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07:26h. Lunes, 21 de octubre de 2019

Un republicano convencido - por Erasmo Quintana

 

FRASE ERASMO

Un republicano convencido - por Erasmo Quintana *

 

niceto alcalá zamoraalfonso XIIICreo no ofender a nadie si digo que soy un republicano convencido. Lo soy porque pienso que una democracia no es perfecta si todo su poder no emana del pueblo. En nuestro caso, “democracia monárquica”, en que todos no somos iguales ante la Ley, esa casuística no se da. El Rey es inviolable y está por encima del bien y del mal y resto de los ciudadanos. Esa estirpe que se hereda de padres a hijos, con la República no es posible: el pueblo soberano elige al Jefe del Estado, y si no lo hace bien, o es motivo de escándalo, se revoca y se elige a otro ciudadano. Para ver lo que han sido los reinados en nuestro país, aquí va una muestra.

carlos IVCarlos IV, hijo de Carlos III y nieto de Felipe V -primero que instauró la Casa de Borbón en España-, fue un hombre bueno (hablo de Carlos IV), quizás el más bondadoso y sencillo de los reyes que se han sentado en el Trono de España, pero escaso de inteligencia, nulo de carácter y abúlico hasta el extremo, que fuera dominado por su mujer -prima hermana suya-, maría luisa de parmamanuel godoyMaría Luisa de Parma; tanto, que sabiendo que Manuel Godoy era el amante de su mujer, tenía a éste en buena estima, convertido en su mejor carlos IIIhombre de confianza. De su padre, Carlos III, no heredó más que la castidad, las costumbres austeras y la afición a las monterías; era un gran cazador, como su padre. Tenía un concepto simple de todas las cosas, rayando a veces su credulidad en tontería. Lord Holland, relatando sus impresiones de cuando fue Embajador de Inglaterra en tiempos de Carlos III, dijo de Carlos IV: “Tanta llega a ser la credulidad del Príncipe de Asturias, que estando yo presente manifestaba que no era posible que las reinas y las princesas pudieran ser infieles a sus maridos, porque no concebía que pudieran tener relaciones amorosas con hombres que no fueran de estirpe real. Escuchaba esto su padre, y en tono compasivo, pues adivinaba la suerte que le esperaba a su pobre hijo, exclamó: “¡Qué tonto eres, Carlos, qué tonto eres!”

isabel de farnesioSu boda fue funestísima, no solo para él, sino para España. La negoció e impuso su abuela Isabel de Farnesio, mujer de Felipe V, tan astuta en colocar a sus hijos y nieto, para manejarse en la vida cortesana. Se tiene el convencimiento absoluto de que si este rey hubiera elegido para esposa a una mujer inteligente, virtuosa, austera y sensata, que evitara sobre todo el escándalo de una relación amorosa extramatrimonial con su primer ministro Manuel Godoy, la suerte de España habría sido otra. El reinado de Carlos IV fue tan funesto, que dio pie a la ocupación de España por Napoleón. El Tratado de fontainebleauFontainebleau fue la espoleta, fijando las condiciones de una intervención conjunta hispano-francesa contra Portugal, aliado de Inglaterra. Pero las intervenciones de Francia no eran solo Portugal, también era la excusa para ir penetrando y tomando poco a poco España. A esto se unía que el hijo heredero de Carlos fernando VIIIV, Fernando VII, conspiraba abiertamente contra su padre, y el país era en todos los aspectos un caos. El Deseado, que ya apuntaba maneras, provocó el Motín de Aranjuez (1808), que obligó a su padre a abdicar en su persona. Carlos IV se acogió a la protección de Napoleón; éste citó al josé bonapartecrápula del hijo, y tras unas lamentables y vergonzosas escenas padre-hijo, Fernando devolvió la Corona a su padre, ocurriendo que éste de inmediato la cedió a Napoleón. Así, el desgraciado rey Borbón entrega su país a Francia. Y luego, lo que es de sobra conocido: Napoleón pone como Rey de España a su hermano José Bonaparte (Pepe Botella), siendo el pueblo llano quien luchara y diera su sangre para reconquistar la libertad y recuperar el orgullo mancillado.

fusilamientos moncloa2 de mayo

Terminaremos conociendo el carácter débil y bondadoso del infortunado Rey de España cuando residía en Roma, donde acabó sus días, conociendo que Godoy estaba escribiendo sus Memorias en las que condenaba y censuraba la conducta de Fernando VII, el rey destronado le espetó con energía: “Si tú quieres mostrarte de la protección sin límites que te otorgué siempre, no publiques esas Memorias tuyas mientras mi hijo viva”. Y, en efecto, el favorito Godoy cumplió fielmente el encargo y no vieron sus Memorias la luz pública hasta después de la muerte de Fernando VII, hecho que ocurrió en 1833. 

MEMORIAS GODOY 2

 

Esto que se relata pertenece a una de las páginas más calamitosas y negras de España, cuyos actores fueron personajes principales de la realeza Borbona. Mirando las páginas de su historia, la ecuación arroja un coeficiente de lo más lúgubre y negativo. No lo veré, pero momento habrá para tiempos mejores democráticos.

monarquía república 1

 

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Erasmo Quintana

 

ERASMO QUINTANA RESEÑA

 

 

MANCHETA 9