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13:16h. Viernes, 20 de Julio de 2018

La rigurosa investigación filológica canaria (Antonio Henríquez Jiménez) - por Nicolás Guerra Aguiar

 

FRASE AGUIAR HENRÍQUEZ

La rigurosa investigación filológica canaria (Antonio Henríquez Jiménez) - por Nicolás Guerra Aguiar *

antonio henríquez jiménez

Antonio Henríquez Jiménez, profesor de instituto y de la UNED ya jubilado, es uno de los pocos investigadores canarios sobre temas filológicos y literarios cuyos trabajos son consultados y requeridos incluso más allá de nuestra geografía insular.

antonio henríquez jiménez obraSin embargo, y a pesar de su riquísimo archivo (almacena muchos años de riguroso estudio) no se prodigan, precisamente, las invitaciones oficiales para que dé a conocer su obra, sobre todo la relacionada con autores canarios y extranjeros (Alonso Quesada, Agustín Espinosa, Tomás Morales, Rubén Darío, Manuel González Sosa, Agustín Millares Carlo, Léo Larguier,  Alonso Quesada y la poesía portuguesa, Tomás Morales, Argote de Molina, Domingo Rivero, García de Vegueta, Saulo Torón, Remy de Gourmont, Eugenio Padorno, traducciones críticas, traducciones inéditas, textos de Torón que figuran como de Alonso Quesada…).   

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Tales sombras no son debidas al recatado silencio del profesor Henríquez Jiménez, injustamente pregonado como persona arisca y acaparadora (algunos comentarios suyos -rigurosamente argumentados- han tambaleado ciertas publicaciones). Muy al contrario, pues hace años que trabajo con él en El Museo Canario y sé de su esplendidez: no racanea información. Lo único que exige es algo elemental: el correcto uso de su investigación.

REVISTAS FILOLOGÍAAportaciones suyas aparecen publicadas en varias revistas como Anuario de Estudios Atlánticos (Casa de Colón); Estudios Canarios (Instituto de Estudios Canarios); Philologica canariensia (Facultad de Filología de la ULPGC); Vegueta (Facultad de Geografía e Historia, ULPGC); Boletín Millares Carlo (Seminario de Humanidades AMC del Centro Asociado de la UNED de LPGC); Cuadernos de la Cátedra Miguel de Unamuno (Universidad de Salamanca)…  Y dentro de poco figurará en las páginas de alguna otra filológico - literaria de la Universidad de Jaén (su nombre ya es citado), desde cuya facultad de Filología escribió el profesor González Ramírez acaso la más aproximada visión sobre Antonio Henríquez: “En él se concentran muchos de los valores tanto del filólogo como del buen quehacer filológico: curiosidad, constancia, vocación, esfuerzo y atrevimiento”. Yo añado algo más: maestría en el manejo del bisturí diseccionador con el cual entra en la obra literaria.

Su fondo documental -acopio de horas diarias, semanas continuadas, meses ininterrumpidos, años convertidos en sexenios, decenios… es de tal cuantitativa envergadura que nuestra sociedad -la universitaria y la de a pie- no puede dejarlo en el olvido. Como tampoco pueden permanecer en el limbo de la indiferencia y el silencio los responsables de la actividad cultural canaria, pues sus corazones deberían latir aceleradamente para que organismos oficiales (Universidad, Cabildo, Ministerio de Cultura…) se hagan con el inmenso patrimonio pulcramente guardado en los archivos personales de Antonio Henríquez Jiménez.

Aquí no vale, tampoco, decir “No lo sabía; vivo en la otra orilla; no sé de él”… Si se camina por senderos de la Cultura y se sienten como diástoles y sístoles las obras patrias, el profesor es también la sangre (con Sánchez Robayna, Ángel Sánchez, Jorge Rodríguez Padrón, la escuela lagunera de lexicógrafos, la dialectológica y literaria de la ULPGC…) que se mueve a ritmos de tesón y sabiduría para estudiar la obra literaria, esencia canaria en el Parnaso.

Sin embargo doctorandos hay que andan en torno a él siempre a la búsqueda de sugerencias, argumentadas palabras y novedosos descubrimientos fáciles de conseguir dada la esplendidez del profesor. Porque su interés se centra, precisamente, en la ayuda a quienes se inician en el campo de la investigación una vez abandonan acomodos ante publicaciones ya manidas en Internet… Pero reclama el justo principio universal: una reseña o un elemental pie de página para citar la fuente. (Pero, ¿por qué “los olvidos” no son casos aislados sino frecuentes, estimado lector?)

sala lectura el museo canarioLa sala de lectura – hemeroteca de El Museo Canario se vuelve a veces sala de visitas: he visto incluso a tres jóvenes investigadores esperando a que los atienda. Y Antonio, siempre él, termina enviándoles por correo electrónico algunas fichas de las que no tenían ni la más remota idea tan lozanos estudiosos. Pero, sobre todo, destaca el asombro de quienes a él se acercan pidiéndole simplemente un camino o la revisión de lo escrito: el profesor les abre nuevas sendas, más interesantes por desconocidas. (Algunas de sus indicaciones, lo sé, forzaron la desaparición de páginas completas ya redactadas…)

luis regueira benítezY no es que Internet y Google sean la mención de Satán, en absoluto. Henríquez Jiménez “No desdeña las herramientas tecnológicas a las que saca un buen partido desde el portátil que lleva en la eterna mochila: escudriña los viejos impresos en papel, examina palabra por palabra para encontrar lo que busca o sorprenderse con lo que no buscaba”. Y quien esto afirma, Luis Regueira Benítez, es licenciado en Documentación, bibliotecario de El Museo Canario y, por tanto, confidente en sus investigaciones desde el milenio anterior, allí donde el profesor trata de tú a Cairasco de Figueroa desde años atrás.

CAIRASCO DE FIGUEROAMe acompañan muchos años (empezaba a preparar mi estudio para la reedición de Antología Cercada) como fiel observador de la actividad de sus usuarios. Más del profesor de quien vengo hablando, meticuloso analista, minucioso historiador de la obra que estudia (ahora la de Cairasco de Figueroa, análisis del que me hace partícipe: sé por él, por ejemplo, que Cairasco reproduce un soneto de Garcilaso al cual le cambia una palabra para evitar la repetición de su raíz varios versos más adelante. Para Antonio Henríquez tal descubrimiento es fruto de su trabajo: a fin de cuentas conoce y estudia todas las ediciones del autor. Muchas de ellas le han costado tiempo y dinero localizarlas en bibliotecas extranjeras.

Dejo a un lado publicaciones, colaboraciones en Francia, Alemania, Bienmesabe... Lo importante, lo que importa, es casi casi darlo a conocer a la cultura oficial, algo llamativo y sorprendente. (Bien es cierto que en momentos ha echado por tierra dogmáticas afirmaciones impartidas como catedrales de la verdad. Pero Ciencia es también la rectificación de discordancias.)

Antonio Henríquez es, pues, imprescindible filólogo. El dominio de las lenguas clásicas y otras le permite abrir puertas herméticamente cerradas. Y eso, en Canarias, es un lujo, una garantía… y una necesidad.

antonio henríquez jiménez

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Nicolás Guerra Aguiar y se une con fervor al homenaje al profesor Antonio Henríquez Jiménez

 

NICOLÁS GUERRA AGUIAR RESEÑA

 

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