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11:00h. Viernes, 28 de febrero de 2020

El robo de las pensiones - por Josep Toló Pallás

 

josep toló pallásUna vez más, el engaño está servido

El robo de las pensiones - por Josep Toló Pallás *

Una vez más, el engaño está servido

Legiones de opinadores, tertulianos, políticos y economistas situados en el pesebre del poder, coinciden, y atemorizan al sufrido Ciudadano repitiendo una y otra vez que:

1.- La población seguirá envejeciendo por el aumento de la esperanza de vida y el menor número de nacimientos.

2.- Esto hará que no hayan cotizantes suficientes para poder hacer frente al pago de las pensiones del futuro, en un plazo cuyo horizonte se está aproximando por el paso del tiempo y por la reducción de expectativas de cotización.

3.- Que la solución está en los Planes de Pensiones privados, que si le darán seguridades para su jubilación o invalidez.

El Ciudadano sumiso ya está asumiendo el mensaje y está mentalmente preparado para que si entra en su banco o se encuentra a su director cuando sale a tomar un café le coloquen un Plan de Pensiones de nombre ininteligible y naturaleza desconocida para él si no es experto en finanzas.

Alguien; algún Poder Público debería velar para evitar que, una vez más, la picaresca abuse de los más desprotegidos, porque:

1.- La población no depende solo del número de años que vivamos y del número de nacimientos, sino de la emigración e inmigración a causa de la disponibilidad o no de oportunidades.

Por otro lado, nadie puede asegurar que la esperanza de vida seguirá creciendo en una situación de privación de servicios sanitarios públicos y la carestía de los privados.

2.- Las pensiones no se generan por el aumento de la población, sino por las cotizaciones, dependientes estas del número de puestos de trabajo, de los salarios y de los tipos de cotización.

            No se puede ignorar el aumento de productividad de la mano de obra a la hora de establecer los tipos de cotización, como se ha hecho hasta ahora.

            Si lo producido por cada trabajador se incrementa y su salario no crece en la misma proporción, el tipo de cotización debe ser ajustado para que sea justo, máxime cuando estamos viviendo un enorme salto de productividad de la mano de obra, apoyada por la tecnología cuando no sustituida por la misma.

            Además, en un sistema “Distributivo” como el nuestro, las cotizaciones actuales son para hacer frente a las pensiones actuales, pero el cotizante lo hace conforme a unas condiciones jurídicas que no pueden ser modificadas con retroactividad; Es decir, que mis cotizaciones de, por ejemplo el año 2000, me daban unos derechos protegidos por el Estado que no me puede modificar con efecto retroactivo, aunque si lo podría hacer para modificar los derechos de las cotizaciones actuales.

            Ahora bien; El Estado no aplica esta teoría, que tan clara estaría en un ámbito privado, y solo algún alto Tribunal podría obligarle a cambiar esta práctica.

            Aun así, El Estado debe hacer frente a sus obligaciones para con los pensionistas actuales y futuros mediante los Presupuestos Generales del Estado y sin pretender escurrir el bulto escudándose en la insuficiencia de las cotizaciones.

            Si de verdad estamos en un ámbito democrático, el votante tendrá la decisión, y si no lo estamos (existen dudas al respecto), todos los derechos dependerán de ese poder al que no elegimos y que nos están imponiendo a nuestras espaldas.

3.- Los Planes de Pensiones privados no son la solución para la mayoría de los casos, porque no tienen garantías sobre el valor real generado con las aportaciones, porque pueden tener pérdidas, porque el límite impuesto a las comisiones de gestión no incluyen las que corren a cargo de los Fondos de Inversión u otros productos financieros en los que invierten, y porque las ventajas fiscales son solo un diferimiento en el IRPF, y en muchos casos estas resultan perjudiciales.

            Por otro lado, solo una minoría estaría en condiciones de realizar aportaciones, debido a la carencia o insuficiencia de ingresos.

* En La casa de mi tía por gentileza de  Josep Toló Pallás   

 

JOSEP TOLÓ PALLÁS