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03:13h. jueves, 24 de junio de 2021

El sindicato OTRAS: El capitalismo y sus suculentas mercancías -por Maribel Santana

 

FRASE MARIBEL

El sindicato OTRAS: El capitalismo y sus suculentas mercancías -por Maribel Santana, activista, feminista, historiadora.

Todo apunta y se remonta a 2018, cuando la Audiencia Nacional declara nulo los estatutos del  sindicato OTRAS, sindicatos de prostitución ( que las organizaciones feministas abolicionistas  habían denunciado) y que el Tribunal Supremo ahora en estos días declara favorable a que el sindicato sea legal. 

La Audiencia alega, que la prostitución  no es un trabajo y por tanto no da derecho a una libertad sindical.

El Supremo como ya comentamos sí da la razón al sindicato de prostitutas, pero como siempre en las grandes trampas y lo que se quiere ocultar  se desarrollan los  eufemismos.  Alega que, “ello no determina la legalidad de dicha actividad y que además el sindicato solo puede inscribir la prostitución pero si es por “cuenta propia” no por cuenta ajena”. ¡qué alternativa tan racional caramba !

Por tanto la prostitución en España no está regulada, está castigada en el artículo 188 del Código Penal pero en caso de tratas o proxenetismo. España es el país que más demanda la prostitución pagada de toda Europa.

 El tribunal superior cuando admite la sindicalización está admitiendo la prostitución, por tanto tienen derecho. “Respeto a la libertad del trabajo”

En su momento y todo se andará, acabará legalizándose como si de un trabajo social como cualquier otro se tratase, por cuenta propia como ya han barajado y un poco más adelante por cuenta ajena. 

Esta es la intención y el objetivo. Esto  se lo debemos  al avance del feminismo postmo. Nunca el patriarcado capitalista lo ha tenido tan estupendo como ahora con tanta legalización de toda la esclavitud sobre las mujeres, sobre todo las pobres, bendecido por toda la tralla de ministerios de mujeres, organizaciones feministas de acuerdo con esto, funcionarias y otras que creyendo que es la modernidad y en el todo vale ha puesto en manos del neoliberalismo-patriarcal-misógino, lo que nunca había ni  pensado. Ventas de cuerpos, de vientres o de hijos, ventas de fármacos para convertir hombres en mujeres y viceversa, ventas de operaciones para lo mismo, ventas de medicamentos para la enfermedades que crean, ventas de vacunas como si de retales se tratase… en fin el mercantilismo como religión.

 No se apuren que la derecha también estará de acuerdo con toda compraventa, solo de dientes hacia afuera se opone a los postulados progres por puñados de votos, pero tanto unos como otros son de la cofradía del neoliberalismo. En eso si coinciden, con las cosas de los ricos no se juega.

Como dice la feminista histórica Lidia Falcón entre otras de gran prestigio y todas las mujeres luchadoras contra este despropósito, “anteponen la economía y el dinero por encima de la dignidad humana potenciando cada vez más  la esclavitud”.

Habrá que preguntarle a las feministas del progrerío, a las funcionarias y toda la tralla contratada metida en las instituciones del poder, que si les gustaría que un ser querido hijos, hermanos, madres otros.. Trabajasen de putas. Y es que en esta furia del neoliberalismo- posmoderno donde lo permiten todo  desde sus estómagos agradecidos, hasta la pobreza la han transformado en opción de vida. “elegimos ser putas porque queremos, es un trabajo sin más”. El dicho solidario dice:  “lo que no quiera para ti no lo quieras para otros”

Le preguntaríamos también que si setenta penetraciones diarias vía vaginal o vía anal bombeando los conductos por parte de los violadores del sexo, a  la violada pasiva, o sea el valor de uso, que es la mujer en este caso, pagado por el prostituto más grande del mundo (el dinero) ¿se considera trabajo?.

El trabajo, todo, aunque mal pagado y explotado es un trabajo social, el que trabaja aporta a la sociedad para transformarla, enriquecerla, para que sea de todas, para que continúe la vida para y por el bien de todo/as. Aunque claro está en manos de unos pocos que son los que disfrutan y se apropia del trabajo de otros.

 ¿Me quieren decir otra vez, no cansándome de preguntar qué carajo trabajo es la utilización de un cuerpo y un espíritu, una dignidad como persona, convertido en mercancía, alquilado por el dueño del dinero por un ratito, que no posee a la mujer como tal, sino como mercancía, degradándose incluso el putero a la categoría de   animal?

Para las del progrerío que se creen tan modernas ocultando así la miseria del patriarcado capitalista, recordarles que vuelvan a releerse y la gran mayoría no lo han hecho de ahí no solo el interés sino la ignorancia, digo leer a los clásicos (Engels, Marx, sobre la propiedad privada y como tal la mujer) además   de  la primera  mujer de la historia de la humanidad ministra,  feminista y comunista, Alexandra Kolontai que  dejó muy clarito. “ La prostitución es un fenómeno que está estrechamente ligado a las rentas y se desarrolla y prospera en la época dominada por el capital y la propiedad privada”.

La prostitución la señalaba K. Marx y la ubicaba  dentro del lumpen, (ladrones, drogadictos, proxenetas, criminales, chivatos, y todo lo que está al margen de la sociedad), o sea todo lo que no labura dentro de la sociedad para su conexión y transformación de la misma.

Claro que el lumpen no nace, se transforma y se va haciendo por la fuerza de los que gobiernan el mundo, diseñándolo a su libre albedrio y sacando beneficio para acumular capitales dejando al margen a una legión de pobres, que tienen que   sobrevivir de lo que sea, mientras la prostitución a la vez deja buena parte del PIB para las arcas de los ricos a costa de la explotación de las mujeres. 

Ahora le dan otra vuelta de tuerca al asunto, y como no hay voluntad política de erradicar la prostitución, emplear a las mujeres al campo laboral con salarios dignos o aplicar el reparto de la riqueza para todas, han almibarado  la prostitución y la esclavitud mas vieja de la historia universal como una salida de su elección particular a las que lo deseen por cuenta propia. Eufemismos que no falten.

Rememorando a Bertolt Brecht: „El que no conoce la verdad es simplemente un ignorante. Pero el que la conoce y la llama mentira, ¡ese es un criminal!…“

 

* La casa de mi tía agradece ls gentileza de Maribel Santana 

MARIBEL SANTANA 2

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