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20:32h. lunes, 21 de septiembre de 2020

Tenerife atascado - por Antonio Cabrera de León

 

FRASE CABRERA

 

Tenerife atascado - por Antonio Cabrera de León *

Vaya por delante que uno no es más que un habitante de Tenerife con algún conocimiento de medicina, de epidemiología y de gestión sanitaria. De tráfico no sé más que lo que sepa cualquier persona que se interese por este problema. Pero para abordar el sufrimiento que cada día laborable atrapa al 20% de la población de esta isla, los ciudadanos debemos opinar.

Vivimos en una isla con una densidad demográfica enorme. Durante décadas el transporte se ha organizado para el lucro empresarial. Resultado: más coches, más carreteras y un insufrible atasco diario que aguantan 200.000 personas en Tenerife. Un atasco que con frecuencia se te come hora y media para recorrer 20 Kms. Un atasco que existe desde las 6 de la mañana porque la gente madruga a ver si escapa.

Las personas y formaciones políticas que han gobernado Tenerife durante los últimos 20 años son los responsables principales del desastre que vivimos. Pero quienes están gobernando desde hace 6 meses empiezan a correr el riesgo de adoptar el mismo tipo de decisiones que los anteriores y de convertirse igualmente en responsables del atasco permanente.

Contemplo preocupado que han empezado por comprometer cientos de millones de euros para el cierre del anillo insular, que no va a mejorar absolutamente en nada los atascos. Hará felices a los empresarios amigos de los gobernantes, pero no arreglará nada. Los veo embarcarse ahora en circunvalaciones, ensanches de autopistas y hasta en proyectos de tren. Exactamente el mismo planteamiento que los anteriores gobernantes. Con matices en los trazados, pero el mismo planteamiento.

Acertaban cuando criticaban el despilfarro de construir el muelle de Granadilla. Pero llegan y se lanzan al puerto de Fonsalía, igualmente innecesario, para contentar a los mismos empresarios ávidos de dinero público. En la desgraciada costa tinerfeña hay más cemento y hormigón que granos de arena. Aquí las manifestaciones contra el muelle de Granadilla fueron más y más grandes que en la hermana Gran Canaria contra la ampliación del puerto de Agaete, pero allí llegaron a tiempo de parar el desastre mientras en Tenerife nos tragamos este mamotreto del Sur. Como nos tragaremos que llenen de hoteles la Tejita, mientras vivimos atascados y sin sublevarnos.

Resultado de imagen de manifestación contra puerto granadilla

Oigo que quieren comerse la escasa tierra de la isla añadiendo ahora un tren. Un tren que no va a solucionar nada, como nada ha solucionado el tranvía. Presumen del éxito de éste último, pero algún estudio hecho en la ULL muestra que la población que iba en guagua se pasó al tranvía mientras la que iba en coche sigue utilizándolo.

A ver, no se trata de aumentar carreteras y trenes para hacer felices a los constructores, sino de disminuir el tráfico para que podamos vivir. Los urbanistas saben que para disminuir el tráfico no hay que ensanchar las calles y las carreteras, sino estrecharlas. Todo planteamiento de aumentar y ensanchar carreteras en Tenerife va en sentido contrario a la solución de los atascos: aumentará el tráfico hasta que vuelva a atascarse.

Entérense de una vez Sólo una planificación de cientos de guaguas eléctricas, grandes y chicas, interconectadas, que pasen por cada barrio, aldea y urbanización, que tengan paradas dignas para esperar y con información electrónica de cuándo llega la próxima guagua, que sean frecuentes en horas punta, que sean baratas y si hace falta gratuitas. Sólo eso es razonable. O a mí me lo parece.

¿Quieren recordar lo que hemos pasado en los últimos 20 años? Ya vivimos la mejoría que supuso el aumento del número de carriles en la autopista Santa Cruz-Laguna y ensanchar el túnel de Anchieta. Pasados un par de años volvieron los atascos porque aumentaron los coches. Hoy tenemos casi 800.000 vehículos en la isla ¿Quieren tener dos millones de coches? ¿Es eso lo que quieren? Pues si es eso les doy la solución: olvídense de carreteras, lleven un gran bidón de piche a la punta del Teide y desparrámenlo ladera abajo. Asfalten así toda la isla. Cárguense de una vez los montes, las viñas y las huertas. No dejen ni un metro de Tenerife sin empichar. Pinten luego rayas blancas sobre el asfalto negro, no vayamos a tener una desgracia.

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Antonio Cabrera de León

ANTONIO CABRERA DE LEÓN RESEÑA

MANCHETA 18