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08:38h. Miércoles, 13 de noviembre de 2019

Texto número siete: Ojos cerrados, párpados apretados... - por Alba Piñol Farré

 

frase alba 7

Texto número siete: Ojos cerrados, párpados apretados... - por Alba Piñol Farré *

 

Ojos cerrados, parpados apretados, ahogada por la angustia. Sé que si los abro seguirá todo oscuro: la habitación, mi mente. El sordo dolor de haber sido, de nuevo, un simple objeto follable a toda velocidad y para su relajación. Es un tormento. Se ha dormido. Su cuerpo sigue, con todo su peso, sobre el mío. Por hoy ha terminado y mañana se repetirá, si no invento un ardid que retrase la hora de meterme en la cama y pueda encontrarle dormido. En estos momentos no me tolero, hasta llego a odiarme, pero acepto, porque la frase que utiliza cuando me resisto, eres una frígida, todavía me duele más. Aunque, a veces, cuando todo ha terminado y regresa la tranquilidad en la habitación, su olor corporal me invade, me embriaga, me excita y me recuerda el comienzo de nuestra relación, pero ya es demasiado tarde. A veces, pocas, muy pocas, no folla y hacemos el amor con plenitud para ambos. 

Mientras mi mente viaja entre las dos realidades, un líquido espeso, dulzón, invade mi boca y es que sigo mordiendo con insistencia y fuerza el índice de la mano izquierda para soportar lo sucedió una noche más, y trago la sangre para no dejar vestigios de lo ocurrido. Sigo inmóvil hasta que, dormido, se da la vuelta y puedo levantarme para curarlo y ponerle una tirita. Mientras me aplico el desinfectante sobre la herida, resbalan por mi mejilla lágrimas de impotencia y descubro, tras ellas de forma borrosa y a través del espejo, a una Julia adormecida, asustada. Ha oído ruido y viene a ver qué pasa. Abre grandemente los ojos cuando ve mi cara, mi dedo y el lavabo ensangrentados. Pregunta en voz muy baja y mirada húmeda. La tranquilizo mientras la acompaño al váter.  Se serena cuando le explico que me he levantado a oscuras y me he dado un golpe, sonríe cuando se lo cuento, sabe, de veces anteriores, que el dedo es escandaloso por su excesivo sangrado… Se deja convencer fácilmente, la conduzco a su cama y la arropo. Tiene sueño y a mi lado se queda inmediatamente dormida no sin antes señalarme la cara. He olvidado lavármela, pero ella está en todo.

Regreso al dormitorio con la cara limpia, el dedo vendado, esta vez la herida ha sido profunda. De espaldas a mi marido lloro en silencio. Me digo, una vez más, que ha sido la última. Que voy hablar con él, que voy a pararle los pies si mañana por la noche me espera lo mismo. Que pueda dormir cuando me repita que soy su somnífero. ¿Seré capaz?

 

Entregas anteriores de la serie:

http://www.lacasademitia.es/articulo/firmas/texto-numero-llego-trabajo-cansada-alba-pinol-farre/20191010200943091480.html

http://www.lacasademitia.es/articulo/firmas/texto-numero-manana-sera-dia-vida-cambiara-alba-pinol-farre/20191017092132091826.html

http://www.lacasademitia.es/articulo/firmas/texto-numero-fin-semana-alba-pinol-farre/20191024130845092222.html

http://www.lacasademitia.es/articulo/firmas/texto-numero-he-creido-morir-tarde-he-perdido-julia-alba-pinol-farre/20191101190832092574.html

http://www.lacasademitia.es/articulo/firmas/texto-numero-salida-trabajo-alba-pinol-farre/20191103122731092641.html

http://www.lacasademitia.es/articulo/firmas/texto-numero-hoy-es-dias-suicidaria-alba-pinol-farre/20191105184841092716.html

 

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Alba Piñol

 

alba piñol farré

 

 

MANCHETA 10

 

 

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