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12:51h. Miércoles, 27 de mayo de 2020

Si el turismo trae riquezas ¿por qué hay tanta pobreza? Sobre el turismo del  Ministerio de Consumo - por Maribel Santana

 

FRASE MARIBEL SANTANA

Si el turismo trae riquezas ¿por qué hay tanta pobreza? Sobre el turismo del  Ministerio de Consumo - por Maribel Santana, activista e historiadora

 

 Hay que ver el vocerío y la irritación de una mayoría del empresariado del sector turístico, amén de la derecha, políticos “democráticos”, populistas, progresistas como su propio gobierno, donde forman parte, charlatanes, masas populares y trabajadoras  y otros energúmenos, cuando el ministro de consumo Alberto Garzón en comisión parlamentaria, dijo:   “ España es un país especializado en sectores productores de bajo valor añadido como la hostelería, el turismo, -de los que también destacó su precariedad y estacionalidad con hoteles que abren seis meses y otros seis cierran-. Considerando que ello ha llevado a una debilidad estructural que en situaciones de crisis como la actual se tienen menos instrumentos para salir adelante”

Al ministro no le falta razón, ya que la España de la Comunidad Europea se dedica a lo que le dicta el  capital, sobre la economía que tiene que desarrollar, lo que tiene que desechar y lo que tiene que tomar, porque así lo determinan quienes mandan en la gran Europa de los caimanes.

La soberanía de un país, o una de sus variables más valiosas, es su modelo productivo.  Como España es la colonia de Europa, junto con Grecia, Portugal e Italia, le tocó desarrollar lo que le ordenan los capitalistas del norte, con el gran aplauso de los yanquis. ¡Ustedes dedíquense al turismo, que de los otros cultivos nos dedicamos nosotros!.  Una característica del neocolonialismo.

La Unión Europea obligó a España, así como a los países del sur a desarrollar el servilismo, o sea el turismo como gran parte de la economía (12% del PIB) liquidando las industrias, astilleros, minerías, textil, químicas y otros. Según la división  internacional del trabajo.  Privatizaron sanidad, atención social, aviones, ferrocarriles, eléctricas para pagar por parte de nuestro pueblo trabajador  a más  alto coste,  a  privados para que acumulen capitales y los tengan en los paraísos fiscales del mundo.

Por tanto esta industria volátil, el turismo, que puede estar hoy ,pero veremos si está mañana, pues todo depende de la suerte de unos visitantes (turistas) que hoy les gusta España pero mañana les puede gustar, o interesar  por atractivo, culturas, modas, precios,  otros destinos.

Me sentí aludida ya que mi nación canaria, vive de este monocultivo, estos modelos desde luego se dan en los países subdesarrollados o colonizados.

¿Quién ha oído en Canarias sobre el turismo de zapatillas, el turismo de lumpen, el que depreda nuestros recursos, ese turismo  basado en tour operadores,  todo consensuado, planificado, medido, a las necesidades de los monopolios y  empresarios  del sector de los servicios, donde no dejan sino limosnas para Canarias, salarios de miserias, explotación y paro? 

Pues más o menos es lo que insinuó con expresiones mejor cuidadas políticas y económicamente  el ministro de consumo. 

Claro que no estamos en  contra del turismo. Éste, que sea de calidad, que deje dinero para las necesidades de los trabajadores y del país, que se vea en las arcas públicas, que no deprede el medio ambiente. Sobre todo que no sea la base fundamental de un país para vivir. ¿Qué queda en Canarias de la agricultura, de la pesca, de la ganadería y otras industrias del sector primario de los años 60? ¡En esta época se cultivaba el 36% de nuestro suelo!  Ya lo habíamos avisado, que cuando el turismo se fuese a otros países por lo que sea, nos comeríamos los azulejos de los hoteles y nos beberíamos  el agua de las piscinas. No se puede vivir de un solo cultivo, si además es temporal.

Sencillamente España es una colonia de Europa y Canarias la colonia de las dos. 

En 1989 y antes de la caída del muro, el gran logro de los capitalistas para ellos levantar otros, digo en esta fecha, me recorrí  diez mil kilómetros en guagua de turista a los países del este. Polonia, Checoslovaquia Hungría, Alemania, Yugoslavia etc. En estos países,  me percaté de que no se nos recibía con gran entusiasmo por parte de los trabajadores.  Al preguntarle a la guía turística,  que si eran todos así de groseros, me contesto lo siguiente. “No, es que los trabajadores no necesitan del turismo para vivir, ellos tienen otros recursos económicos y subestiman el turismo”

Desde luego no es que yo esté haciendo propaganda o alabando a estos países de los supuestos socialismos, porque también tenían sus grandes fallos y otros que serían para otra reflexión y en otro momento. Pero si quiero que se interprete, que el servilismo de las clases trabajadoras hacia estos sectores de ocio, protagonizado  por  pequeños burgueses, o trabajadores que pueden viajar, no tenga razón de ser, pues la dignidad está por encima de cualquier cosa. 

Como parte de la economía de un país,  no como determinante, como forma de recibir a los turistas de calidad, que dejan buenos dividendos que se refleja en los salarios y el bienestar de todos, en fin una planificación de esta pequeña parte de la economía, sí estamos dispuesto a  aceptarla. No de otra forma.

Así, que aún el ministro de consumo perteneciendo a un modelo de producción capitalista y en el que parece que no se va a cambiar por otro que sería  ni más ni menos que  el socialista, pues no nos queda otra, y no es por romanticismo sino por pura justicia, y racionalidad. Digo el ministro de un gobierno  reformista, ha sabido reflexionar sobre la economía casposa que nos habita y que la quieren vender  como  gran modelo de producción, alardeando  los explotadores de este sector de que viven de este cultivo más de dos millones de trabajadores.

Estos españoles, jamás aprenderán, siempre arrastrando las cadenas.

Estas oligarquías canarias, esbirros del colonialismo un tanto igual.

También, como al mismo tiempo nos quieren vender que, por la pandemia, se ven las masas de gente en las calles, en largas colas pidiendo comidas. NO, no es la pandemia, es la pobreza crónica (esto viene  de atrás, como dice las masas populares)  con sus economías de pánico como el turismo, sus privatizaciones y  en general su modo de producción capitalista, depredadora, miserable e injusta, lo que hace que las gentes arrastren vulnerabilidad, marginalidad y exclusión social y hasta hambre en países donde  se tira la comida, porque el razonamiento es: si tienes dinero y trabajo comes  como un cerdo. Si no tienes dinero púdrete. 

 

Fragmento de la poesía de Pedro Lezcano, La maleta: 

 Me dijeron: La hostelería es buena, 

Y cogí la bandeja

Si señor, no señor, lo que usted mande,

Servida está la mesa…

 PEDRO LEZCANO

 

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Maribel Santana

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MANCHETA 21







 

 

 

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