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07:01h. Martes, 23 de julio de 2019

UCO, UDYCO, fiscales y jueces - por Nicolás Guerra Aguiar

 

 

 

juan padrón

nicolás guerra aguiarEs impacto del martes: agentes de la Guardia Civil (UCO, Unidad Central Operativa) entraron en la sede de la Federación Tinerfeña de Fútbol tras la detención del presidente y secretario. Viene a ser una acción más de la llamada “Operación Soule” que se inició con el apresamiento del presidente de la Española y su hijo. Se les investiga por presunta administración desleal, falsedad documental, corrupción entre particulares y apropiación indebida. La actuación, obviamente, fue ordenada por la Audiencia Nacional (un magistrado) y coordinada con dos fiscalas anticorrupción.

UCO, UDYCO, fiscales y jueces - por Nicolás Guerra Aguiar *

 

Es impacto del martes: agentes de la Guardia Civil (UCO, Unidad Central Operativa) entraron en la sede de la Federación Tinerfeña de Fútbol tras la detención del presidente y secretario. Viene a ser una acción más de la llamada “Operación Soule” que se inició con el apresamiento del presidente de la Española y su hijo. Se les investiga por presunta administración desleal, falsedad documental, corrupción entre particulares y apropiación indebida. La actuación, obviamente, fue ordenada por la Audiencia Nacional (un magistrado) y coordinada con dos fiscalas anticorrupción.

villar guardia civil

  Un mes y algo atrás se abordó en aguas del Atlántico al barco Petra, cuyo transporte de 1200 kilos de coca fue requisado por policías nacionales de UDYCO (Unidad de Drogas y Crimen Organizado) en la “Operación Hachemita”. Miembros de la Central en Madrid y de la correspondiente en Las Palmas actuaron bajo las órdenes de la Audiencia Nacional, obviamente. Es decir, de algún magistrado coordinado con fiscales.

petraalijo petra

  Sin embargo la señora Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, siembra la sospecha de que determinados informes de UCO –presentó documentos que la relacionan con supuestos delitos de cohecho y prevaricación- son “un juicio de valor” potenciado por “motivaciones políticas”. Para UCO, no obstante, su función es exclusivamente informativa: ni acusan ni imputan, pues son los jueces –a cuyas órdenes actúan- quienes tienen la última palabra.

CRISTINA CIFUENTES

uco gc  Tanto el catedrático de Derecho Penal  de la Universidad de Barcelona como el fiscal jefe de la Audiencia Nacional (y, a la vez, portavoz de la Asociación de Fiscales) consideran, respectivamente, que a veces UCO “peca de cierta tendencia expansiva” en sus conclusiones y que no le corresponde "hacer una valoración jurídica" de los hechos investigados. (Por cierto: los comunistas bolivarianos de Unidos Podemos hicieron ver a la señora Cifuentes su contradicción, pues en su etapa como delegada del Gobierno en Madrid se había derretido en halagos a la UCO. Es, sospecho, la interesada oposición entre la cuesta arriba y la cuesta abajo. O la famosa botella medio vacía / medio llena).

ignacio gonzález vega  Más: el señor presidente de la Asociación Profesional de la Magistratura comenta que, a pesar de la muy profesional investigación de las fuerzas policiales, debe ser el juez quien decida sobre los hipotéticos delitos. Y aquí el señor González Vega, miembro de Jueces para la Democracia, mete el dedo en la herida y lo retuerce hasta salpicarnos a todos: la policía judicial no fragadepende de los jueces “sino del Ejecutivo, que puede cambiar a las personas al frente de una investigación". Lo cual, así de repente, contradice el artículo 126 de la Constitución redactada por personajes tan rigurosamente demócratas como Manuel Fraga Iribarne: “La policía Judicial depende de los Jueces, de los Tribunales y del Ministerio Fiscal en sus funciones […] en los términos que la ley establezca”. Y como “establezca” es presente de subjuntivo y no tiene valor de tiempo actual sino, rotundamente, de futuro, será algo en manos de los interesados. Deduzco.

  Como desconozco el funcionamiento interno de las tales supuestas dependencias policiales respecto a jueces y fiscales, y sé hasta cierta medida cómo funcionan los poderes pedro salinaspolíticos en tal complejo mundo de la justicia, me acojo al derecho a la duda tan sabiamente expuesto por el poeta Pedro Salinas: “Te busqué por la duda: /no te encontraba nunca”. Así, podría acaso concluir algo sorprendente a través de los famosos silogismos estudiados en las aulas del Cardenal Cisneros de Gáldar, etapa Bachiller: si el fiscal general del Estado es nombrado por el rey a propuesta del Gobierno (123.2. de la Constitución) y el Partido Popular debe defenderse de gravísimas acusaciones sobre corruptelas y miserias éticas, el Gobierno [conclusión] no propondrá para la Fiscalía General a quien pueda llevarlo a la ruina, permítaseme la contundente expresión popular. (Y por el momento a ningún partido político con aspiraciones de poder –y con experiencia de poder- le he escuchado el mínimo reproche a tal disposición o forma de actuación.)

  Los fiscales generales del Estado son, pues, una poderosísima arma para decentes actuaciones o restricciones investigadoras (depende del sentido ético) en manos del moixGobierno de turno. Y la experiencia acumulada en los años constitucionales, grosso modo, no invita a flagelaciones en defensa de concretos comportamientos. Así, por ejemplo, la escabrosa e impactante defensa que el actual fiscal general del Estado (jefe superior de la pirámide fiscal con bastón de ordeno y mando, pues “los fiscales somos autónomos pero no independientes”) hizo del anterior fiscal jefe Anticorrupción, forzado a dimitir.

  Sin embargo en este ininterrumpido y casi diario informativo sobre cohechos, estafas, fraudes, blanqueos, prevaricaciones, malversación de caudales públicos, mordidas, comisiones ilegales, irregularidades en la gestión de los fondos, sobornos, contabilidad B, tarjetas fantasmas, ERE, tramas societarias, amaños de contratos, dinero negro… siempre, o casi siempre, están detrás UCO y UDYCO. Se trata de unidades que, en principio, deben actuar bajo el directo mandato de jueces y fiscales.

ucoudyco

  ¿Absolutamente todas sus actuaciones responden a las exigencias constitucionales, a los más exquisitos pudores éticos y a las más rigurosas normas? La conclusión también es obvia e, incluso, silogística: si el ser humano es imperfecto y ambas organizaciones están formadas por personas, la perfección no existe. Y aquí recuerdo las palabras de “Eduardo”, un miembro de a pie de una de ellas, hace ya casi un año: “Duele intensamente detener a un compañero, se lo juro. Pero no me falla la voz cuando lo esposo y le leo sus derechos”.

  Bien es cierto que hay errores, fallos, desajustes, chulerías o intencionadas actuaciones próximas a vacíos (imperdonables). Pero tanto UCO como UDYCO, fiscales y jueces, tienen entre su gente a muchos miembros honrados, profesionales convencidos de su trabajo. Tanto, que ni el propio Partido Popular ha podido -a veces- controlarlos. Y no olvidemos algo muy importante: hablo de un mundo en el cual se manejan millones de euros, veloces ascensos y muy productivas “ventas”.

* En La casa de mi tía por gentileza de Nicolás Guerra Aguiar

NICOLÁS GUERRA AGUIAR RESEÑA