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06:48h. Jueves, 17 de Agosto de 2017

Unión Europea ¿Salir o no salir? esa es la cuestión - por Luis Alsó

 

EUROPA ESPINAS

luis alsó"...hay que ver en la Troika la verdadera amenaza: satisfecha con dichas opiniones, azuza el miedo para mantenernos sumisos en el “corral”, donde van introduciendo gradualmente mas desigualdad y más esclavitud, acordes con su agenda neoliberal. La UE, que nunca fue un proyecto democrático- y mucho menos una asociación de “estados de bienestar”- no es que amenace nuestra soberanía; simplemente ya la ha secuestrado."

Unión Europea ¿Salir o no salir? esa es la cuestión - por Luis Alsó, de ATTAC Canarias

A mi entender, las opiniones de muchas personas se corresponden con las de un amplio sector de la izquierda europea, y adolecen de considerar a los nacionalismos “populistas” que reaccionan contra la UE como el enemigo principal, como si Marine Le Pen o Victor Orban fuesen capaces de crear un Cuarto Reich.

En su lugar hay que ver en la Troika la verdadera amenaza: satisfecha con dichas opiniones, azuza el miedo para mantenernos sumisos en el “corral”, donde van introduciendo gradualmente mas desigualdad y más esclavitud, acordes con su agenda neoliberal. La UE, que nunca fue un proyecto democrático- y mucho menos una asociación de “estados de bienestar”- no es que amenace nuestra soberanía; simplemente ya la ha secuestrado.

Por ello hoy, cuando los partidarios del exit cobran brío, en lugar de verlos como fuerzas desintegradoras conviene situarlos en su contexto y hacer algunas reflexiones para ver donde está el verdadero peligro:

- No hay en la UE ningún país con capacidad para embarcarnos por si solo en una aventura totalitaria de extrema derecha. En cambio sí la tiene la OTAN, a la que pertenecen la mayoría de ellos y que ya ha apoyado un golpe de estado neonazi en Ucrania.

-La UE ha secuestrado la soberanía de los parlamentos nacionales y la ha trasladado a un Parlamento Europeo inoperante y sin apenas competencias.

-El verdadero poder de la UE está concentrado en la Troika: la Comisión, el BCE y el Fondo Monetario Internacional. La Comisión acapara la mayoría de las competencias; el BCE funciona, de hecho, como una asociación de la banca privada. Y el FMI, al que nadie ha elegido, y en paro tras haber encadenado a muchos países del tercer el mundo con una “esclavitud por deuda”, entra para encadenar ahora a los pigs (“cerdos” latinos del sur); calificación despectiva que, junto a la de J. Dijsselbloem (“derrochadores, bebedores y putañeros”) debería hacer reflexionar a los que creen que la xenofobia sólo está en Austria, Hungría o la Francia de le Pen.

 El rechazo de la emigración, por otra parte, no obedece tanto a una reacción nacionalista de ultraderecha como a la situación de paro y bajos salarios de muchos de países de la Unión, que se agravaría con una entrada masiva de emigrantes (provocada, por otra parte, por la criminal intervención de la OTAN en Oriente Próximo).

-El procedimiento para generar dicha esclavitud siempre es el mismo: sobornar a gobernantes corruptos para aplastar a los estados con deudas ilegítimas, odiosas e impagables (puestas al descubierto por auditorías independientes) que les privan de su soberanía .

-Alemania no es un miembro más de la Unión Monetaria, sino una nación privilegiada por el euro en lo económico y en lo político, desde la que Angela Merckel gobierna como una virreina forzando una austeridad contraproducente y devorando impunemente a Grecia.

 -La democracia ya está siendo recortada en la UE con la excusa del peligro terrorista, cada vez más claramente manipulado por la OTAN, según las revelaciones de Assange y Snowden.

 En la vecina Francia llevan más de un año en estado de excepción, y con una reforma laboral retrógrada impuesta por decreto. Esas mismas revelaciones muestran cómo estamos siendo espiados a escala planetaria por el “gran hermano” yanqui a través de nuestros móviles y ordenadores (por cierto, a la señora Merkel parece no importarle que le hayan espiado su propio móvil).

 -Los valores que informan el funcionamiento de la UE son exactamente los opuestos a los de ”libertad y igualdad y fraternidad” que popularizó la revolución francesa y que siguen siendo básicos para la cohesión social. Por ello ahora, cuando la gente ya no cree en los partidos tradicionales que los han erradicado -y consagrado la desigualdad creciente como si fuese un derecho natural

- la explosión populista es inevitable.La “transversalidad” de Podemos para conectar con un pueblo apartidista es, de hecho, un “populismo de izquierdas”, como el de J.L. Melenchón en Francia y no representa ninguna amenaza totalitaria.

 -La esperanza de que los partidos socioliberales, que actúan al alimón con la derecha y nos enganchan sin pudor a los tratados comerciales neocolonizadores made in USA (como acaban de hacer con el CETA), viren hacia la izquierda y reintroduzcan un “estado de bienestar” en la UE es el “sueño de una noche de verano”. El viraje es hacia la derecha, de acuerdo con su “agenda oculta” (Blair, Schröeder, Hollande,etc.., ya venían con las instrucciones recibidas de Davos y del Club Bildelberg para disfrazarse de socialistas “modernos”, utilizando afirmaciones tan brillantes como “bajar los impuestos es de izquierdas”).

El parlamento europeo, pronto con el seudoizquierdista Schulz al timón, ya es una nave neoliberal inabordable desde instancias democráticas; y el candidato presidencial E. Macron está apoyado por la banca Rostchild y representa el relevo del fracasado duo Hollande-Valls. Cuando la izquierda “progre” sigue sustentando el sueño de cambiarbla socialdemocracia para cambiar Europa, es probable que la Troika ría para sus adentros.

- Existe, además, un muro de Berlín invisible que explica que se estén exportando a los países del este de Europa mercancias con ingredientes de peor calidad pero con la misma etiqueta y precio que los del oeste. Y explica tambien el proyecto de la “Europa de dos velocidades”, que consagra la desigualdad dentro de ella.

 - En la actual situación, el programa de cualquier gobierno de izquierdas, o cualquier norma progresista aún vigente, pueden ser anulados desde Bruselas, como ya vimos con la Grecia de Tsipras y estamos viendo en estos días con el conflicto de los estibadores.

 -La OTAN, engullendo a Ucrania para debilitar y rodear a Rusia, está convirtiendo el territorio de la Unión Europea en un posible campo de batalla: las maniobras militares y el aumento de efectivos son incesantes. Ya el gobierno norteamericano está exigiendo a la UE, económicamente estancada, un aumento sustancial del presupuesto militar. En Siria EU está atacando de forma directa, al margen de cualquier resolución de la ONU (y con el aplauso de los aliados europeos) poniendo al mundo al borde del abismo.

 Un exit importante devolvería a muchos países europeos la independencia necesaria para oponerse a semejante locura.

 El manifiesto de 70 personalidades europeas encabezadas por Eric Toussaint nos alerta de que en la UE no cabe un neokeynesianismo, ni va con reformas; y de que en ella se están introduciendo “formas autoritarias de gobierno”. Y añade textualmente: “una gran parte de la izquierda radical tenía, y todavía tiene, una percepcion errónea de la integración europea mediante la UE y la zona euro…. en las que ve más ventajas que inconvenientes; y considera que ambas son compatibles con la vuelta a políticas socialdemócratas, con un poco menos de injusticia, y con cierta recuperación del keynesianismo”. Y más adelante añade que el BCE refuerza los medios de que disponen las instituciones europeas para asfixiar el sistema bancario de un país miembro, como ya hizo con Grecia en 2.015 cortándole la liquidez, y hacer fracasar una experiencia de izquierdas.

Dice Rafael Poch, corresponsal de “La Vanguardia” en Alemania y especializado en problemas de la UE, en su reciente artículo Adiós, Unión Europea: “aunque la extrema derecha esté capitalizando el regreso al estado nacional, eso no quiere decir que una solución decente a la crisis europea no pase por ese vector de regreso.

 Un proceso ordenado de deconstrucción de la UE será mas efectivo parar salir del atolladero que el”¡más Europa!” y más federalismo autoritario, cuyo último recurso es el vector de guerra que supone la “Europa de la defensa”.

Suscribimos totalmente las opiniones de Toussaint y de Poch. Si nos ubicamos correctamente, no estamos en una unión democrática reformable, sino en un eslabón fundamental de la dictadura financiero-militar orwelliana que amenaza al mundo. Por ello, pensamos que la salida de la Unión Europea no solo es necesaria sino también urgente, para evitar que se cierre totalmente el cepo. En la lucha de los europeos por liberarnos de él pueden quedar sentadas las bases, no sólo de una nueva Europa , sino también de un mundo nuevo.

* En La casa de mi tía por gentileza de Lusi Alsó, con la colaboración de Francisco Morote, de ATTAC Canarias

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