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03:44h. Lunes, 16 de diciembre de 2019

Lo viene uno diciendo hace miles de veces...  - por El Pâdre Báez

... ¡y nada!; lo dice un empresario, y se lo publican. Me refiero a que cansado estoy de decir que el cabildo en lugar de plantar pinos, en La Cumbre plante castañeros, nogales, almendros, higueras, etc., que si se trata de medianías plante olivos y lo que según terreno y clima se dé; y otro tanto en la costa donde más allá de plataneras, tomateros y lo propio, y ello para que tengan trabajo tantísimos parados que van de largo en ello, que con el fruto de árboles frutales, se pueden crear empresas y no depender de importaciones de lo mismo y de pésima calidad y dañina al no ser de la tierra propia de nuestros cuerpos,

Lo viene uno diciendo hace miles de veces...  - por El Pâdre Báez, presbítero

... ¡y nada!; lo dice un empresario, y se lo publican. Me refiero a que cansado estoy de decir que el cabildo en lugar de plantar pinos, en La Cumbre plante castañeros, nogales, almendros, higueras, etc., que si se trata de medianías plante olivos y lo que según terreno y clima se dé; y otro tanto en la costa donde más allá de plataneras, tomateros y lo propio, y ello para que tengan trabajo tantísimos parados que van de largo en ello, que con el fruto de árboles frutales, se pueden crear empresas y no depender de importaciones de lo mismo y de pésima calidad y dañina al no ser de la tierra propia de nuestros cuerpos, compuestos por la de aquí (científico este dato); que de cara a la poca ganadería prefieren traer piensos de fuera antes que permitir la siembra de legumbres (“legume”) para los animales, que aunque lo diga quien lo diga, no va a hacer caso alguno los del cabildo porque se les vendría el negocio a ellos abajo, así que del millón de olivos que sugiera Don Antonio Cáceres, empresario y fundador  de Ascoive(Asociación de Comerciantes e Industriales de Vecindario), pero ni olivos, ni nada que dé comida, sino cedros, sabinas, pinos, viñátigos, acebiños, y basuras similares, porque es que un millón será por la zona de Vecindario, pero ¿cuántos millones de olivos (tengo semillero de varios miles de ellos), haría falta si damos la vuelta a la isla sin dejar La Cumbre? Y entonces, no solo aceitunas -¡las mejores del mundo!-, sino también aceite de la mejor calidad del mercado mundial, y ¡nada! Que venga todo eso y más de fuera, y aquí viendo fútbol y vestidos de máscaras (carnaval todo el año), sin más. Seguimos en el paro que crece, y no para, y nada se planta sino pinos, tabaibas, beroles, escobones, y demás árboles y arbustos no comestibles ni medicinales, sino envenenadores del terreno, y dañinos para la salud. Es lo que tenemos, pero sabido es, por lo de las cabras y demás asuntos, el cabildo no escucha a nadie, salvo a sus consejeros, que sin tener ni idea del área que les tocó en ruleta política, hacen y deshacen como dictadores antidemocráticos a los que votamos para nuestra desgracia -toda vez que un servidor nunca vota, me siento libre para corregirles y no callar como los que militan en Partidos Políticos por lo de la disciplina que les imponen-, y es que pusimos -pusieron- en ellos nuestras -sus- confianzas, y grandemente nos -les- han defraudado.

 

El Padre Báez, que espera Don Antonio Cáceres tenga más suerte que un servidor y le escuchen, cosa que mucho dudo, porque estos del cabildo andan con oídos cerrados para cuanto venga del pueblo. Así lo han demostrado largamente con el asunto de las cabras que matan ante la oposición y negativa de todos los grantabaiberos (antes grancanarios).

 

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“... ovejas y cabras, bendecid al Señor...” (Dn 3, 57-88. 56).

* En La casa de mi tía por gentileza de El Padre Báez