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lunes, 04 de julio de 2022 00:00h.

El desastre de TITSA revela la mentira de Melchior y Alonso con su tranvía - por Chema Tante

Melchior y Alonso: sus interesadas decisiones perjudican a la gente tinerfeña

"Titsa está en cifras de 1990 tras perder 21 millones de pasajeros". Con la firma de D. Ramos, EL DÍA ofrece esta información terrible. Terrible y clarificadora, porque explica y demuestra la tremenda estafa a que Melchior y la coalición empresaria llamada canaria sometieron a Tenerife. Una estafa que su discípulo Alonso mantiene y engrandece, con trenes y anillos.

Titsa está en cifras de 1990 tras perder 21 millones de pasajerosCon la firma de D. Ramos, EL DÍA ofrece esta información terrible, Terrible y clarificadora, porque explica y demuestra la tremenda estafa a que Melchior y la coalición empresaria llamada canaria sometieron a Tenerife. Una estafa que su discípulo Alonso mantiene y engrandece, con trenes y anillos.

Como Melchior y Alonso son personas de demostrada y brillante preparación, no pueden escudarse, como su compinche Paulino, en la ignorancia. Melchior y Alonso saben perfectamente que el pretendido éxito de su tranvía no es sino un tralado del pasaje de las guaguas al tranvía. Lo que hicieron Melchior y Alonso fue castigar sin misericordia al sistema de guaguas, para beneficiar al guiado. Pero el transporte público colectivo sigue siendo el mismo, igual que el privado individual, que no se ha contenido lo más mínimo. No se ha disuadido del uso del coche particular, como se comprueba, día laboral a día laboral, simplemente observando el tráfico en el área metropolitana. 

Y esto se debe, simplemente, a la ausencia de flexibilidad del transpolrte guiado, que solamente conviene a quien tenga su casa y su trabajo, ambos, a pie de una parada de tranvía. El resto, si puede, se mueve en su coche y, si no puede, tiene que caminar o esperar la guagua.

Es evidente la eficiencia y comodidad del servicio del tranvía. Pero Melchior y Alonso saben muy bien que esas cualidades podrían adormar también a un esquema de guaguas, organizado con las posibilidades tecnológicas y que disfrute de la prioridad que goza el tranvía. Igualmente rápida, cómoda y puntual sería la guagua, en esas circunstancias, con tres abrumadoras ventajas: una, la versatilidad, que puede acomodar las líneas a las necesidades y las circunstancias; dos el librar a la ciudad del tormento que significa estar partida por una línea férrea peligrosa e incómoda y tres, el menor coste económico. 

Claro que lo que les importa a Melchior y Alonso, sobre todo, es este factor, el económico. Porque, ¿saben ustedes? donde hay poco presupuesto, hay poco que rascar. Esa es toda la razón que movió a esta gente filibustera a armar semejante tinglado, que condena al área metropolitana de Santa Cruz y La Laguna en Tenerife. Por esa única razón crematística, la población tinerfeña sufre un sistema de transpote guiado que solamente beneficia a una parte, que pesa como una losa sobre los presupuestos -el Metropolitano arrastra y acumula una deuda de decenas de millones- y que condena al resto de la gente a soportar un servicio de guaguas en condiciones precarias.

Todos los problemas del tráfico en Tenerife tienen la misma causa, que el tranvía no ha neutralizado: se sigue alentando el uso del transporte individual, privado. Mientras no se aliente el uso de la guagua -no del tranvía, ni del tren- los atascos se mantendrán, por mucho cemento que le echen. 

http://eldia.es/tenerife/2015-11-02/1-Titsa-esta-cifras-perder-millones-pasajeros.htm