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05:54h. Viernes, 21 de febrero de 2020

Dime, voxero, voxera, ppero, ppera, que me lees, si me lees y me entiendes, ¿de qué España eres tú? - por Chema Tante

 

FRASE CHEMA 2

Dime, voxero, voxera, ppero, ppera, que me lees, si me lees y me entiendes, ¿de qué España eres tú? - por Chema Tante, independentista canario

voxero, voxera, ppero, ppera ¿eres de la España medieval que tanto pareces añorar, a la que quieres que vuelva todo el mundo? Y tú ¿qué serías, entonces? de León, guerreando con Galicia y con Asturias? ¿de Castilla peleando con todos los demás y mamándoselo todo?

¿Qué serías tú, voxero, voxera, ppero, ppera? ¿Bellido o doña Urraca, Sancho o Alfonso, peleándose a muerte? O ¿serías del Aragón de Isabel, de la Castilla de Fernando? o al revés, pero, como monta tanto que tanto monta...

¿Serías de ese imperio español que recuerdas a cada momento? De ese imperio al que se refiere uno de tus capitanes, recitando campanuda y triunfalmente el brindis de Diego de Acuña, pero sacándolo de contexto, ocultando cuidadosamente que es de Marquina, de "En Flandes se ha puesto el sol", el canto del cisne de un  imperio donde hoy no sale el sol más que por La Zarzuela.

Un imperio del que tú, voxero, voxera, ppero, ppera, te llenas la boca con sus glorias militares, ignorando que ese imperio no gana una batalla desde Lepanto, porque lo de Breda fue un paripé, pintara lo que pintara después Velázquez. Porque lo de Marruecos, si no es por Francia, muerden el polvo. Y las victorias de Franco, su héroe, fue sobre una república española y se la ganaron los alemanes, los italianos y los moros. Los moros, bisabuelos y abuelos de esas chicas y esos chicos que ahora tú, voxero, voxera, ppero, ppera, denigras, acosas, criminalizas y quieres expulsar a patadas, si antes se han salvado de las cuchillas asesinas de los muros de Ceuta y Melilla o de los cementerios líquidos del Mediterráneo y el Atlántico.

Porque yo, voxero, voxera, ppero, ppera, que soy canario, de izquierda e independentista (horror, terror, pavor), que amo a todos los países, los de mis continentes, África y América, pero también los de otros tres, quiero singularmente a España, con quién asumo mis lazos de afectos, historia y cultura.

Pero la España que yo amo es la de Juan Negrín, Guillermo Ascanio, Juan Marichal, canarios españoles que me darían cogotazos por quererme ir de este estado, pero a quienes quiero, admiro y respeto.

La España que yo amo es la Federico García Lorca, Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí, Miguel Hernández, Antonio Machado, León Felipe...

La de Julián Besteiro, que dió un ejemplo de valor y dignidad, aunque cometiera el error de unirse a la traición de Casado.

La España que yo amo es la de los hijos del Cid, de Riego, la de la Gloriosa, que sacó del trono a una familia que robaba y sigue haciéndolo, la de Torrijos y sus compañeros, la de Mariana Pineda, a quienes matara el absolutismo feroz.

La España que yo añoro es aquella en la que la gente judía, musulmana y cristiana convivía en santa paz, hasta que la intolerancia de los antecesores de ustedes, voxero, voxera, ppera, ppero, destruyera la armonía y la sustituyera por el odio y los autos de fe.

La España, voxero, voxera, ppero, ppera, de Pablo Iglesias Posse, Buenaventura Durruti, Dolores Ibárruri, Victoria Kent, tanta gente socialista, anarquista, comunista, republicana que dieron la piel y la vida por las libertades populares.

La de Concepción Arenal, "odia el delito y compadece al delincuente", de la Justicia rehabilitante; no la España de la Justicia rencorosa, la del Talión inmisericorde.

La España de Quevedo, de Cervantes, de Larra, de Goya, de Picasso...

La de Perich, Forges, El Roto, Ivá, Ferran Martín...

La España, voxero, voxera, ppero, ppera, de las maestras y los maestros de la República que sufrieron persecución, tormento, represalia, prisión y muerte, por saber que un pueblo culto es un pueblo libre. Esas maestras y maestros que se revuelven en sus tumbas viendo el pin neandertal que ustedes, voxero, voxera, ppero, ppera quieren implantar para mantener a niñas y niñas en la cerrilidad, la ignorancia, la brutalidad.

La España de la intelectualidad republicana exiliada que acometió la segunda conquista de América, no como la primera, de muerte y rapiña, sino de sabiduría y conocimiento, que derramaron por las universidades de todo el continente, del Canadá  a la Argentina.

La España que amaron tanto los héroes de la Brigadas Internacionales, que acudieron en  tropel a auxiliar a sus compañeros obreros republicanos, que mantuvieron a Madrid invicta hasta que la traición la entregara a los moros de Franco y a los italianos de Mussolini.

La España de la gente de la Nueve que liberó París, del maquis, la que llevó en los campos de exterminio de sus amigos de ustedes, esos triángulos que ahora tanto les escandalizan, voxero, voxera, ppero, ppera.  La España de la guerrilla, la de la locura bendita de la invasión de Arán, que fracasó por la falta de apoyo de las llamadas democracias occidentales. Ay, Churchill, Atlee, Truman, De Gaulle... cuánto le deben a la historia.

La España que yo amo, voxero, voxera, ppero, ppera, es la de Pepa Flores, las y los Bardem, Botto, Alonso, tanta gente del cine y el teatro que no pierde ocasión de defender la democracia. La de Javier Gallego Crudo, Elisa Beni, Rosa María Artal, Antón Losada, Jesús Cintora, Javier del Pino, Ignacio Escolar, Ernesto Ekaizer, que se baten por la información veraz, contra las insidias de la prensa mercenaria, al servicio de la oligarquía. Esa a la que ustedes voxero, voxera, ppero, ppera, tanto aman y a la que tanto deben.

La España de las monjas y los curas -aquí no hace falta el lenguaje inclusivo- que llevan su solidaridad heroica por el mundo, auxiliando a quien lo necesita, a la gente de Cáritas, la voluntaria, la de a pie, no los mitrados, de la UMAC que va a la busca y amparo de las personas desafortunadas. La gente como el Padre Llanos o el Padre Ángel, no como Cañizares o Rouco. La gente religiosa, de cualquier confesión, que vive su fe con honestidad y caridad bien entendida.

La España de la gente de Attac, de GESTHA, de Juezas y Jueces por la Democracia, de Economistas frente a la crisis, desvelándose por la justicia económica y la equidad fiscal. Esa gente que se enfrenta a la España que parecen querer ustedes voxero, voxera, ppero, ppera, la de Alía Botín y sus cuarenta ladronas estafadoras, del IBEX 35, de Florentino, Amancio, Roch, y sus martingalas para no pagar los impuestos que tienen que pagar. La gente que se resiste a unas condiciones de trabajo justas.

La España de la gente de la sanidad y la escuela públicas, del trabajo social, que superan la estúpida burocracia política, para ayudar a quien lo necesita; la de los y las sindicalistas, las y los pensionistas, yayoflautas y yayaflautas, las Mareas y el 15M, en fin, que no cejan en su lucha en calles y plazas por la sociedad que soñamos.

La España de Javier Pérez Royo, Joaquín Urias, Joaquim Bosch, de las juezas y jueces como Castro, Ruz, Gómez Rodríguez, Alaya o Garzón, que acaba de citar Antonio Cabrera de León, como ejemplo de quienes se empeñan en una justicia justa, no la del rencor de los Marchenas, Llarenas y Lesmes, blanco de la befa y el escarnio de todas las instancias judiciales europeas.

La España que yo amo, es la de la gente que consigue sus méritos académicos con esfuerzo y sacrificio, aunque luego tenga que salir a aplicar su conocimiento por esos mundos, porque la España de ustedes, voxero, voxera, ppero, ppera, la de las licenciaturas y másters obtenidos por la cara, por la falsificación o por el favor, no es capaz de darle ocasión de hacerlo en su país.

La España que yo amo es la de quienes no se escudan en la hipocresía de la prohibición de la prostitución o del aborto, sino que se esfuerzan por crear una sociedad en la que nadie se vea en la obligación económica de prostituirse o abortar, si  no lo desea.

Esa España en la que cada cual puede amar a quien quiera. Pensar lo que crea conveniente.

Esa España que no cree que tortura, matar o cazar a un animal por gusto sea fiesta ni cultura, ni arte ni deporte, sino lo que es: maltrato animal cruel.

Esa España de la acogida al migrante, la España que no olvida cuando fue ella la que tuvo que buscarse la vida por esos mundos. La España de Open Arms, de Médicos sin Fronteras...

La España de Vicenç Navarro, Juan Torres, Alberto Garzón, economistas que se atreven a plantar cara a la falacia del dogma neoliberal.

La España de las y los activistas de Ecologistas en Acción, de GreenPeace, luchando contra el ecocidio.

La España de la gente que con pelo corto o largo, con coleta, con rastas o rapados al cero, se desviven en hacer posible la resistencia al neoliberalismo, frente a las ofensivas de las grandes empresas y fortunas.

La España del feminismo del que yo, varón, soy ferviente militante, porque feminismo es igualdad ¿estás ahí, Bertrand Ndongo? Porque el feminismo no quiere matar varones. Quien quiere, y lo hace, matar mujeres, es el terrorismo machista que ustedes voxero, voxera, ppero, ppera, se resisten a reprimir, aunque extermina decenas de mujeres y niñas y niños todos los años. Díganselo al migrante bienvenido Ndongo, para que lo sepa.

La España de la convivencia, del diálogo, que representan con tanto honor María, hija de Juan Mari Jauregui o Eulalia y Rosa, hijas de Ernest Lluch, ambos asesinados por la brutalidad de ETA, pero que en el mismo espíritu de Oskar Matute o Dolors Bassa, tienden la mano para que el terrorismo cerril  nunca más se repita., Para que podamos dirimir nuestras diferencias con diálogo pacífico. Sin bombas, ni pistolas, ni porrazos, ni cárceles.

La España que yo amo es la que pide consultas para saber si queremos o no que este Felipe sea de verdad el último o no. La que quiere preguntar si las gentes de las naciones de este estado imposible pueden hablar en paz para que cada pueblo, por mayoría decida qué quiere hacer. ¿Sabes, voxera, voxero, ppero, ppera? Se llama democracia.

Porque democracia en paz no es el "habla el idioma del imperio", el "no me ladre", el "a por ellos", el garrotazo y la prisión. Eso no es paz. Eso es odio.

Porque, con permiso de Nicolás Guillén ¿De dónde has sacado tú, voxero, voxera, ppero, ppera, que te odio yo? ¿Por qué me odias tú a mí?

Y, con permiso de Machado, qué cierto es, amigo Erasmo Quintana.  Continúa habiendo dos Españas. Una, la que desde dentro o desde fuera, merece ser amada. La otra, la que sigue helando el corazón ¿qué hacemos con ella?.

Diganlo ustedes, voxero, voera, ppero, ppera..

Lo escribe y los sostiene Chema Tante

 

CHEMA TANTE

 

 

 

mancheta 14