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lunes, 04 de julio de 2022 00:00h.

de momento, para nuestra desgracia, la monarquía y Felipe, siguen tan campantes

Felipe Borbón: un tipo que se siente fuerte - por Chema Tante

 

FRASDE TANTE FELIPE

Felipe Borbón: un tipo que se siente fuerte - por Chema Tante *

Los trece minutos del rollo navideño del Jefe del Estado, Felipe Borbón, no han dado para mucho. Un guineo de obviedades sobre la pandemia y las crisis. Las loas acostumbradas, muchas bellas palabras y poca sustancia, la mención, que no falte, a la Constitución que, según él "nos une a todos" (a todas, no). Y como guinda de un pastel desabrido, el recuerdo al padre querido. Un recuerdo, claro, solapado, pero el que hacía falta. "Aquí todo el mundo cumple" ha venido a decir. Por supuesto. Lo puede decir porque él, el hijo, sabe, como sabemos todas y todos, que el padre no va a pringar nada en absoluto. Cuando haga falta, los tribunales o las fiscalías cumplirán con su deber que es, faltaría más, servir a quien les paga y quien les nombra. Ya lo han hecho, como lo ha hecho el Congreso, como lo ha hecho el gobierno, por mucho que patalee Unidas Podemos. A Juan Carlos, no le van a tocar ni un pelo. 

Porque la difusión de las fechorías del Bribón ya ha cumplido su papel. Ya ha servido para apuntalar la fortaleza del hijo. Felipe ha salido airoso de la operación de comunicación estratégica montada: aquí el sinvergüenza es mi padre, yo soy un angelito.

Por eso, Felipe se siente fuerte y ese ha sido su mensaje. El de un tipo que sabe que no importaba nada lo que dijera, porque tiene claro que le apoya la oligarquía del dinero, con todo su inmenso poder, que le apoya toda la derecha, que son bastantes millones de personas, le apoya el ejército, bueno fuera; y, por apoyar, le apoya la mayor parte del gobierno y la dirección de un partido que se llama socialista y obrero, que tiene una historia de gloria republicana, pero que a su dirección parece haberle tocado la magia de la monarquía. Mucha gente y mucha fuerza.

Cada día somos más las personas que clamamos por una República que sabemos puede solucionar los muchos problemas sociales, económicos, laborales y territoriales que ha generado un sistema corrupto. Pero todavía no somos bastantes. necesitamos crecer, y necesitamos explicar que no se trata de que el padre sea un corrupto, o que el hijo pueda serlo. Se trata de que estamos en un sistema heredado del dictador y que propicia la corrupción y el abuso.

Pero, de momento, para nuestra desgracia, la monarquía y Felipe, siguen tan campantes. 

Lo dice y lo sostiene, Chema Tante

CHEMA TANTE

MANCHETA 21