Buscar
15:25h. Miércoles, 11 de diciembre de 2019

Golpistas, Carlos Fernández Liria en CUARTO PODER

 

FRASE LIRIA

Seguro que no les ha gustado -de todas maneras, no la habrán leído, la mayoría- a los sesudos comentaristas de la prensa mercenaria, la admonición que les hace Carlos Fernández Liria, que les hace desde este artículo que señala Federico Aguilera Klink en CUARTO PODER. No les habrá o habría gustado, porque les muestra su vergüenza. El bochorno de las peculiares perspectivas que aplican, según interese a quien les manda. Mientras en Cataluña -ahora, también en Euskadi- unas pacíficas manifestaciones son tachadas de la más virulenta violencia, lo que está ocurriendo en Bolivia, con un golpe de estado de verdad sanguinario y pirómano, se despacha con un simple "Evo Morales es forzado a dimitir, por sus sospechosas maniobras electorales". Este contundente artículo de Fernández Liria descubre la atrocidad de otro golpe inspirado por USA, que no puede dejar de meter sus garras, cuando puede, en donde ve peligrar su hegemonía mercantil. La emancipación del pueblo boliviano que ha conseguido Evo en sus sucesivos gobiernos, era inadmisible para el neoliberalismo. Y no dejaré de mencionar el recuerdo que se hace en el artículo a un tipo insigne, un filósofo, intelectual de primera línea mundial, Álvaro García Linera, que ha servido a su pueblo, a las órdenes de EVO, con una humildad que le honra. Un tipo insigne, de las capas blancas favorecidas bolivianas, que ha mostrado su orgullo de haber sido "vicepresidente de un indígena" y que se ha despedido de su pueblo citando a Tupac Amaru "Volveremos y seremos millones". Y yo, Chema tante, le digo a Álvaro y a Evo que son millones, como somos millones quienes estamos con el pueblo boliviano.

A los periodistas españoles y europeos que desde ayer están enmascarando el golpe de Estado en Bolivia, como si se tratara de una mera renuncia presidencial o de una especie de transición compatible con la democracia, habría qué pedirles que hicieran algunas comparaciones. Imaginemos que en Cataluña, durante las elecciones de ayer, los independentistas hubieran quemado las casas electorales, prendido fuego a los Ayuntamientos menos de su agrado, a las sedes de los sindicatos no simpatizantes; que hubieran entrado en las casas de los políticos considerados “españolistas”, quemándolas también; que hubieran pintado de amarillo a alguno de estos políticos obligándoles a caminar medio desnudos entre insultos y amenazas.

https://www.cuartopoder.es/ideas/2019/11/12/golpistas/

CARLOS FERNÁNDEZ LIRIA

MANCHETA 10