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08:55h. viernes, 04 de diciembre de 2020

La miseria moral de Wert y Gomendio - por Chema Tante

La pareja que ha desbaratado la educación pública en el estado español Wert, desde la cabecera del ministerio y su consorte Gomendio, desde la secretaría de estado, pero mandando más que nadie, son gente de posibles. Sobre todo, la Gomendio que es la que tiene las perras. Y esta pareja opulenta se ha hospedado, preparando la instalación de sus reales en Paris, en una residencia del ministerio para investigadores, donde cuesta el huevo de Colón conseguir una plaza. Lo cuenta Patricia Rafael en EL DIARIO

La miseria moral de Wert y Gomendio - por Chema Tante

La pareja que ha desbaratado la educación pública en el estado español Wert, desde la cabecera del ministerio y su consorte Gomendio, desde la secretaría de estado, pero mandando más que nadie, son gente de posibles. Sobre todo, la Gomendio que es la que tiene las perras. Y esta pareja opulenta se ha hospedado, preparando la instalación de sus reales en Paris, en una residencia del ministerio para investigadores, donde cuesta el huevo de Colón conseguir una plaza.  Lo cuenta Patricia Rafael en EL DIARIO

Esta pareja infernal ha dedicado sus días y sus desvelos ha despojar de todo sentido al sistema público de educación en este estado de derecha. La consigna, ya lo saben ustedes, es arrebatarle el derecho a la formación de calidad y al acceso a la universidad a quien no tenga las perras necesarias. La idea, de gran calado, es evitar que sigan saliendo de las clases inferiores profesionales que luego se dedican a defender a la gente del trabajo, a curar gente pobre, o a refutar las tesis económicas neoliberales. Esto, cuando solamente estudiaban las personas ricas, no pasaba. Y a eso quiere volver el gentuallo como Wert y Gomendio. Por eso han envilecido la calidad del educación secundaria, Por eso han elevado el coste de la educación universitaria. Por eso, en fin, han desvirtuado el sentido de las becas, que son un resorte para que pueda estudiar la gente pobre normal, con un rendimiento académico normal, para convertirlas en un premio a la maldita excelencia, con independencia de las posibilidades económicas de cada quien.

Por eso, esta pareja inicua no tiene el menor escrúpulo en ocupar unas plazas en esa residencia destinada a alojar a esos y esas profesionales que osan dedicarse a la investigación y pretenden que sea el presupuesto público quien les mantenga. Eso no puede ser, mientras haya gente como Wert y Gomendio. Porque no hay que cantar victoria porque la millonaria pareja se vaya a vivir su romance en Paris. Otra vendrá que seguirá amargando nuestras vidas.

Y lo diré otra vez. De toda esta desgracia, la culpa la tiene quien vota al Pp, pero, sobre todo, quien se suicida políticamente con la abstención. Porque esos votos que se volatilizan son los que permiten que pasen estas cosas.

http://linkis.com/www.eldiario.es/soci/QSeBM