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13:08h. Viernes, 28 de febrero de 2020

La poca vergüenza de Ana Oramas - por Chema Tante

 

frase tante

La poca vergüenza de Ana Oramas - por Chema Tante *

Poca vergüenza y absoluta ignorancia política, desprecio del sentido de la democracia. Ana Oramas ha puesto fin a su vida política poniéndole un broche cuya composición me abstengo de mencionar, porque tengo más sentido del decoro que esta patricia chicharrera trasplantada a Madrid, por querencia y aficiones.

Ana Oramas ha cabalgado en la mentira durante tanto años, escondiendo lo que es: una cachanchana ignorante. Porque, ya ustedes ven, yo creo que la diputada de la Corrupción Canalla está convencida de que en lo que está haciendo en el Congreso tiene razón y derecho. Es que, como digo, esta velillo desconoce el sentido de la democracia del parlamentarismo representativo. 

Aunque la muy sabihonda piensa lo contrario, se le escoge para el escaño, no para que tome decisiones en virtud de lo que ella cree su inmensa sabiduría, sino para que "represente" el sentir de sus votantes, que es su partido quién tiene que interpretarlo. Aunque la Corrupción Canalla no siempre asuma con honestidad ese sentir de sus votantes, eso es otra cuestión. Lo cierto y verdad es que el partido le hizo saber con claridad a Oramas cual era el sentido del voto que debía emitir en la investidura de Sánchez. Y ese sentido, desde luego, no era el del No.

Lo que ocurre es que la arrogante Oramas, típico ejemplo de los niños y las niñas que la oligarquía malcría, utiliza su fanatismo intolerante, para ocultar sus reales motivaciones, que son sus temores de clase, sus temores económicos. Porque lo que a Oramas le irrita no es esa historia de que se va a romper la patria. Lo que le tiene a Oramas de los nervios es que el nuevo gobierno progresista ha prometido, es de esperar que lo cumpla, aliviar de una vez la carga fiscal de la gente pobre, con los impuestos al trabajo y al consumo; y empezar a buscar la recaudación pública, allá donde está el dinero, en los tremendos beneficios de la gente rica. A eso es lo que la desleal diputada Oramas va a decir No. Aunque se envuelva en la bandera rojigualda para ello.

Y otra cosa es lo que va a hacer el partido CC. La única opción válida es la expulsión fulminante de Ormas, aunque ello comporte que el partido pierda el escaño y que la diputada buque cobijo en otra parte. Pero, conociendo la ruindad moral de ese partido, mucho me temo que se tragará el sapo, confiando en que en unos meses la golfada -una más- de Oramas se haya olvidado. Pero ya le digo yo que no. Ya estaremos recorando estos días, sin descanso.

* Lo escribe y lo sostiene Chema Tante

CHEMA TANTE

 

MANCHETA 12