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03:52h. sábado, 29 de enero de 2022

Qué poco te acuerdas, Felipe González – por Chema Tante

Quienquiera que te vea, Felipe, en las homilías que sueles largar cada vez que te ponen un micrófono delante, comprueba las magníficas condiciones mentales que conservas. Mantienes clara la cabeza e intacta tu capacidad de comunicación. No es precisamente el alzheimer el que te hace olvidar ciertas cosas, sino la tremenda ruindad que has ido acumulando en todos estos años. Estos años en que te has convertido, de aquel joven abogado comprometido que fuiste, al viejo lagarto egoísta que eres ahora.

Qué poco te acuerdas, Felipe González – por Chema Tante

Quienquiera que te vea, Felipe, en las homilías que sueles largar cada vez que te ponen un micrófono delante, comprueba las magníficas condiciones mentales que conservas. Mantienes clara la cabeza e intacta tu capacidad de comunicación. No es precisamente el alzheimer el que te hace olvidar ciertas cosas, sino la tremenda ruindad que has ido acumulando en todos estos años. Estos años en que te has convertido, de aquel joven abogado comprometido que fuiste, al viejo lagarto egoísta que eres ahora.

Te molesta, Felipe, que te recuerden ciertos episodios que manchan tu vida, cuando intentaste  reprimir unos horrendos crímenes con los mismos procedimientos que perseguías. Cuando te planteabas –por ejemplo, lo has reconocido tú mismo- eliminar de un bombazo a los jefes de la banda terrorista. Te molesta, y hablas “de rabia y odio, de sobrecargas". Pero te olvidas de toda la rabia y todo el odio y toda la sobrecarga con que te has dedicado a calumniar  a un partido de izquierda. No te acuerdas de tus declaraciones alimentando las falsas denuncias de financiaciónes extrañas. Palabras cargadas de rabia y odio, sobrecargadas por tu convicción de que el éxito de ese partido amenaza tu dorada situación y tu prestigio. Porque sabes que cuando ese partido llegue al poder, que llegará, no lo dudes, por mucho que te opongas, se van a conocer muchos detalles de tu vida que tú recuerdas muy bien y todos los privilegios que intentas que no se conozcan.

Muchas cosas olvidas, Felipe. Entre ellas, has eliminado de tus recuerdos las esencias de las ideas que representan las siglas de socialismo y obrero que ostenta el nombre de tu partido. Un olvido que te ha llevado nada menos que a recomendar que tu partido se asocie con la más cerril derecha.

Y has olvidado todas las cosas por las que deberías pedir perdón, perdón, perdón, como te exhortaba Eduardo Haro Tecglen en memorable artículo en el 2000.

De la misma manera que olvidas nada menos que la resolución que adoptó tu partido en el mismo histórico congreso que te elevó a los altares socialistas en 1978, en los estertores de la dictadura. Una resolución, que no ha sido, que yo sepa, nunca derogada, que dice nada menos que la definitiva solución del problema de las nacionalidades que integran el Estado español parte indefectiblemente del pleno reconocimiento del derecho de autodeterminación. Solución definitiva que tú y tu partido aprobaron pero se han negado con insistencia a aplicar y que ahora han colocado como obstáculo irremovible para conformar un gobierno de progreso en el estado español.

http://www.lacasademitia.es/articulo/politica/izquierda-no-suma-sera-porque-psoe-no-izquierda-chema-tante/20160303044818051672.html

http://www.elperiodico.com/es/noticias/politica/felipe-gonzalez-responde-pablo-iglesias-nose-por-que-tiene-esa-carga-rabia-odio-4947788

Perdón, perdón, perdón. Eduardo Haro Tecglen en EL PAÍS, (2000)