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01:27h. lunes, 18 de enero de 2021

Sobre el frente canario. La opinión de Chema Tante

La propuesta de formar un "frente canario al margen de partidos", formulada por Román Rodríguez y apoyada por Roque Aguayro ha suscitado abruptas críticas, por parte de algunas personas de la izquierda canaria, como César Rodríguez Placeres, Chano Álvarez Cambrenleng, Vicente Quintana y Joaquín Sagaseta. Yo, Chema Tante, también tengo algo que decir. Y lo que tengo que decir se resume muy fácilmente. Las afirmaciones de estas personas demuestra, simplemente, que no se han leído la propuesta de Román.

Mi respeto y admiración por las cinco personas (las detractoras y la declarante por igual) nombradas está fuera de discusión. Pero creo que hay que exigir que, las  criticas de las declaraciones que hace alguien se hagan sobre lo que se ha dicho. Sin inventar nada. Román se refiere, de manera genérica a "empresarios, sindicatos, trabajadores, organizaciones económicas, culturales y sociales, colectivos profesionales y por partidos políticos." sin nombrar a nadie. de manera que las alusiones a Plasencia, Santana Cazorla o Ambrosio Jñimenez, que hacen los críticos, no tienen sustento alguno.

También hay quien dice que "Roamás pretende imitar a Cataluña", cuando Román aclara textualmente "No somos Catañuña".

Yo estoy de acuerdo con que las actuaciones no pueden hacerse con cualquiera. Sin embargo, entrando en el fondo del asunto, al margen de las anécdotas o de las condenas infundadas, yo creo que estas personas respetadas no han terminado de asumir la extrema gravedad de la situación. En toda Europa, la agresión ultraliberal se ha enconado contras los pueblos. Y en Canarias, no por nuestras condiciones, que son extremadamente favorables, sino por la ineficacia de los gobiernos en aprovecharlas, nos encontramos en la pero situación para defendernos de esa agresión. Estamos en una situación límite, que no vacilo en asimilar a la de la Europa de los años cuarenta del siglo pasado, con la arremetida fascista. 

Por eso, yo creo que la situación obliga a considerar todas las propuestas de acción, en función de lo que esas propuestas dicen. No por lo que uno cree que dicen, sin examinarlas antes.