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22:12h. miércoles, 01 de diciembre de 2021

´El Gobierno de Canarias practica el populismo y la política de ocurrencia´ (Alberto Cabré)

Tengo yo sobre Alberto Cabré opiniones encontradas. Creo que se trata de una persona que siente con sinceridad lo canario, que demuestra una preocupación por lo social y que expone criterios sensatos, pero a la vez, que no puede despojarse de ciertos tópicos empresariales y algún rasgo elitista discriminatorio. Sin embargo, no seré yo quien le escatime a Cabré su indudable importante posición en la sociedad canaria. No tengo ninguna dificultad en reconocer que este hombre es de lo mejorcito que puede encontrarse en el mundo empresarial de las islas. 
En todo caso, las declaraciones que ofrece en esta entrevista que le hace Julio Gutierres para LA PROVINCIA son tan ciertas como preocupantes. 

Porque Cabré viene a demostrar, desde su calidad de testigo de primera línea, el desastre de la política canaria llevada sin ningún sentido por una gente irresponsable.

Vean el detallito, una entre tantas pruebas de cómo Paulino falta a la verdad y a la decencia, proclamando, de boquilla su apoyo a la economía canaria, al mismo tiempo que adjudica -todo el mundo sabe la arbitrariedad con que se conceden en Canarias los contratos oficiales, saltándose el espíritu y la letra de la ley- contratos a empresas no insulares. O esa referencia a la inoperancia de quien -esto lo digo yo- se ha proclamado durante lustros "la voz de Canarias en Madrid" peronunca ha sido capa de conseguir algo tan elemental como el cumplimiento del precepto legal de que la inversión estatal en Canarias sea superior a la media general.

En cambio, sí que echo de menos en lo que dice Cabré -es fácil suponer la causa- alguna mención la estrepitoso fracaso de la RIC, cuya ingente montaña de millones de pesetas, antes, y de euros, ahora, no ha sido evidentemente capaz de conseguir el objetivo establecido: generar riqueza y crear empleo en Canarias. Bien es verdad que habla Cabré con fundamento de la ausencia de concreción en la ley del RIC, pero no habla de esa monumental estafa que significa que se permita dotra la RIC en inversiones que nada tienen que ver con el fin propuesto, como es la cuestión inmobiliaria sin freno o esa aberración de suscribir deuda pública con fondos RIC.

Por otra parte, creo también muy importante la alusión que hace Cabré a la conveniencia de que los deseables sin duda recortes se hagn por lo superfluo y lo interesado. Aunque el hombre no ponga el debido acento sobre la misma necesidad de que se respeten las atenciones sociales y la inbersión animadora.

http://www.laprovincia.es/economia/2012/12/02/gobierno-canarias-practica-populismo-politica-ocurrencia/500853.html?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter&utm_campaign=TA