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22:17h. miércoles, 01 de diciembre de 2021

La arrogante cabezonería de la jueza y del juez – por Chema Tante

 

FRASE TANTE

La arrogante cabezonería de la jueza y del juez – por Chema Tante *

JUEZ Y JUEZA LA MANADALas aberrantes sentencias y decisiones judiciales que se repiten, una y otra vez, ante el asombro y el cabreo generales tienen su origen en la impunidad de juezas y jueces frente a sus actuaciones. Esta vez, la jueza y el juez de Navarra, ponen en libertad a una jauría de bestias que, reconocidamente, repetidamente, han violado a mujeres. Pero, en el más que probable caso de que estas alimañas de dos patas vuelvan a someter a otra víctima a sus brutalidades, ni para la jueza ni para el juez, eso tendría ninguna consecuencia.

Sabiendo que las  consecuencias de sus actos no les suponen molestia alguna, la jueza y el juez se han encaramado en la arrogancia, en no querer atender las razones que tanta gente, les hacemos ver. Que unos criminales que someten a torturas sexuales a una persona, tienen que ser castigados y apartados, para que purguen su culpa, y para que no puedan seguir perpetrando sus maldades.

Resulta algo incomprensible, diga lo que pueda decir la ciencia jurídica, que resoluciones de tanta trascendencia y gravedad para las personas puedan ser tomadas en la más completa impunidad, sin responsabilidad ninguna. Insisto, no sé que dirá la teoría, pero la lógica dice que cuando una determinación judicial es anulada por otra instancia o por la evidencia de los hechos posteriores, debería caber alguna responsabilidad para quien o quienes las tomaron.

Se ha convertido en tópico eso de que la ley es igual para todo el mundo. Sin embargo, la realidad indica que eso es una mentira tan grande como el delito que cometió La Manada. No se puede entender que estas fieras, condenadas con pruebas por perpetrar brutalidades, procesadas en otras causas por hechos similares, se les ponga en libertad, mientras las cárceles en este estado de derecha están llenas de personas con medidas preventivas, a pesar de ser inocentes, por no pesar sobre ellas sentencias. La vara de medir de juezas y jueces es elástica, versátil e incomprensible. Se persigue con mucho más fanático rencor tener un altercado callejero, intentar hacer realidad tus ideales políticos, votar o expresar tus creencias, que practicar el sadismo sexual, prevaliéndose de la propia fuerza y el número, sobre una chica que tenga, además, reducida su capacidad de reacción por estar bajos los efectos del alcohol.

Con su medida de libertad para los violadores, la jueza y el juez, con un muy peculiar sentido de la justicia, han condenado a la victima al confinamiento en la Comunidad de Madrid. Y han condenado al resto de mujeres, fuera de ese territorio, al riesgo de caer en las garras de La Manada. La consideración de la jueza y el juez, "sobre la distancia entre Sevilla y Madrid" demuestran que esta pareja jurídica vive en la época de las diligencias, ignora la existencia del AVE y, sobre todo, le impone a la víctima la pena de acudir a Andalucía.

LA MANADA

Los ponen en libertad a tiempo. Ya empiezan por todas partes las fiestas y jolgorios del verano, con barra libre para la salvaje tropa. La Manada y demás sádicos saben que el precio por sus delitos, si les agarran, es muy pequeño.  Y hay quien se extraña por la cantidad de delitos de violencia sexual, conocidos -los menos- ignorados -los más- que se cometen en estas sociedades del estado español.

Si esto es Justicia, lo repito: ni es igual para todo el mundo ni es digna de respeto. Está claro que esta situación intolerable no tiene otro remedio que la acción social. La protesta y el rechazo absoluto a los terroristas machistas.

no admitimos violadores

* Lo escribe y lo sostiene Chema Tante

CHEMA TANTE