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10:13h. Domingo, 17 de Diciembre de 2017

"Cada quien habla de la feria, como le va en ella, Juan Marsé" - por Chema Tante

 

juan marsé

Juan Marsé, vendedor de libros

CHEMA TANTEJuan Marsé: publicas en EL PAÍS (dónde iba a ser) una carta a Gil de Biedma, asunto del poema que te dedicará, allá por el 59, y que ha corrido en estos días por las redes.

 

 

 

jaime gil de biedma

Jaime Gil de Biedma, poeta

"Cada quien habla de la feria, como le va en ella, Juan Marsé" - por Chema Tante

Juan Marsé: publicas en EL PAÍS (dónde iba a ser) una carta a Gil de Biedma, asunto del poema que te dedicará, allá por el 59 y que ha corrido en estos días por las redes. Es cierto, el llorado poeta te dedicó su poema, "Noche triste de octubre" que describía las tristezas que deparaba la Dictadura. Pero su recomendación, Juan Marsé, no te da derecho a torcer su significado. Parece claro que a tí, esa Constitución que tanto amas te ha favorecido. Pero esa Constitución que en el 78 tanto nos entusiasmaba, porque veníamos de la noche triste, no de octubre, sino de todos los meses, todos los años, todos los días del franquismo. Pero, sobre todo, nos satisfacía, porque el analfabetismo político que nos embutió la represión nos impedía percatarnos de la tremenda trampa política en que nos metían.

No, Juan Marsé, no. No es cierto que hayamos recuperado como es debido las libertades y la autonomía porque, esa Constitución que tanto alabas ha permitido que las pocas que por una bonanza universal y las luchas sociales habíamos conseguido, se nos estén arrebatando, una a una.

A tí no, Juan Marsé, a tí no, porque tu formas parte de esa minoría privilegiada que el neoliberalismo favorece. Pero la Constitución del 78 ha hecho posible este sistema corrupto en el que una par de partidos, en el estado y otros, en las distintas naciones que lo formamos, hayan podido mantener su hegemonía para, literalmente, saquear el estado.

Esa Constitución del 78 a la que tanta gente se refiere con el inaguantable tópico de que "nos la hemos dado" es la responsable de que nos gobierne, allá, acá y acullá, esa gentuza que tu mencionas, Juan Marsé.

Con esa Constitución del 78; Juan Marsé, ya las palabras del llorado Gil de Biedma 

"...el Gobierno,
reunido en consejo de ministros,
no se sabe si estudia a estas horas
el subsidio de paro
o el derecho al despido,

ya podemos cambiarlas, porque sabemos que el gobierno no estudia eso, porque ya tiene el subsidio en niveles de miseria y el derecho al despido, en total libertad para las empresas abusonas. Sí, esa es la Constitución en cuya defensa tú te permites criticar las banderas y las identidades que tanto te amargan. Poco, para los pobres, ha cambiado, de lo que escribía el poeta.

POLICÍA CATALUÑA MANOS ALZADASUn escritor, un intelectual, Juan Marsé, tiene el deber de estar con la gente. Y yo te digo que traicionas a la gente. No es a Puigdemont o de Junqueras a quienes tienes que mirar. Tienes que mirar a la gente -millones, no sabemos cuántos, porque no dejan consultar "con garantías"- que se plantan ante ese estado que tú tanto quieres, Juan Marsé. De la gente atropellada y en pie, de esa no hablas, Juan Marsé.

Y no puedo sustraerme a exponer aquí mi sospecha, Juan Marsé, de que lo que tú estás atendiendo es a los muchos millones que leen en castellano, frente a los muchos menos que leen en catalán. Es la única explicación que puedo darme, Juan Marsé, a tu posición. Cada cual, en su feria.

Cuánta lástima me das, Juan Marsé, verte de tan miserable manera.

Lo escribe y lo ratifica, Chema Tante

https://elpais.com/cultura/2017/10/12/actualidad/1507819920_766723.html

 

jaime gil de biedma 2

“Noche triste de octubre, 1959”, Moralidades Jaime Gil de Biedma

Definitivamente
parece confirmarse que este invierno
que viene, será duro.
Adelantaron
las lluvias, y el Gobierno,
reunido en consejo de ministros,
no se sabe si estudia a estas horas
el subsidio de paro
o el derecho al despido,
o si sencillamente, aislado en un océano,
se limita a esperar que la tormenta pase
y llegue el día, el día en que, por fin,
las cosas dejen de venir mal dadas.

En la noche de octubre,
mientras leo entre líneas el periódico,
me he parado a escuchar el latido
del silencio en mi cuarto, las conversaciones
de los vecinos acostándose,
todos esos rumores
que recobran de pronto una vida
y un significado propio, misterioso.

Y he pensado en los miles de seres humanos,
hombres y mujeres que en este mismo instante,
con el primer escalofrío,
han vuelto a preguntarse por sus preocupaciones,
por su fatiga anticipada,
por su ansiedad para este invierno.

Mientras que afuera llueve.
Por todo el litoral de Cataluña llueve
con verdadera crueldad, con humo y nubes bajas,
ennegreciendo muros,
goteando fábricas, filtrándose
en los talleres mal iluminados.
Y el agua arrastra hacia la mar semillas
incipientes, mezcladas en el barro,
árboles, zapatos cojos, utensilios
abandonados y revuelto todo
con las primeras Letras protestadas.

Jaime Gil de Biedma

CHEMA TANTE