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13:42h. martes, 11 de agosto de 2020

Irma Ferrer devuelve el Premio Hay Derecho que obtuviera en 2019

frase irma ferrer

Irma Ferrer es abogada conejera que se ha distinguido por sus actuaciones como letrada de  la asociación Transparencia Urbanística y de Acción Cívica, dos colectivos que ejercen la acción popular en casos de corrupción en Lanzarote.

El Premio Hay Derecho lo concede la Fundación de igual nombre "para galardonar a personas u organizaciones que se hayan destacado por su defensa del Estado de Derecho y  reconocer el mérito de quienes se han sacrificado por defender este pilar básico de nuestra convivencia democrática”

El Premio Hay Derecho de 2018 le fue concedido a Macarena Olona, que en sus actuaciones públicas e intervenciones parlamentarias en los últimos tiempos no demuestra el menor respeto por el Estado de derecho ni intención alguna por defenderlo. Por otra parte, es sabido que la supuesta lucha de Macarena Olona contra la corrupción. que ella alardea ha sido "de más de diez años", se ha reducido a un solo caso, que, además perdió.  Es decir, que con posterioridad al premio otorgado a Olona por su supuesta lucha contra la corrupción se ha presentado informaciones que ponen en cuestión tales merecimientos. Todo indica que Macarena Olona no se ha distinguido precisamente por la efectividad de sus actuaciones contra ningún tipo de corrupción. Para mayor abundamiento, desde que el partido en que milita con tanto ardor Macarena Olona, ha tocado poder en algún territorio, se han empezado a denunciar casos de participación de militantes en casos de prácticas corruptas, sin que se conozca manifestación de condena alguna porr parte de Olona. 

Irma Ferrer hizo saber a la Fundación Hay Derecho la evidente incompatibilidad  entre el proceder de Macarena Olona y los requisitos establecidos para ostentar el Premio. En consecuencia, solicitó la retirada del Premio a Olona, advirtiendo que, en caso contrario, ella devolvería el suyo.

La Fundación Hay Derecho ha desestimado este criterio de Irma Ferrer. En consecuencia, Irma Ferrer, en un ejercicio de dignidad profesional y humana, ha devuelto el Premio.

La casa de mi tía y yo, Chema Tante, testimoniamos nuestro ferviente aplauso a la animosa decisión de la abogada Irma Ferrer. En estos momentos de tremendos ataques a los conceptos democráticos, no se puede aceptar que los Premios que se instituyen para sostenerlos sean lucidos por personas que, en lo político y en lo personal demuestran un total desprecio por los valores del estado de derecho. Debería haber sido la Fundación Hay Derecho, por sí misma y en acatamiento a sus propios principios quien retirara el Premio a persona como Macarena Olona tan poco merecedora de tal distinción. Macarena Olona desprestigia a la Fundación Hay Derecho.

Y la entereza de Irma Ferrer prestigia su profesión y es motivo de orgullo para su isla Lanzarote y para Canarias toda.

He aquí los textos de la correspondencia cruzada entre Irma Ferrer y la Fundación Hay Derecho:

 

Doña Irma Ferrer 

En Madrid, a seis de julio de 2020 

Estimada Irma: 

La Fundación Hay Derecho, representada por su Comisión Ejecutiva, acusa recibo de la carta en la que nos instas a retirar el Premio Hay Derecho 2018 a Macarena Olona advirtiendo de que, de no ser así, renunciarás a tu propio premio, correspondiente a la edición de 2019. 

Tu carta pone a la Fundación Hay Derecho en la tesitura de pronunciarse sobre tu solicitud, y la respuesta que entendemos que procede en Derecho es la de no atender al requerimiento que contiene. A continuación exponemos nuestros argumentos, que esperamos que sean suficientes para convencerte. 

Consideramos que la situación en la que nos colocas como Fundación es la de un falso dilema ético, puesto que siendo muy respetable tu postura, se trata de un juicio moral que realizas en relación con el comportamiento de una persona que es posterior a la entrega del premio Hay Derecho 2018 que se basó en su comportamiento como denunciante de corrupción en Puertos del Estado. Esa denuncia es la que hizo a la señora Olona acreedora al premio Hay Derecho. El comportamiento que consideras institucionalmente inadecuado se encuentra estrechamente vinculado a la estrategia seguida por el partido político al que pertenece y en el que entró en un momento posterior. Sin que por otra parte, desgraciadamente, la estrategia seguida por este partido de utilizar la vía judicial en general y la penal en particular como una herramienta política más sea algo novedoso en nuestra vida política. Desde la Fundación Hay Derecho hemos manifestado reiteradamente nuestra preocupación por la instrumentalización partidista de las instituciones, pero entendemos que esto no es suficiente para acceder a tu solicitud. 

Efectivamente, la Fundación Hay Derecho no puede retirar un premio a alguien sin que los hechos que dieron lugar a su concesión hayan cambiado, se hayan demostrado falsos y sin el debido procedimiento que, además, no está previsto en las bases de la convocatoria del premio. No podemos revocar el premio porque no hay causa establecida para ello ni un procedimiento regulado. Además, tampoco seríamos competentes: el reconocimiento fue otorgado en su momento por un Jurado compuesto a partes iguales por patronos de la Fundación Hay Derecho y por representantes de otras entidades con similares fines sociales. Accedieron a la final cinco candidaturas, previa la correspondiente votación popular. Ahora se nos pide que sea la Fundación Hay Derecho, por sí y ante sí, la que emita una anulación de un premio para la que no es competente ni jurídicamente ni tampoco desde un punto de vista ético, dado que implica un juicio moral condenatorio que, sencillamente, no estamos en condiciones de realizar dado que no es nuestro papel (ni queremos que lo sea). Porque una cosa es que las actividades posteriores de la sra Olona, como representante política de un partido político nos puedan resultar incómodas y otra distinta es revocar un premio que se le dio por unos hechos que no han variado, sin procedimiento y sin tener las competencias para realizarlo. 

En este sentido, debes de recordar que lo que los Premios Hay Derecho reconocen y premian no son trayectorias personales en su conjunto, sino actuaciones concretas que se consideren meritorias, y sin que tales reconocimientos impliquen avales solidarios e indefinidos de la actuación futura de los premiados. Esto se aplica a todos y cada uno de ellos. Esto es lo que hay que tener en cuenta y mientras no se demuestre que los hechos que se premiaron no responden a la realidad no hay razón para dejar de reconocerlos. 

En este sentido, nos gustaría recordar que Philip Lenard fue galardonado con el premio Nobel de Física en 1905 por sus trabajos sobre los rayos catódicos y luego despreció a Einstein por hacer física “judía”. Años después, en 1921, Einstein fue galardonado con el mismo premio y no se conoce que pusiera reparos a ello a pesar de aquellos ataques, ni renunció después a él cuando Lenard abrazó la causa nazi.. Sin duda, nuestro premio no es el Nobel; pero en nuestra modestia nos enorgullecemos de ser fieles a nuestros principios: defender el Estado de Derecho, los procedimientos y las instituciones, no hacer Derecho de autor ni política de autor, sino valorar conductas concretas y respetar a las personas, por mucho que nos puedan desagradar sus conductas, actitudes o manifestaciones políticas posteriores. Actuar de otra manera sería traicionar nuestros valores que pueden resumirse en uno: el fin no justifica los medios. 

Aceptamos tu criterio, como no podía ser de otra manera, pero también expresamos nuestro disgusto y esperamos que, a la vista de estos argumentos, reconsideres tu decisión. Queremos manifestar nuestro convencimiento de que atender a tu petición sería un acto arbitrario que no estaría a la altura de un premio y de una Fundación que quiere primar conductas ajustadas a Derecho por encima de opiniones personales, políticas o sentimentales. Además, no consideramos ni conveniente ni oportuno a la vista del actual panorama político contribuir a polarizar aún más nuestra sociedad con exclusiones, vetos o descalificaciones institucionales desde una Fundación como la nuestra: como herederos de la Ilustración que somos, entendemos que la Fundación debe de poner la racionalidad, las instituciones, las normas y el Derecho por encima de nuestros sentimientos, emociones, preferencias y sesgos. 

Esperamos que estas razones te sean suficientes para no renunciar al premio. Si no fuera así, háznoslo saber para tomar nota a los efectos oportunos y darle la debida publicidad. En ese caso, si lo consideras oportuno, procederíamos a dar difusión a la vez al anuncio, a tu carta y a la nuestra para que los muchos seguidores y lectores de Hay Derecho puedan hacerse una idea de los términos del debate y puedan formarse una opinión con entera libertad. 

Recibe un saludo de Hay Derecho. 

 

Fundación Hay Derecho 

En Lanzarote a 8 de julio de 2020 

Estimados miembros de la Comisión Ejecutiva de la Fundación Hay Derecho, 

Soy consciente de la situación delicada en la que nos encontramos, creo haber expresado con claridad que el respeto y la consideración que la Fundación Hay Derecho me merece se mantiene intacto a pesar de la decisión adoptada. Si no ha sido así, pido disculpas y reitero que mi posición no va dirigida contra la Fundación Hay Derecho por ninguna actuación que les concierna directamente, se trata de mi decisión personal de no transigir con la intolerancia, la homofobia, la xenofobia y la violencia que repetidamente manifiesta doña Macarena Olona en el Congreso de los Diputados, tampoco con la utilización partidista de las instituciones del estado y de la lucha contra la corrupción. La querella contra el fiscal anticorrupción don Ignacio Stampa encargado de las investigaciones correspondientes al caso Tándem la ha presentado el partido político Vox del que es Secretaria General del Grupo Parlamentario en el Congreso de los diputados doña Macarena Olona en clara coincidencia con la petición de la defensa legal de Villarejo que exige que se investiguen a los fiscales del caso Tándem, esto sólo puede ser interpretado como un burdo intento de impedir el progreso de las investigaciones del que probablemente sea el más importante caso anticorrupción en España 

Entiendo perfectamente los motivos que exponen y que, según su criterio, les impiden retirarle el reconocimiento a doña Macarena Olona. Las normas que nos imponemos están para cumplirlas y si las bases de concurso trazan un procedimiento reglado la Fundación no debe apartarse de sus propias reglas. Respeto completamente la posición de la Fundación Hay Derecho. Les honra mantenerse fieles a sus principios y defender el cumplimiento de la legalidad a pesar de la incomodidad que ello pudiera suponerles. 

Permítanme que yo me mantenga fiel a los míos y haga oficial la devolución del Premio Hay Derecho 2019. No pretendo que compartan mi criterio ni hacer ningún juicio moral, ni falso ni verdadero, es mucho más sencillo y personal, se trata de ser coherente con las normas de convivencia y principios vitales que cada uno de nosotros nos imponemos para poder vivir en paz y poder mirar de frente nuestro reflejo en el espejo. No planteo a nadie un dilema ético, al contrario, creo que la coherencia y la firmeza es una de las mayores pruebas a las que se somete a diario al ser humano, máxime en estos tiempos tan difíciles y convulsos que nos toca vivir. 

Suele decirse que el ejercicio de la libertad conlleva una gran responsabilidad, lo que no se dice tanto es que el ejercicio de la libertad consciente conlleva un precio muy alto. Yo ejerzo mi libertad manteniendo mi lealtad con el trabajo realizado por la fiscalía anticorrupción digna, profesional y eficazmente representada por don Ignacio Stampa y don Miguel Serrano. Mi propia dignidad me obliga a apartar de mi ámbito, personal y profesional, a todos aquellos que juegan con la dignidad y el prestigio de las personas para obtener un rédito político espurio. Este ejercicio me cuesta el precio de devolver el Premio Hay Derecho y asumir la responsabilidad de ponerles en esta situación tan delicada. 

Recordarán que en mi discurso de aceptación del premio nombré a los gigantes que me han permitido ver más allá, aquellas personas e instituciones que han aportado a mi trabajo y formación algo más que conocimiento y sostén, personas que han sido y son ejemplares y me estimulan a serlo a diario. La fiscalía de medio ambiente, la fiscalía anticorrupción e Ignacio Stampa están entre esos gigantes. He ejercido la acusación popular en múltiples casos de corrupción o en defensa del medio ambiente durante más de 20 años coadyuvando a la labor de la fiscalía en defensa del estado de derecho y el bien común en la mayor parte de estos casos la fiscalía estuvo representaba por don Ignacio Stampa. Durante esos años recibimos ataques descarnados de las mafias corruptas y sus medios de comunicación muy parecidos a los que protagonizan ahora estos actores de la mediocridad política. Mi experiencia profesional en los casos contra la corrupción compartidos con don Ignacio Stampa me conceden el privilegio y el honor de poder responder directamente de su profesionalidad, seriedad, rigor y coraje. Por ello, las acciones protagonizadas por doña Macarena Olona a título personal o en representación de su partido político me repugnan hasta el punto de no querer ser identificada con su persona o sus actos. La defensa del honor no es un juicio moral, es un acto obligado y consecuente de justicia y lealtad. 

Es evidente, reitero, que de las acciones de doña Macarena Olona no responde la Fundación Hay Derecho. Pero resulta igualmente evidente que yo si respondo de mis acciones. Me gustaría que entendieran que no hay mejor destino para el reconocimiento que ustedes me han concedido que la de hacer visible la tolerancia que nos profesamos ante una situación tan delicada y los principios que mueven la actuación de la Fundación y los míos propios. Hablamos de ética, dignidad, coherencia, justicia, lealtad, honor y respeto. Pudiera parecer que nos remontamos a épocas pasadas, sin embargo no se me ocurren mejores armas con las que enfrentar el cambio de paradigma al que se enfrenta la humanidad en este siglo XXI. 

No tengo ningún problema en que la Fundación haga pública estas cartas en su web. No tengan duda alguna que defenderé públicamente la labor de la Fundación Hay Derecho y estaré siempre agradecida por el regalo y el reconocimiento que me supuso la concesión del premio 2019. Demos muestra pública de los valores que nos fortalecen como ciudadanos, hagamos transparente este ejercicio de respeto en los matices y tolerancia a pesar de la discrepancia. Si este capítulo ha de servirnos para algo debería ser para fortalecer el papel de las instituciones que representamos y el ejercicio digno de la acusación popular. Bastará que una sola persona asuma los principios que defendemos para que todo esto haya merecido la pena. 

Atentamente, Irma Ferrer 

Querida Elisa, permite que te use como medio de comunicación con la Fundación Hay Derecho dado que mis comunicaciones han fluido contigo desde el inicio y quisiera respetar esa vía para trasladarles los pensamientos, notas y decisiones que acompañan a este escrito. 

No puedo empezar esta carta sin recordar los motivos que me llevaron a asimilar y aceptar mi propuesta como candidata al Premio Hay Derecho, creo haberte comentado en alguna ocasión que me costó entender que el reconocimiento forma parte del trabajo y que ese mérito no nos pertenece sólo a los que lo recibimos sino a todos los que han contribuido con su compañía y esfuerzo a hacerlo posible. La entrega del Premio fue una fiesta compartida con todas aquellas personas importantes en mi vida personal y profesional, las que pudieron estar v las que no. Pero ser Premio Hay Derecho 2019 no es solamente un motivo de festejo, es una responsabilidad asumida públicamente, coherente con los postulados de la Fundación y ejercida en cada acto profesional y personal desde su entrega. 

Aún así, hay una parte muy íntima y personal en la candidatura y en la concesión del premio que debe estar en armonía, así lo entiendo, con mi posición vital. Así ha sido desde el principio con la Fundación Hay Derecho. Los objetivos, posicionamientos públicos, acciones y compromisos de la Fundación Hay Derecho siguen paralelos a mi camino, ello me ha hecho sentir cómoda y respetada desde el primer momento. No se trata de coincidir plenamente en cada postulado, la divergencia enriquece, se trata de compartir los principios más fundamentales y el respeto debido a la convivencia democrática. 

Sin embargo, hace meses que siento un profundo rechazo y una vergüenza creciente con el comportamiento público, las acciones y las manifestaciones de doña Macarena Olona, Premio Hay Derecho 2018. La incomodidad ha llegado al límite de mi capacidad tras las últimas actuaciones de la señora Olona en la sede del parlamento con respecto a la violencia de género y la corrupción. No se trata de no compartir la ideología o políticas que representa, que no las comparta no afecta más que a mi vida intima y personal, se trata de no poder compartir un reconocimiento con quien practica la intransigencia, hace gala de la irracionalidad y manipula la verdad con ánimo de violentar la convivencia y promocionar a los altares a los protagonistas de las cloacas del Estado. 

Sus acciones y manifestaciones no fortalecen las instituciones públicas ni defienden el Estado de Derecho, al contrario, debilitan aquello que reconoce a una sociedad como tal, pues violentan gravemente la convivencia democrática en clara connivencia con las organizaciones corruptas de este país mediante la manipulación de la verdad y el ataque premeditado contra las personas que están protagonizando la lucha contra la lacra de la corrupción. 

He permanecido en silencio durante meses por puro respeto a esta Fundación. Respeto y agradecimiento que mantengo y mantendré, pero las últimas acciones de la señora Olona y el partido político al que pertenece, dirigidas en contra de la fiscalía anti corrupción e Ignacio Stampa, rebasan todos los límites y normas que inspiran el Premio y me obligan a posicionarme del lado de la dignidad y la verdad. Mi sentido de la responsabilidad tiene dos direcciones, por un lado la de estar a la altura del reconocimiento y mantenerme fiel a los principios que inspiraron dicho premio y, por otro lado, no ser cómplice de la indignidad. La lucha contra la corrupción me ha enseñado que uno no puede ser partícipe de las injusticias ni por acción ni por omisión. 

Sólo me resta, humildemente, solicitarles que la Fundación Hay Derecho comprenda mis pensamientos y comparta la necesidad de retirarle el premio a doña Macarena Olona. En caso contrario, sin restar un ápice del respeto y la gratitud que ustedes merecen, renunciaré a mi premio en coherencia con mis sentimientos y pensamientos. 

Atentamente, Irma Ferrer 

 

 

irma ferrer reseña

La nota de la Fundación Hay Derecho:

https://hayderecho.com/portfolio-item/irma-ferrer-renuncia-al-premio-hay-derecho-2019/

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