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02:45h. Martes, 12 de Diciembre de 2017

¿Puede ser justo desobedecer la ley? (Jorge Stratós)

 

JORGE STRATÓSBrillante artículo de Jorge Stratós que señala Julián Ayala en TAMAIMOS sobre la siempre discutida, pero de clarísimo despeje, cuestión de la legitimidad, la ley y la justicia. La historia está plagada de casos en que la rebeldía a la "ley vigente" demuestra su justicia y son posteriormente ensalzados. Yo, Chema Tante, proclamo que quienes se agarran numantinamente a la "legalidad" lo hacen porque carecen de todo otro argumento cabal. Stratós se apoya en una feliz cita de Felipe González Vicén “Mientras que no hay un fundamento ético para la obediencia al Derecho, sí hay un fundamento ético absoluto para su desobediencia”

felipe gonzález vicén

Felipe González Vicén

"Pero cualquiera sabe que la demanda de más autogobierno y soberanía por parte de un pueblo libre siempre es legítima en democracia."

"La conclusión de González Vicén fue meridiana, y la escribió en cursivas, para evitar así cualquier posible cambalache a propósito de sus palabras: “mientras que no hay un fundamento ético para la obediencia al Derecho, sí hay un fundamento ético absoluto para su desobediencia”. Porque a su juicio “no hay obligación de obedecer al derecho”, si se toma el concepto de obligación en su sentido estricto, es decir, en su sentido ético. De ahí que este insigne profesor —cuya obra está recogida en el Fondo bibliográfico de la ULL que lleva su nombre— sentenciase casi con sarcasmo que “hay que olvidar, de una vez, la piadosa representación del Derecho como un orden normativo con validez propia y revestido ademásde poder, y abrir los ojos a la verdad inconcusa de que el Derecho es esencialmente poder: ‘poder no es algo que se encuentra ‘detrás’ del Derecho, sino algo que funciona a través del Derecho’. O como decía Nietzsche con la agudeza casi enfermiza de sus afirmaciones: ‘Derecho es la voluntad de perpetuar una situación determinada de poder’”.

 

http://www.tamaimos.com/2017/10/07/puede-ser-justo-desobedecer-la-ley/

JORGE STRATÓS RESEÑA