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06:01h. Domingo, 21 de Octubre de 2018

El retiro del Diputado del Común (Juan García Luján, en TAMAIMOS)

 

frase luján

Yo, Chema Tante, soy ignorante, entre otras muchas, en la ciencia agrícola. Desde mi torpeza, me maravillan los milagros que se hacen con los injertos. Usted le jinca, un suponer, con la debida habilidad, un palo de una mata que le guste, en otra planta y la segunda adquiere taumatúrgicamente las características chachis de la primera. Y pienso que las facultades universitarias deberían investigar si ese procedimiento mágico no podría aplicarse entre profesionales. Por ejemplo; si se injertara un cacho del seso de tipos como Juan García Luján en los de otros y otras de la canallesca que bullen por Canarias, a ver si les enderezamos y les llevamos a camino. Cuán diferentes serían estas islas, sumidas en la desinformación y la mentira, si esa tropa de la comunicación mercenaria contaran la verdad y no lo que les pagan por contar. Entonces nuestra gente dejaría el embelesamiento por tantas personas jediondas, porque conocerían sus miserias. Por eso el artículo que publica Juan García Luján en TAMAIMOS es realmente notable. Trata sobre la insalla galiona que se ha jartado confortablemente en una institución que tanto bien podría hacer a las cristianas y los cristianos insulares, pero que se ha utilizado como dorado retiro de cocodrilos de la política. Nadie desperdicie la ocasión de leer el relato sobre la actitud del sociata Saavedra en el caso de la mujer desahuciada. Al que yo añado aquella cachanchanada de semejante velillo, cuando se quejaba porque una movilización popular impedía que llegara a su casa el taxi que debía transportarle a un concierto. El orondo Diputado del Común no podía caminar los tristes cien metros que le separaban de la circulación normal. o los mal contados novecientos que distan desde su choza veguetiana ("las Casas", se decía antaño) al Galdós. Son episodios que reflejan el sentido elitista, bon vivant, alejado del pueblo al que semejante tiesto dice haber dedicado su vida política. O lo de los otros, Alcaide, anterior ocupante del chollo; y Segura o Castro, futurosos. Quiténmelos de delante. Lo dicho. Este texto y otros muchos de tipos como Juan García Luján deberían ser estudiados en las aulas oportunas. A ver si de una vez la comunicación en Canarias deja de estar en manos de mercachifles. Y, por cierto; una vez más, gracias a TAMAIMOS por trasladar estas cosas. Nunca las mañas pierdan.

 

Julia (madre de cuatro niñas menores y con marido enfermo y pendiente de una ayuda social) había acudido al Diputado del Común pensando que el “defensor de los derechos fundamentales” iba a interceder ante Banesto teniendo en cuenta que no lo habían hecho desde las otras instituciones públicas. Pues el mismo día en el que la policía y los agentes judiciales estaban en la puerta de la casa de Julia para sacarla a la fuerza y entregar la vivienda al banco, Julia recibió una carta firmada por Jerónimo Saavedra que decía: “Analizada su queja hay que decir que  se trata de una cuestión jurídico privada entre usted y una entidad bancaria, y que además se encuentra actualmente en trámites judiciales”. Recuerdo, por ejemplo, una entrevista al Ararteko (defensor del Pueblo en Euskadi) en la que decía que su trabajo en aquellos años se estaba centrando en intentar frenar los desahucios.

El fastuoso artículo de Juan García Lujan, en todo su esplendor, en TAMAIMOS.

http://www.tamaimos.com/2018/02/10/el-retiro-del-diputado-del-comun/

 

JUAN GARCÍA LUJÁN RESEÑA

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