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sábado, 02 de julio de 2022 10:15h.

Tripartidismo e inevitables coaliciones (Enrique Bethencourt)

En EL DIARIO y su LA TIRADERA, Enrique Bethencourt comenta los resultados de la encuesta electoral de CELESTE TEL de este diciembre. Las agudas conclusiones de Enrique son indiscutibles, con algún matiz, a pesar de que el texto contiene lo que yo considero una confusión, al dar los porcentajes de "estimación de intención de voto" como, simplemente, "intención de voto". En la estimación subjetiva de la encuestadora sobre la hipotética intención de voto, PODEMOS queda, es cierto, en tercer lugar y el Pp en primero. Pero en los datos objetivos de "intención de voto+simpatía", que también publica EL DIARIO, la relación se invierte y ¡oh sorpresa!, PODEMOS aparece en primer lugar y el Pp, en el tercero. Esta obsesión por conceder mayor valor a la estimación que a la declaración directa de intención de voto ya la hacñia ver cuando aparecieron los datos de CELESTE TEL.

Yo insisto en mi rechazo absoluto a que se aporten como datos objetivos las estimaciones de adjudicación de escaños, que no tienen más validez ni utilidad que la de servir de indicación para los estrategas de los partidos.

Por otra parte, como digo, las conclusiones a que llega Enrique son certeras. La desaparición del bipartidismo y la irrupción de un tercero en discordia indican que las coaliciones son probables. Probables y no inevitables, como dice Bethencourt, y ese es el matiz a que aludo.
 
Las coaliciones son evitables, claro que lo son. Porque los votos todavía no se han emitido y nada impide pensar que PODEMOS consiga una mayoria absoluta para gobernar. Las mismas personas que niegan esa posibilidad son las mismas que se quedaron asombradas por los resultados de las europeas y que se quedan perplejas cada vez que aparecen datos de sondeos electorales en los cuales, una y otra vez, PODEMOS queda en primer lugar en la declaración de intención de voto.
 
Es más. En mi opinión, esa probabilidad de una coalición "por sentido de estado" entre el partido llamado popular y el español nada soclalista no obrero, con, en Canarias, la coalición poco canaria, es la que puede estimular mucho el voto por la única opción con posibilidades de tumbar la hegemonía de los partidos que nos han puesto como estamos.
 
Por eso, nada puede descartarse.