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Los enchufados andaluces y la ética del nuevo Gobierno - por Nicolás Guerra Aguiar

lacasademitia.opennemas.com | 19 de Enero de 2019

 

FRASE NICOLÁS

Los enchufados andaluces y la ética del nuevo Gobierno - por Nicolás Guerra Aguiar *

susana díazLa señora Díaz Pacheco, expresidenta de la Junta de Andalucía (2013 – 2019), acaba de reconocer que durante su mandato hubo manifiesta dadivosidad y trato preferente con miles de andaluces: se llaman enchufados. Lo cual, dicho sea de paso, nada extraña a nadie. Hay, incluso quienes sospechan que son más: anchísima es Andalucía. (El siguiente paso se llama serena reflexión. Ojalá conduzca a la humildad. Es vital para el PSOE andaluz.)

enchufeSe trata de tres mil cuatrocientos empleados no contabilizados y ciento cuarentaiocho contratos de alta dirección para empresas y agencias públicas. Lo cual, traducido al román paladino “en que suele el pueblo fablar con so vezino”, significa ‘Cargo o destino que se obtiene sin méritos, por amistad o por influencia política’. Y la locución adverbial “tener enchufe” significa ‘Tener influencia ante una autoridad para conseguir de ella algún favor’. Nada nuevo, pues, en tierra de sagradas tradiciones, “Esa España inferior que ora y bosteza, / vieja y tahúr, zaragatera y triste” para Antonio Machado.

antonio machado

gobierno gonzález 82Traigo a colación un hecho muy comentado a finales de 1982: tras la victoria por mayoría absoluta (octubre), el PSOE empezó a poner orden en la Administración estatal. Grandísima fue la sorpresa de muchos funcionarios públicos cuando a los variadísimos departamentos empezaron a llegar miles de personas desconocidas… pero adscritas desde años atrás a dependencias administrativas. Aquellos trabajadores de la cosa pública -con nómina y todo- figuraban en los listados oficiales… pero gozaban de especiales privilegios: uno de ellos era la inasistencia a su puesto de trabajo. Es decir, vacaciones perpetuas, in aeternum: la Patria había premiado así a los suyos.

díaz enchufadosHoy los últimos informes sobre la Andalucía psocialista (Oficina del Portavoz del Gobierno) revelan que en la conocida como “Administración Paralela” figuran veintisiete mil empleados en nómina, tres mil cuatrocientos más de los oficialmente reconocidos. Algunos son “trabajadores fantasmas” como los aparecidos en la España posfranquista (1982). Un ejemplo: el señor G, dirigente del PSOE, cobraba dos mil euros mensuales como director del Centro Andaluz de Documentación del Flamenco. Pero allí a nadie le suena “ni el nombre” (Diario de Cádiz / público.es).

No es nada nuevo, en efecto. A poco que se escarbe aparecen en cualquier organismo público listados de compromisos ineludibles, adeudos con empresarios o amigos, encargos del partido gobernante para ubicar a quien llega recomendado desde alturas, medianías o gente de confianza. Una elemental entrada en Google, media docena de teclas y la invitación al ratón para que seleccione dan entrada a muchísimos ejemplos denunciados. Apunto solo cuatro.

Uno: concejales zaragozanos (12.12.18) contrataron a un militante de su mismo partido “para dar cursos de autodefensa para mujeres a cien euros la hora”. Dos: concejales tinerfeños nombraron desde años atrás a familiares “como personal de confianza”. Tres: la fiscalía denuncia al alcalde y al edil de Personal “por hacer 29 contratos a dedo” (octubre 2014). Cuatro: La fiscalía denuncia a la alcaldesa y a dos concejales (9.3.2017) “por un contrato a dedo”.

Sin embargo, la corrupción andaluza no es solo municipal. A fin de cuentas afecta a la institución autonómica. Consecuencia: desde 2011 el PSOE andaluz ha perdido cuatrocientos mil -400 000- votos de absoluta fidelidad. De la misma manera que la corrupción perturba al Partido Popular y a los sentimientos de quienes, honradamente, lo votaron durante decenios. La continuada permanencia en el poder de los dos grandes partidos, pues, los ha perjudicado…

La señora Díaz, ayer presidenta de la Junta de Andalucía, es hoy la jefa de la oposición. Lleva veintiún años en la actividad política, a la cual entró durante el milenio anterior con veinticuatro (ya lo dice la sabiduría popular: “Pasada la línea equinoccial, todo pecado SUSANA DÍAZ GRIÑÁNmortal se torna venial”). Por tanto, podría incluirse en el apartado de quienes han hecho del servicio público su única e ininterrumpida profesión: desde cargos orgánicos (PSOE) hasta casi todas las variantes en puestos de responsabilidad política -concejala, diputada nacional, parlamentaria regional, senadora designada… e Incluso consejera de Presidencia e Igualdad en la Junta de Andalucía-. Fue designada por el señor Griñán –su mentor-, expresidente del Gobierno autónomo y acusado por el caso de los ERE: la fiscalía pidió seis años de cárcel y treinta de inhabilitación (supuesto delito de malversación y prevaricación).

Así, la señora Díaz fue mando y caudillaje desde muy joven, pues el PSOE gobernaba Al-Ándalus y Sevilla, Ayuntamiento este al que entró como concejala de Juventud, Empleo y Recursos Humanos. Su ascenso fue meteórico hasta 2013, cuando logra la presidencia de la Junta. Vivió la etapa áurea del PSOE andaluz embriagado por sus aplastantes éxitos municipales y autonómicos (incluso -1978- había conseguido la presidencia preautonómica). 

Y con el inmenso poder acumulado durante tanto tiempo llegaron cambios, aristocratizaciones, señoritismos, alejamientos de Antonio Machado, el poeta andaluz que ironizó sobre amante de sagradas tradiciones, alamares, sedas, sangre de los toros, y asentó la cabeza “de una manera española /que vino a casar con una / doncella de gran fortuna”… y por quien el día de su muerte doblan “las campanas todo el día”.

DON GUIDO ANTONIO MACHADO

Y los socialistas dejaron de serlo para explotar en su beneficio los favores del poder (otros, simplemente callaron). Y con nóminas oficiales y peonadas compraban votos, decenas de miles de votos, como si Andalucía fuera cortijo de quienes hablaban en nombre de la justicia social…

PP CS VOX ANDALUCÍAEsta semana llegó el nuevo Gobierno PP, Cs, Vox. Los primeros actúan, el tercero decide. El presidente, señor Moreno Bonilla, no dejó pasar la oportunidad: “El PSOE creó una red clientelar que hoy está en manos de la Justicia”. “El cambio ha llegado a Andalucía”, pregonó una y otra vez… Sí, en efecto: así lo decidieron los andaluces. Pero los discursos de intenciones son solo eso: discursos, vengan de donde vengan. Démosles tiempo.

  (Tres días después –viernes- ni la expresidenta ni el recién elegido han ido a consolar a los padres de Julen, acaso campesinos malagueños. Se ve que el niño no es nieto de algún don Guido...)

 

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Nicolás Guerra Aguiar

nicolás guerra reseña

MANCHETA 9

 

  

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