Buscar
21:37h. Sábado, 25 de enero de 2020
ahora
Política

Ahora toca devolverme mi carné del PSOE, José Luis Úriz Iglesias en NUEVA TRIBUNA y EL DIARIO

 

FRASE ÚRIZ

José Luis Úriz Iglesias reclama, desde NUEVA TRIBUNA y EL DIARIO que le reintegren su militancia en el PSOE. Una militancia que le arrebataron de manera injusta, con pruebas demostradamente falsas. Porque todo viene del fanatismo sectario. El mismo que acoso la iniciativa Bateragune que lo único que  buscaba era el final del terrorismo, desde la misma izquierda abertzale. Porque en aquellos tiempos, como en estos, mucha gente irresponsable niegan que desde el mismo independentismo vasco se trabajó para terminar con la violencia. A Úriz Iglesias le quitaron el carnet por ese mismo fanatismo. Y ahora que el independentismo vasco representado por EH BILDU ha dado buenas muestras de su talante dialogante, al punto de hacer posible el Gobierno Progresista, el PSOE debe ir rectificando errores.

Sociedad

La historia de Francisco Moriñigo: a la mili en Cabo Juby con 21 años, fusilado en Las Palmas en el 36, Jennifer Jiménez en EL DIARIO CANARIAS AHORA

 

fra j jiménez

En EL DIARIO CANARIAS AHORA, Jennifer Jiménez nos trae otra historia de los ciento de miles de asesinatos del franquismo. La historia de Francisco Moriñigo, que señala el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado, parece el paradigma de los hechos de crueldad fría de la derecha insurrecta en 1936. No se sabe mucho concreto de lo que pasó con Moriñigo, pero de los datos que ha ido recopilando su familia, con la referencias de los libros de Juan y Pedro Medina Sanabria, más otras de Sergio Millares, se deduce que esta fue otra de tantas muertes de quienes se resistieron a la rebelión militar y derechista. El fusilamiento de este hombre, como el de tantísimos otros no fue consecuencia del fragor del combate o de las pasiones, en el  momento  del levantamiento. Se trata de una represalia fríamente ejecutada. Parece que los restos de Moriñigo reposan junto con los de los fusilados de San Lorenzo, en esa fosa común del cementerio de Vegueta en Las Palmas, que según dictámenes técnicos,  no puede abrirse.