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01:52h. viernes, 05 de marzo de 2021
arma
Política
DOBLE JUEGO CRIMINAL

Según ‎el Washington Post‎, el Pentágono arma a los talibanes RED VOLTAIRE

 

 

frase voltaire

Esto que denuncia RED VOLTAIRE, como señala Federico Aguilera Klink,  "Cuadra perfectamente con la economía criminal y sin escrúpulos cotidiana" y llena de angustia. Pero en realidad, sigue llenado e angustia, porque no es nuevo. Desde siempre sabemos que USA utiliza las más arteras armas en su estrategia mundial. Crear violencia y discordia, armando a unos y a otros y azuzando al enfrentamiento. Muertes y destrucción es la victoria yanki

Política

Casado aprendió bien de Aznar: continúa usando a los muertos como arma política. J.A.G en DIARIO 16

 

FRASE JAG

Firmado como J.A.G., este artículo en DIARIO 16, recomendado por el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado se refiere a las tétricas mañas de Casado, heredadas de su padre en política, Aznar. Desde luego, este tipo, casado, parece el gran visir Iznogud, que quiere ser calif, en lugar del Califa, como sea. Y en esa arrebatada obsesión el Iznogud Casado la emprende contra todo, así sea de su propio partido. La estrategia de la mentira, la calumnia. Todo vale. La Moncloa bien vale cubrirso, no precisamente de gloria. 

Política

El engaño como arma política (Lidia Falcón O'Neill)

 

LIDIA FALCÓNFelipe de la Nuez señala en CRÓNICA POPULAR este encendido artículo de Lidia Falcón. Yo, Chema Tante, que soy independentista, pero ni me siento fanático ni creo que lo sean quienes, por muchas de las partes de este estado de derecha, cuestionamos la razón y la vigencia de esa entelequia que llaman España, estoy convencido de que la única manera de entenderse en este laberinto infernal en que la historia nos ha enredado,  es escuchándose y atendiéndose. Por eso creo que la opinión de una demostrada y respetable luchadora por las libertades, como es Lidia, debe examinarse con la atención que merece. Pero también creo, y se lo digo a Lidia, que sería conveniente y positivo y constructivo intentar también comprender al prójimo. Por ejemplo, diga lo que diga la periodista que se cita sin nombrarla en el artículo, es innegable que el PdeCat es un partido de derecha. Pero ocurre, nos guste o no, que a mí no me gusta, que el PdeCat, con la denominación de JpC ha recabado unos cientos de miles de votos. Votos legales de personas que tienen perfecto derecho a asumir posiciones de derecha. Cientos de miles de personas que no pueden hacerse desaparecer, por mucho que se quiera. De la misma manera que las y los independentistas no vamos a esfumarnos, por mucho que lo quiera Lidia Falcón. Así que, Lidia, a escucharnos y a ver como nos entendemos. Hay que abandonar los fanatismos, sí. Pero por todas partes. El estampido que los partidos independentistas dieron en el Parlament fue necesario, para sacar de una vez la cuestión a la superficie. No recuerdo yo oir a gente como Lidia Falcón escandalizarse mientras el poder fanático centralista español masacraba una y otra vez las libertades democráticas. Y, para terminar, Lidia, por la república que tú y yo defendemos, también dieron su vida muchas personas independentistas. De todas las naciones de este estado.

Firmas

La Unión Europea, contra Rusia (Desinformación como arma de destrucción masiva) - por José Luis Vázquez Domènech

 

JOSÉ LUIS VÁZQUEZ DOMÈNECHEl ser humano en general no se caracteriza por su tendencia a asumir los errores. Aun es más, intentamos ocultar siempre que podemos todos aquellos acontecimientos de cuyas consecuencias podríamos no salir muy bien parados. Nuestra propia fragilidad nos delata y procuramos enmascarar dichos sucesos solventando así la ardua tarea de enfrentarnos a cada pequeña “tragedia”.

Firmas

El ejemplo de Marcos Ana: un arma cargada de futuro - por Alberto Garzón y Esther López Barceló

 

marcos ana puño

Con el puño en alto, las comunistas te despedimos: ¡Hasta siempre compañero del alma, compañero!

ALBERTO GARZÓN 100esther lópez barceló"La única venganza a la que yo aspiro es a ver triunfantes los nobles ideales de libertad y justicia social". Estas palabras describen el espíritu de un hombre que fue bautizado como Fernando Macarro y que, sin embargo, decidió cambiarse el nombre por el de su padre y madre: Marcos Ana. Tan bello gesto no fue un capricho sino una necesidad: había que evitar la censura franquista.