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08:54h. Sábado, 19 de Enero de 2019
cortes

Escuchar. La expulsión de lo distinto, de Byung - Chul Han. Extracto de Alejandro Floría Cortés

 

FRASE HAN

La Red está ahí y no hay más salida que aceptarlo. Pero mucha gente es consciente de los muchos inconvenientes que se agregan a las evidentes ventajas de esta realidad. La reflexión que nos propone Alejandro Floría Cortés, del filósofo surcoreano Byung - Chul Han, profesor en Alemania, reflexiona sobre los paradójicos problemas de incomunicación que afloran en un sistema, precisamente, de comunicación. Porque desaparece un elemento básico de esta comunicación: la otra parte.

Hacienda suspende el concurso eléctrico del Ayuntamiento de Valencia que prohíbe cortes a familias sin recursos

puertas giratorias

antonio m vélezAlejandro Floría Cortés señala en EL DIARIO esta reveladora información que ofrece Antonio M. Vélez. Reveladora, porque muestra una vez más de qué lado está el gobierno pperorajoyano. El esbirro Montoro, con su proverbial insensibilidad social, acude presto a defender los intereses de las empresazas enegéticas, a las que el partido llamado popular tanto quiere y tanto debe. Y no debería sorprendernos, porque es sabido que Montoro, Rajoy el resto de la horda ppera profesa sin titubeos el dogma neoliberal que reza que no tiene derechoa más que quien pueda pagarlos. La gente pobre no tiene otro derecho que el de morirse, de hambre o de frío, cuanto antes, piensa el gobierno de este estado de derecha, que cree que quien es pobre lo es por sus pecados.

Nación de naciones - por Erasmo Sánchez García

 

erasmo sánchez garcíaEn sentido historico-cultural, se entiende la nacionalidad como una realidad social preexistente, que refuerza el carácter peculiar histórico-cultural de unos determinados territorios con una idiosincrasia fuertemente arraigada, en lo que se ha venido a denominar hechos diferenciales.

Sobre lo legal y lo legítimo - por Alejandro Floría Cortés

 

 

alejandro floría cortésObviando los grises engranajes de la megamáquina, parece claro, y hay abundante evidencia empírica, que las leyes son un mecanismo mediante el cual es posible, a conveniencia, legalizar lo ilegítimo e ilegalizar lo legítimo. Legalizar así, no parece ser mucho más que dotar de aptitud, corrección o validez sistémica a algo o alguien unido a sus actos. Lo que no parece gran cosa para un burocracia dependiente que derrocha tiempo y folios bajo el amparo de una violencia cuidadosamente diseñada, implantada y monopolizada. Es, sin más, una posibilidad esperada.