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15:51h. Miércoles, 21 de agosto de 2019
higuera
Cultura

HUPALUPA memoria desde tus vivos, Yaiza Afonso Higuera, con Juan García Luján

 

 

yaiza hermes

Para quien no sepa de nuestras cosas, diré que Hupalupa fue un tipo formidable, revoltoso defensor de la identidad, de la cultura y de la idea soberanista de Canarias, en tiempos en que esa brega era, además de sufrida, peligrosa. Yaiza  es hija suya y le ha dedicado este emocionado recuerdo en su libro, HUPALUPA memoria desde tus vivos, editado por Tamaimos, que se está presentando por esas islas. Y Juan García Luján, un jiribilla que no se pierde una, la entrevista en un vídeo que ha colgado en YOUTUBE la otra gente desinquieta de Hermes, la Asociación de Comunicadores Populares de Canarias que anima Pepe el guaguero. Y, para que no falte nadie, yo, Chema Tante, les exhorto a ustedes a escuchar el testimonio de una vida dedicada a la causa de Canarias. Ni más ni menos.

Cultura

Semillas (Yaiza Afonso Higuera)

Desde TAMAIMOS, Yaiza Afonso se une al coro de voces que ensalzan la figura de ese tipo insigne, Rogelio Botanz, con ocasión del premio MUMES que le acaban de dar.

Cultura

Patria (Yaiza Afonso Higuera)

En TAMAIMOS, un emocionante, sentido y valiente escrito de Yaiza Afonso Higuera, rutilante concejala  del pueblo electa en Santa Cruz de Tenerife. Recuerda a Carlos Pinto, en este momento triste y con él, a José Antonio Ramos, a Pedro García Cabrera, y a María Rosa Alonso. Y a Estévanez, bajo la sombra de su almendro. Y explica Yaiza qué es para ella el significado de la palabra Patria. Y dice que, cuando le toque tomar posesión de su cargo y suene la Marcha Real que algunos llaman himno, ella permanecerá sentada, pensando en "patrias conformadas por la poesía". Y yo proclamo que cuando Yaiza se quede sentada, en ese momento no estará sola. Seremos muchas las personas -yo, por supuesto, también- que estaremos sentadas con ella.

Firmas

Subidos a la higuera - por Luis Pérez Aguado


"Hace tiempo que dejaron de mirar a los ciudadanos directamente a la cara. Se subieron a una nube y allí se quedaron. Otros lo hicieron a la higuera y ahí siguen. Luego les dio por ejercitar el descrédito  sobre los servicios y empleados públicos. No se olvidaron de los sindicalistas tampoco. Había que echar balones fuera, poner cortinas de humo y desviar la atención para ocultar la ineptitud de algunos, los chanchullos de otros y los privilegios de todos. Maestros,  profesores, controladores aéreos, médicos y así todos los funcionarios y servidores públicos fueron pasando por la piedra. Nada ni nadie les importó. Todos fueron objeto de escarnio. Los demás les reímos la gracia y contribuimos a su defenestración. Ahora parece que  les toca el turno, pero no están dispuestos a consentirlo y todos a una, como Fuenteovejuna, se revuelven como fieras acorraladas."