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20:27h. Miércoles, 21 de agosto de 2019
monte
Firmas

Siempre tirarán pal monte… - por Nicolás Guerra Aguiar

NICOLÁS GUERRA AGUIARAun así estoy seguro de que –quizás- algunas cabras (y algún cabrón) podrían haberse controlado con dardos y tranquilizantes en sitios menos abruptos. Pero algo es seguro: tal como manifiestan científicos, técnicos y expertos en medioambiente, cabras y cabrones que viven en condiciones salvajes no manifiestan sensibilidades –por su propia condición de bárbaros- hacia plantas que son únicas en la isla, las endémicas. Es más: la reforestación, tan necesaria y urgente, siempre estará condenada al fracaso. Por tanto, suscribo el manifiesto de los cincuenta que justifica –las balas serían la acción extrema- el control de cabras asilvestradas (más algún cabrón o cabroncete), muy perjudiciales para el ecosistema y montes –los cantó Viana-donde hay tabaibas, cardones, escobones, viñátigos, lentiscos, tiles…