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22:12h. Domingo, 29 de marzo de 2020
publica
Política

Hazte Oír y su inutilidad pública, David Bollero en PÚBLICO

 

FRASE BOLLERO

La proverbial ignorancia política, generalizada en este reino de Felipe el último, hace posible que los gobiernos concedan la categoría de "utilidad pública", con las jugosas subvenciones que ello supone, en función de su propia ideología y de sus particulares intereses.No tiene nada que ver la dichosa utilidad pública, pero la gente ni se inmuta. Lo de "Hazte Oir", como lo de la Fundación Francisco Franco, son cosas que claman al cielo, pero, es igual, no pasa nada. Por fortuna, a la asociación paradigma de la intolerancia y el fanatismo, la Justicia le ha puesto los puntos. De esto escribe David Bollero, en artículo señalado en PÚBLICO, por el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado

Política

Por un proyecto de salvación pública ante el desastre climático y ecológico Joaquim Sempere en MIENTRAS TANTO

 

FRASE SEMPERE

Joaquim Sempere se refiere, en este texto que ofrece en MIENTRAS TANTO al proyecto "promovido, entre otras personas, por Julio Anguita, LA INICIATIVA", pero yo, Chema Tante, o he sido capaz de encontrar ninguna mención reciente. Lo que localizo, es de junio del años pasado. Sea como fuere, como la observación de la actuación del cacareado Gobierno Progresista, lento e inane, otra vez, como conviene a la oligarquía neoliberal, anima a la búsqueda de alternativas. Por eso, el artículo de Sempere, que señala Federico Aguilera Klink, me parece muy significativo e interesante. Porque el problema del deterioro climático es el más urgente ahora, como bien dice Krugman en su último libro.Por tanto, es necesario que otros movimientos tomen el testigo y ojalá no generen tanta desilusión como Unidas Podemos.

Economía

Sin Bankia pública no hay reindustrialización, Eduardo Madroñal en DIARIO 16, EL MERCURIO DIGITAL y LA CRÍTICA

 

FRASE MADROÑAL

Al final, siempre que se trata de economía, tropezamos con lo mismo. El hatajo de economistas venales y demás gentuallo al servicio del neoliberalismo, repitiendo las mentiras, a sabiendas de que no dicen la verdad, y, enfrente la gente que pensamos con la cabeza y que no nos dejamos comprar por las migajas que derraman quienes están acaparando toda la riqueza mundial. Guindo, y compañía, que bobos no son, saben perfectamente que un sistema financiero sin control y sin la contención que supone una entidad pública, es un  sistema malsano, que o trae sino perjuicios. Pero se lo callan. Igual que se callan la absoluta imposibilidad de que los 43 mil millones de euros públicos que se sepultaron en la estafa de Rato en Bankia retornen al erario. Y si no, que se lo pregunten a Goirigolzarri. En este artículo que señala en DIARIO 16, EL MERCURIO DIGITAL y LA CRÍTICA, Francisco Morote, de Attac Canarias, Eduardo Madroñal entra en el debate sobre la banca publica con uno de los argumentos más sólidos que pueda haber. El de que con una banca pública se contribuye a drenar la colosal corriente de dinero que se deriva a la esèculación financiera. En efecto, en esta locura que se ha adueñado del sistema financiero, la mayoría de las inversiones se dirigen a la  busca del beneficio fácil, en el mejor espíritu friedmaniano. Solamente con los criterios de lógica teórica que aplique una banca pública, con exigencias de beneficio más razonables, se asegura la financiación de la actividad productiva, en condiciones que combinen la rentabilidad social y la financiera. Hay que decir, y lo hago yo, Chema Tante, que lo único que hasta ahora ha motivado a la iniciativa privada a invertir en proyectos no especulativos, ha sido la posibilidad de alta rentabilidad que aseguraban la corrupción y las malas prácticas en el mercado. De esta manera, como explica Madroñal, no hay manera de obtener financiación para proyectos industriales.