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10:38h. Lunes, 15 de Octubre de 2018
siglo

Capitalismo Siglo XXI: Obsoleto, tóxico, distópico (Artículos de Eduardo Camín en REBELIÓN, Revista MERCADO-Argentina y Francisco Morote)

 

FRASE CAPITALISMO

Francisco Morote, de Attac Canarias recoge tres artículos para soportar sus indiscutibles tesis sobre la maldad del indeseable capitalismo.Guerra comercial o la crisis del capitalismo mundial, Eduardo Camín en REBELIÓN, ¿Y si el capitalismo quedó obsoleto?, de la redacción de la revista argentina MERCADO, glosando el The New Capitalist Manifesto de Umair Haque y El capitalismo distópico del Siglo XXI - del propio Francisco Morote, publicado en la web de ATTAC en 2012. La conclusión es rotunda: el capitalismo no puede ser tolerado. Aunque yo, Chema Tante, hago ver la malicia de un sistema que solamente conviene a unas pocas personas pero es inexplicablemente defendido por mucha gente tan irresponsable como codiciosa.

El siglo de la revolución. La era de la desigualdad.- por Ramón Armando León Rodríguez

 

paro juvenil

ramón armando león rodríguezUno de los grandes núcleos de exclusión, como se ha visto, es el de los jóvenes, con tasas de paro muy superiores a las de los adultos y obligados a aceptar contratos temporales de corta duración, con el problema añadido de que cuanto más tardan en incorporarse al mercado de trabajo, más probable es que hayan de contentarse con un lugar de baja calificación y poco sueldo.

La “Peste Blanca” del siglo XXI (James Petras)

JAMES PETRASEn traducción de César P. Guidini Joubert, REBELIÓN publica este extraordinario trabajo de James Petras, que recomienddan Luis Alsó y Francisco Morote, de ATTAC Canarias. Petras nos recuerda lo obvio: el neoliberalismo, el fascisvo del siglo XXI practica las mismas prácticas genocidas por todo el mundo, incluyendo, por spuesto, Europa y USA: el exterminio de las masas pobres. No se olvide que el neoliberalismo profesa la ley del más fuerte. Y que, históricamente,el capitalismo ha considerado que solamente tienen derecho quienes tienen dinero para pagarlo y que si no tenías ese dinero, no te cabía más derecho que el de trabajar. Pero ahora, cada día hace falta menos gente, porque las máquinas hacen gran parte del trabajo. Ergo, hay que liquidar gente. Petras escribe sobre cómo se conduce este genocidio real, por la vía médica y farmacéutica en USA, pero eso mismo tiene lugar también por otras vías, tanto allá como por todo el planeta.