Los 90.000 millones para Ucrania no durarán siquiera un año - por Joaquín Rábago

Los 90.000 millones para Ucrania no durarán siquiera un año

 Joaquín Rábago

El crédito de 90.000 millones de euros para Ucrania finalmente acordado por los gobiernos europeos con  sólo tres excepciones- Hungría, Eslovaquia y Chequia- no permitirán al país aguantar ni un año más.

Ésa es la opinión de muchos analistas, que predicen que, a menos que todo cambie de pronto,  dentro de menos de un año, Europa tendrá que volver a deliberar cómo seguir sosteniendo a Ucrania en su guerra con Rusia.

UCRANIA

El  Gobierno ucraniano sólo tendrá que devolver ese dinero a quienes se lo han prestado libre de intereses cuando, al final del conflicto, Rusia le pague multimillonarias indemnizaciones por los daños causados en ese conflicto. 

Pero ¿cómo obligar a una Rusia victoriosa en el campo de batalla, como parece que va a suceder,  salvo milagro, a pagar nada un céntimo al país al que habrá derrotado? 

Los 90.000 millones acordados por Bruselas procederán de los llamados eurobonos, es decir que la UE  habrá que recurrir a los mercados de la deuda y Europa tendrá que pagar intereses por ellos.

Intereses que no serán pequeños dado que a esa deuda no se le ha puesto de momento siquiera un plazo para la recuperación del capital.

Según el analista británico, Alexander Mercouris, uno de los que sigue más de cerca ese conflicto, Ucrania debía ya a Bruselas 40.000 euros de un crédito anterior nunca devuelto, con lo que, si se tiene esto en cuenta, el nuevo préstamo supone realmente sólo  50.000 euros.

ALEXANDER MERCOURIS

Claro que todo ello es ficticio porque nadie cree que Kiev vaya a devolver en ningún momento nada del dinero prestado para que el país- su Administración, sus servicios públicos y su Ejército- puedan seguir funcionando.

Al dinero de Bruselas hay que añadir, es cierto,  el que le conceda el  Reino Unido, país que no forma parte de la UE, pero que es, junto a Alemania y los nórdicos y bálticos, el más beligerante con Rusia.

La ayuda británica al esfuerzo bélico ucraniano incluirá  2.800 millones de euros procedentes de la venta por el magnate ruso Roman Abrámovich del club Chelsea, a la  que le obligó el Gobierno de Londres tras la invasión.

ROMAN ABRAMOVICH - CHELSEA

Por culpa de la crisis económica que afecta a Europa, y de modo muy especial a su principal motor económico, Alemania, privada ya por voluntad propia del gas barato ruso, la capacidad de los veintisiete para seguir financiando a Ucrania está en sus límites.

Ése era el motivo por el que sobre todo el canciller federal alemán, Friedrich Merz, y su compatriota y correligionaria , la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tanto insistieron en echar mano de los multimillonarios activos rusos en Europa para no tener que recurrir a los presupuestos de los países.

VON DER LEYEN MERZ

Pero sus intentos fracasaron sobre todo dada la tenaz resistencia del Gobierno de Bélgica, donde está el grueso de esos activos, por temor a las consecuencias legales de lo que para Moscú es sólo “un robo a mano armada”. 

JOAQUÍN RÁBAGO