Ahora, Trump mete las garras en Brasil - Chema Tante
Ahora, Trump mete las garras en Brasil - Chema Tante
El Imperio mantiene la misma estrategia desde hace más de cinco siglos: la imposición por la fuerza militar y el chantaje y la intervenció0n en los países donde ocurran cosas que puedan no interesar a las naciones dominantes.
La historia de las potencias europeas y de Estados Unidos está llena de intervenciones para obligar a otros países a someterse.
Felizmente, en este siglo XXI está apareciendo un movimiento emancipador. Los pueblos colonizados se sacuden los abusos. Y lo hacen proponiendo un nuevo marco de relaciones internacionales.
Habrá que repetir que la gran novedad en el planteamiento que hacen los BRICS es la lealtad comercial y la no injerencia, contra el “Orden basado en reglas” que declaran las élites de Occidente. Unas reglas, por cierto, que solamente benefician a esas élites, que dejan de acatarlas cuando les conviene.
Brasil ha sido uno de los integrantes de los BRICS desde el comienzo. La vuelta de Lula al gobierno ilusionó a muchos que pensábamos que Brasil recobraría el protagonismo que Bolsonaro le había negado, dentro del movimiento. Sin embargo, sufrimos la decepción de comprobar que a menudo Lula demostró estar coaccionado y adoptó algunas posiciones titubeantes e incluso contradictorias con el espíritu de los BRICS, como ha ocurrido, por ejemplo, con la campaña de descrédito contra la Revolución Bolivariana en Venezuela.
Ahora Lula está comprobando la maldad de Estados Unidos y Trump. Al presidente no le gustan los BRICS y no le gusta que Brasil esté en los BRICS y no le gusta que la justicia de Brasil haya procesado a su amigo Bolsonaro. Y, como hace siempre Trump y han hecho siempre Estados Unidos y Occidente, se está entrometiendo en los asuntos internos de Brasil y le ha metido unos aranceles del 50%. Que lo sepa la gente de Estados Unidos, tan consumidoras de café: van a tener que pagar por la perversidad trumpiana.
Y, por cierto. que Trump sea tan amigo del alma de un canalla como Bolsonaro, acaba de dibujar el perfil del siniestro personaje.