La alta calidad es incompatible con el turismo masivo - por Chema Tante
La alta calidad es incompatible con el turismo masivo - por Chema Tante
Escucho las alegantinas insoportables de Alonso, presidente del cabildo de Tenerife por la poca gracia de Melchior, en las entrevistas pagadas, que tan caras cuestan al pueblo. Y el pícaro presidente, entre la maraña de autoloas, desliza que ya el turismo que viene a las islas aumenta su demanda de calidad. Oigo al ladino Becerra, que en los momentos que le deja libres su desvelo por el gas, también dedica su atención al turismo, y afirma que el turismo en Canarias debe tender al lujo. Me entero de que el empresario turístico en Gran Canaria, hijo y heredero del gran Marañicúa el viejo, que fuera pionero del turismo en su época más brillante, defiende, el hijo, que para que el turismo cree empleo en Canarias es preciso recuperar la calidad.
Quienes me leen y me conocen, saben que hace muchos años que yo clamo por las esquinas diciendo que solamente el abandono del esquema de turismo masivo y su sustitución por un servicio de lujo harán que el destino Canarias sea rentable socialmente y genere empleo, no solamente en el sector específico sino, cumpliendo un papel transversal, en todo el tejido económico de las islas.
Por eso, observo, privado, que la manada que dirige la política y las empresas de Canarias empiecen a entender cuál es el problema de nuestra primera y casi única actividad económica, el turismo. Lo malo es que a este gentuallo, le queda todavía mucho por aprender.
Alonso, Becerra, Mañaricúa, como demuestran no poder pensar, solamente miran hacia otros lados y pretenden mimetizar otros destinos de lujo, sin alcanzar a comprender el valor de la diferenciación. De esta manera, apuntan a soluciones como los campos de golf, los puertos deportivos o "las ostras y el champán" (Mañaricúa hijo dixit) como resortes que atraigan el turismo de lujo.
A esta insalla sin imaginación se le escapa que el turismo de lujo es, por definición, icompatible con la masa y que los potenciales targets de lujo buscan atractivos distintos. Mientras el destino Canarias mantenga la sobreoferta brutal que sufre ahora, se verá obligado a bajar los precios a niveles minimos. Y esa baratura de las tarifas ahuyenta a la demanda de alto nivel, en los volúmenes que garanticen el éxito del negocio.
Lo primero que tiene que hacer el destino Canarias es reducir drásticamente su oferta alojativa, recuperando todo el suelo que están ocupando los hoteles deteriorados y reconduciendo a las empresas hoteleras hacia otros sectores de servicios o producción que apalanquen a la explotación turística.