El castigo a Rusia prevalece sobre las necesidades energéticas de algunos - por Joaquín Rábago

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El castigo a Rusia prevalece sobre las necesidades energéticas de algunos

Joaquín Rábago

Los ministros de Energía de la Unión Europea decidieron en Luxemburgo el total embargo a las importaciones de gas y petróleo rusos a partir de 2028.

GAS RUSO EN EUROPA HASTA 2028

Hungría y Eslovaquia, dos países sin costa, se oponían a esas sanciones propuestas por la Comisión de Ursula von der Leyen, por lo que se soslayó el principio de unanimidad y se hizo una excepción provisional.

En lugar de llegar a la conclusión de que no tiene ningún sentido prolongar una guerra perdida, los gobiernos de los veintisiete dieron una nueva vuelta de tuerca más a las sanciones a Rusia por su invasión de Ucrania.

Mientras tanto, la Oficina Federal de Estadísticas de Alemania calcula un incremento del 7,6 a 13,5 céntimos – equivalente a un 77 por ciento-  el precio de la energía en ese país pese a que, a diferencia de los dos centroeuropeos, sí tiene salida al mar.

Tales incrementos del precio de la energía se los pueden permitir fácilmente, comentan sus críticos, cualquier funcionario de la UE residente en Bruselas, donde los inviernos son más húmedos que fríos.

Pero en un país como Eslovaquia, con inviernos mucho más rigurosos, se necesita más calefacción en los meses de invierno, y los precios pueden ser prohibitivos para la mayoría de los hogares. 

Bruselas continúa, por otro lado, con su vieja afirmación de que Rusia no ha sido nunca un suministrador energético fiable, lo que es demostrativamente falso desde los tiempos de la  desaparecida Unión Soviética. 

Según decidieron al mismo tiempo los ministros del ramo, una  cláusula de emergencia permitirá a la UE dar marcha atrás provisionalmente en el embargo total a Rusia si se presentasen problemas muy serios de abastecimiento en algún país.

Es decir que si bien cuentan para Bruselas las  situaciones  de emergencia, no parece que importe en cambio demasiado el elevado coste que, por culpa del boicot a Rusia, tiene  la energía mientras tanto para muchos hogares. 

Por no hablar ya de la industria,  grande o pequeña, que, sobre todo en países tan dependientes de sus exportaciones como Alemania, ha perdido buena parte de su competitividad.

Y ello en beneficio sobre todo de Estados Unidos, que sí tiene abundantes recursos energéticos, lo que le permite no sólo exportar su gas natural licuado a Europa, sino atraer a su territorio a muchas empresas europeas. 

USA EUROPA

Continúa así el suicidio de Europa del que habló en uno de sus libros el historiador y demógrafo francés Emmanuel Todd, y los gobiernos parecen no darse aún por enterados

JOAQUÍN RÁBAGO