La 'conexión fatal' entre las tasadoras y la banca, ¿mismo mal que antes de la crisis? (Mario Moratalla)
Esas tasadoras atribuyeron valores exagerados a los inmuebles que se compraban a crédito, con lo que las promotoras vendedoras multiplicaban su beneficio y la gente compradora se amarraba por unas cantidades fuera de la realidad. Después, esas mismas tasadoras rebajaron drásticamente el valor de esa misma propiedad y la pobre persona hipotecada quedaba a merced del banco de turno, debiéndole un dinero que no corresponde. Las tasadoras y la ausencia de la fórmula de dación en pago han sido los soportes de esa descomunal estafa. Ahora, Moratala denuncia que la práctica delictiva se mantiene:
Estas entidades supuestamente independientes pero elegidas por cada banco siguen jugando un papel central en el mercado inmobiliario: de su valoración depende la hipoteca, y de ella dependen las transacciones de casas.