EEUU bien merece un boicot turístico - por Joaquín Rábago

EEUU bien merece un boicot turístico

Joaquín Rábago

No entiendo que haya todavía personas que quieran viajar como turistas a Estados Unidos después de ver todos los días en la televisión la violencia desatada en sus calles por los agentes de un cuerpo que recuerda a las SA hitlerianas. 

ICE

Según el diario británico Financial Times, el turismo internacional a EEUU sólo cayó durante el primer año de la segunda presidencia de Trump un 4,2 por ciento.

Lo cual contrasta, es cierto, con el incremento del 4 por ciento registrado por todo el turismo global, pero me parece en cualquier caso muy poco en vista de lo que allí sucede y no sólo ahora con la actuación de ese cuerpo conocido como ICE.

La caída del turismo exterior en EEUU equivale, según los datos publicados por el diario británico,  a la pérdida de  11 millones de visitantes  y a un descenso de unos 50.000 millones en los ingresos por ese concepto.

El gobierno racista de Trump ha prohibido la entrada en EEUU de ciudadanos de más de una docena de países, aduciendo motivos de seguridad,  además de suspender la emisión de visados en muchos otros, entre ellos Brasil.

Y no sólo eso, sino que pretende controlar lo que los eventuales visitantes hayan podido escribir en las redes sociales,  por ejemplo,  sobre Israel y sus prácticas genocidas.

Al menos por lo que afecta a los ciudadanos de ciertos países,  su Oficina de Inmigración y Control de Aduanas pretende violar de esa manera el derecho a la privacidad individual.

No  basta ya al parecer con  contestar como ocurría antes a preguntas tan absurdas como la de si el solicitante del visado pudiera tener la intención de asesinar al presidente de EEUU.

Los responsables de turismo confían pese a todo en que la próxima Copa del Mundo, que tendrá lugar simultáneamente en EEUU, Canadá y México, ayude a corregir la tendencia negativa del turismo internacional.

Pero incluso el ex presidente de la FIFA, el suizo Sepp Blatter, se ha sumado al llamamiento de un compatriota abogado a boicotear ese mundial.

Y a pesar de que Blatter haya protagonizado,  cuando estaba al frente de la FIFA,  un grave escándalo de corrupción que le costó el cargo, hay que alabarle al menos por eso.

Acontecimientos como los JJ.OO o el Mundial de Fútbol son un poderoso atractivo turístico, y la publicidad negativa que generan las actuaciones de los matones del ICE pueden tener un impacto que dure años. 

Muchos que trabajan en ese importante sector y en los servicios relacionados perderán el empleo, pero no es algo que parezca importar demasiado a Donald Trump.

TURISMO USA
JOAQUÍN RÁBAGO