Se requiere una mentalidad abierta para que Occidente acelere la transición a la energía limpia

Se requiere una mentalidad abierta para que Occidente acelere la transición a la energía limpia

GLOBAL TIMES

 

Ilustración: Xia Qing/GT

Con el sistema energético global bajo presión, un nuevo informe ha revelado que la electricidad limpia satisface cada vez más el aumento de la demanda.

Las fuentes de energía limpia crecieron lo suficientemente rápido como para cubrir toda la nueva demanda de electricidad en 2025, evitando así un aumento en la generación de combustibles fósiles, según el Informe Global de Electricidad 2026 del centro de estudios energéticos Ember, con sede en Londres, publicado el martes.

 

 

https://ember-energy.org/es/analisis/global-electricity-review-2026/



El informe indicó que el crecimiento récord de la energía solar, especialmente en China e India, fue un factor determinante para que la generación de energía limpia creciera más rápido que la demanda global de electricidad.

El mensaje de este informe es claro: la transición a la energía verde se ha convertido en una tendencia global irreversible. El crecimiento de la electricidad limpia, que supera el aumento de la demanda, significa que la energía renovable ha alcanzado el punto de inflexión en el que comienza a reemplazar a los combustibles fósiles tradicionales. Este hito reafirma la creciente certeza de la transición energética global.

Lo que es particularmente destacable es la notable vitalidad demostrada por los países en desarrollo en este proceso. China ha logrado un desarrollo vertiginoso en energía solar, aprovechando el despliegue a gran escala, un ritmo de implementación eficiente y la ventaja de una cadena industrial completa. 

Según el informe de Ember, China representó más de la mitad del aumento global tanto en capacidad solar como en generación solar en 2025. Esto elevó la participación de la energía solar y eólica en la matriz energética de China al 22%, superando el promedio de la OCDE del 20%. 

India también impulsó el despliegue de energías limpias. El crecimiento de la generación renovable duplicó su récord anterior, e India instaló más capacidad solar nueva que Estados Unidos por primera vez. Estos hechos indican claramente que la clave de la transición energética no reside en eslóganes, sino en la capacidad de actuar y ejecutar en el presente.

Sin embargo, ante los logros de los países en desarrollo en el campo de las energías limpias, algunos comentaristas occidentales han persistido en prejuicios y recelos, llegando incluso a inventar narrativas como la del "Shock de China 2.0", politizando e ideologizando sin fundamento el progreso industrial normal y la cooperación de mercado. 

Estas voces hacen la vista gorda ante el hecho de que China ha suministrado grandes cantidades de paneles solares económicos y otros componentes clave, reduciendo considerablemente el coste global de la electricidad solar durante la última década y haciendo que la energía limpia sea asequible para un número creciente de países, tanto en desarrollo como desarrollados.

En la larga carrera de la transición energética, la velocidad determina quién tomará la iniciativa. Quienes lideren la innovación tecnológica, las instalaciones de apoyo industrial y la implementación de proyectos, sin duda cosecharán los beneficios del desarrollo sostenible. 

Desde esta perspectiva, el principal desafío que enfrentan las economías desarrolladas, como las de Europa y Estados Unidos, en su transición hacia la energía limpia no radica en la elección de las rutas tecnológicas, sino en la velocidad de su implementación. 

La Agencia Internacional de Energías Renovables (IEEA) ha indicado que la capacidad total de generación de energía renovable a nivel mundial deberá triplicarse para 2030, alcanzando más de 11 000 gigavatios según el escenario de 1,5 °C de la agencia en el Informe sobre las Transiciones Energéticas Mundiales, con la energía solar fotovoltaica y la eólica representando aproximadamente el 90 % del aumento de la capacidad de energía renovable.

El costo de los equipos de energía limpia ha disminuido significativamente durante la última década, impulsado principalmente por la producción a gran escala y la evolución tecnológica. La expansión de la capacidad de China en el sector de la energía solar ha proporcionado objetivamente al mundo una solución más económica. 

Para los países occidentales, esto significa que pueden alcanzar objetivos de reducción de emisiones más ambiciosos con una menor inversión fiscal y asignar eficientemente los recursos ahorrados a eslabones clave de la transición, como la modernización de la red eléctrica, las instalaciones de apoyo al almacenamiento de energía y la gestión de la demanda. 

Pero si los prejuicios políticos o el proteccionismo llevan al rechazo de tecnologías y equipos más rentables, o a la imposición de barreras comerciales artificiales que encarecen la energía limpia, los principales perjudicados serán las transiciones energéticas de esos países y los intereses de sus consumidores.

Una actitud abierta e inclusiva, junto con una cooperación fluida y eficiente, es precisamente lo que garantiza una transición más rápida. Si los países occidentales pueden considerar el papel de China en la cadena de suministro verde con una mentalidad más abierta, el despliegue global de energía limpia se acelerará, beneficiando no solo a las naciones en desarrollo, sino también a los objetivos climáticos y al bienestar económico de Occidente. 

La transición ya es irreversible, y quienes apuesten por la cooperación en lugar de la confrontación serán quienes lideren el camino hacia un futuro sostenible.

Gracias a GLOBAL TIMES y a la colaboración de Federico Aguilera Klink

 

https://www.globaltimes.cn/page/202604/1359467.shtml