Buscar
martes, 16 de abril de 2024 08:01h.

Vidas que valen menos que el cayuco que las trae - por David Bollero

 

FR DB
Antonio Aguado, coherente veterano militante socialista,  y Chema Tante, rrecomiendan este artículo que certifica una vez más las miserias de la Unión Europea de la VergÜEnza y la ausencia de moral

 

 

 

PADYLLA
PADYLLA

Vidas que valen menos que el cayuco que las trae - por David Bollero -

PÚBLICO

 

La presente pasará a la historia como otra semana de la vergüenza para Europa, que ha vuelto a dar la espalda al ser humano. El pacto migratorio que han aprobado los Veintisiete de la Unión Europea (UE) llega infectado con la xenofobia de países como Italia, cuya primera ministra Giorgia Meloni ha conseguido imponer su inhumanidad a cualquier otra consideración compatible con la solidaridad.

Cuando se trata de derechos humanos, tan sólo existen posiciones maximalistas por el lado del recorte, porque en el otro extremo únicamente se trata de una cuestión de protección y respeto por la vida humana. De poco ha servido que países como Alemania, uno de los que mayor acogida de personas refugiadas realiza en Europa, tratara de ofrecer mayores protecciones a quienes huyen de desastres naturales, guerras o el mismo cambio climático. Meloni ha sabido aprovechar la inacción de la UE en los principales focos de llegada de migrantes, en su caso Lampedusa, en el de España Canarias, para generar la tensión necesaria, exponer posiciones maximalistas y restringir aún más la solicitud de asilo.

El pacto migratorio aún ha de pasar diferentes fases para su plasmación oficial (Consejo de la UE, el Parlamento y la Comisión Europea), pero la semilla del mal ya se ha plantado y, como hemos visto en otras ocasiones, abono para hacer crecer esta ponzoña no le falta a la UE. Que exista una esquema definido para que todos los Estados miembros tengan que asumir a personas demandantes de asilo –contra lo que han votado Hungría y Polonia, ¡oh, sorpresa!- no es suficiente, porque se ha preparado el terreno por detrás para negar la solidaridad. Ya no es sólo que se restrinjan aún más las ya de por sí exigentes condiciones para aceptar solicitudes de asilo, sino que pueden alargar su procesamiento y, lo que es peor, se trata a las personas migrantes como criminales, pudiendo ser detenidas hasta 18 meses –actualmente son ocho semanas-.

Por otro lado, no es la primera vez que los Veintisiete apuestan por reforzar los mecanismos de ayuda urgente de todos los socios cuando se producen repuntes repentinos de llegadas masivas de migrantes al sur de Europa, pero nunca se han materializado a tiempo. El nuevo acuerdo en esa línea trae consigo apariencia de papel mojado o, lo que es peor, de una represión conjunta reforzada.

* Gracias a David Bollero, a PÚBLICO y a la colaboración de Antonio Aguado

https://blogs.publico.es/david-bollero/2023/10/05/vidas-que-valen-menos-que-el-cayuco-que-las-trae/#md=modulo-portada-fila-de-modulos:3x2-t1;mm=mobile-medium

DAVID BOLLERO
DAVID BOLLERO
PÚBLICO
LA CASA DE MI TÍA
mancheta oct 23