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viernes, 27 de enero de 2023 00:00h.

Año nuevo, vida nueva - por El Padre Báez

 

el padre báezMis amigos todos, toda vez a más de uno les tengo más que mareado con temas repetidos, y ello desde hace tanto tiempo, creo llegó la hora de pasar página, llegando como está el nuevo año.

Año nuevo, vida nueva - por El Padre Báez *

Mis amigos todos, toda vez a más de uno les tengo más que mareado con temas repetidos, y ello desde hace tanto tiempo, creo llegó la hora de pasar página, llegando como está el nuevo año. Les prometo en adelante, no recurrir  a lo que ha sido el pan nuestro de cada día con ese estribillo más que machacado y repetido, sobre siempre lo mismo, con lo que dejaré en adelante tranquilo al Presidente del Cabildo, al mismo y propio Cabildo, así como a las cabras y a los pinos. Sobre ello no voy a volver, porque abriendo el abanico, hay muchos, muchísimos otros más temas y asuntos que hace tiempo he aparcado, y solo me resta pedir disculpas a los afectados por mis comentarios y escritos. Y es que además de faltar al respeto, creo he faltado a la caridad, a la que nos debemos como cristianos. Y dado que lo dicho, dicho está, no es cosa de repetir y más repetir, sino cambiar de tema (o temas). Y a ello voy (o vamos). Si hasta ahora el árbol me impedía ver el bosque, me hago a un lado, y nos dedicamos a otros temas y asuntos, con lo que haré cierto y verdad el dicho con el que encabezo este comentario: vida nueva en un año nuevo, es decir, cambio y, ¡adelante!, sin mirar a lo trillado, porque, ¡ya está bien! No vamos a estar siempre repitiendo cual disco rayado siempre lo mismo, y toda vez hay temas, cuestiones, acontecimientos, hechos, etc., a los que seguir adelante, ¡vamos a ello! Así que, mirar hacia atrás, como se suele decir, ¡ni para tomar impulso!, con lo que: ¡borrón y cuenta nueva! Ya en adelante, para comenzar desde hoy, los temas que me prohíbo, ¡ni siquiera los repito!, quede todo en el pasado, y vivamos un presente nuevo y distinto (ni siquiera digo, sean otros los que retomen esos asuntos o/y personas o entidad). Hagan y sean otros los profetas, y como me decía mi querido hermano en el sacerdocio Paco Martel: en el juicio final, el Señor no me va a juzgar sobre ello, así que..., dejamos esos temas y cambiemos de aire:

“Fernando, te deseo un buen día con amor, humor y que no te contamines con las tabaibas, me refiero a las de mala leche porque tú sabes que también las hay con buena leche de las que yo cuando pequeño y cerca de la sima hacía un buen chicle. Gracias  por tu visita el otro día. Ayer hice un esfuerzo y estuve en Tafira con los compañeros  donde el seglar que orientó el rato era de la península y buen conocedor de San Manuel González. Te tiro de las orejas porque te pierdes estos encuentros que valen más que las cabras. Te deseo buen roce con el Evangelio de las misas de la Luz  y que tengas oídos para oír a los compañeros que te quieren y que a veces te tiran de los orejas y te pondrían algún chaleco de fuerzas para variar un pizco. Mi madre Pinito me decía a veces: Paquillo, no seas cabezú..., y eso yo tambiéen te lo digo y a la vez con gusto te cortaría un poco el pelo aunque ya te quede menos. Fernando, cuando llegues al cielo creo que no te preguntaran  por las cabras sino por tu servicio en una Iglesia santa y pecadora. Que tengas buen día y que el nacimiento de Jesús nos hagas y que no te pierdas los retiros del clero que siempre ayudan a examinar nuestra vida...  Ponme en tu oración... Paco Martel”.

El Padre Báez, que acepta muy gustoso la corrección fraterna, y cambiando de bártulos, nos iremos a otras partes, procurando no dañar a nadie con mis comentarios, y sí enriqueciendo en la medida de lo posible con nueva temática. Y dichoso aquel que tenga quien le oriente y ayude, como el ejemplo que les dejo más arriba. A los que esto hacen, debemos estarles siempre muy agradecidos, pues desgraciado aquel, que no tenga quien le corrija y ayude. En este sentido, me siento feliz, por cuanto alguien hace de director espiritual en mi vida. En esto, debe haber toda confianza (la de Paco), y obediencia ciega (la de un servidor). Y esto, por si sirve a alguien de ejemplo o estímulo. Un servidor no duda, que muchas veces, estos mensajes de amigos, son la voz de Dios, y ahora que nace, hay que estar atento a lo que quiere de nosotros y nos dice, a través de los que Él, nos envía sus mensajes. Todo será cuestión, de estar bien atentos, para “oír” su voz.

* Remitido para su publicación