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miércoles, 01 de febrero de 2023 07:41h.

LIZ TRUSS: ELEGIDA Y DIMITIDA EN UNOS 40 DÍAS

El caos euro-británico - por Emilio Díaz Miranda

 

FR E D M

El caos euro-británico - por Emilio Díaz Miranda *

Si en algo están de acuerdo todos los partidos del arco parlamentario español - tanto izquierda como derecha y hasta la extrema derecha - es en el repudio a los últimos gobiernos de Inglaterra, antes y después de la Muerte de Isabel II reina del difuminado Imperio británico.

Johnson escaló el poder con maniobras y mentiras demagógicas en las elecciones que dieron la mayoría parlamentaria conservadora británica que obligó al Reino Des-Unido al Brexit, es decir, abandonar el barco europeo.

BORIS JOHNSON
BORIS JOHNSON

Si Johnson se enmascaraba de argumentos moralizantes en el plano internacional acusando a Rusia y a China, esto sin embargo no le valió al descubrirse la mentira definitiva de que mientras obligaba al pueblo a no salir ni celebrar reuniones, a restricciones severas para combatir el COVID, él y sus amigotes celebraban con abundantes bebidas a escondidas, pero en los salones del gobierno.  En diciembre de 2021, la prensa británica desenmascaró al Boris Johnson por haber organizado una fiesta con decenas de personas en el número 10 de Downing Street el día de Navidad del año anterior, a pesar de que su gobierno había prohibido a los británicos asistir a reuniones familiares y funerales. O sea, la ley se hace y aplica al populacho pero no es para el Gobierno.

BORIS JOHNSON
Fiesta en Downing Street

La prórroga ilegal y antieuropea del Parlamento

Los críticos de Johnson acusaron a menudo al primer ministro de faltarle el respeto a los procedimientos del gobierno y de torcer las reglas cuando le conviene, como cuando pidió a la fallecida reina que prorrogara, o cerrarael Parlamento durante cinco semanas en los momentos clave de crisis política sobre el Brexit.

JOHNSON
JOHNSON ISABEL II

La monarca aprobó la solicitud de acuerdo con su deber de mantenerse al margen de la política y actuar solo siguiendo el consejo de los ministros.

Pero cuando la Corte Suprema encontró que la prórroga era ilegal, planteó la incómoda pregunta de si la reina había infringido la ley. El fallo generó acusaciones de que el gobierno de Johnson engañó deliberadamente a la monarca como parte de su estrategia para asegurar el Brexit.

JOHNSON
JOHNSON CULPABLE

 El caso es que el cúmulo de errores y mentiras hizo que muchos de su propio Partido dimitieran. Poco antes de dimitir en respuesta a los pedidos de dimisión de la Oposición en el Parlamento, Boris Johnson contestaba tajante: "Aguantar, eso es lo que haré". Aguantó 24 horas más. Salió de Downing Street rechinando y a regañadientes e imponiendo sus propios ritmos: seguiría al frente del Gobierno hasta otoño, fecha en la que el partido 'Tory' elegiría un nuevo líder. 

Se ha dicho ya que lo característico del Gobierno Johnson ha sido: “Escándalo, tras escándalo y negar, mentir, ocultar, indignarse... para terminar reconociendo el error, agachar la cabeza, pidiendo perdón y garantizando (falsamente, claro) que no volvería a ocurrir. Y, al final, fueron las mentiras las que sentenciaron a Johnson.

SUE GRAY
SUE GRAY

El golpe definitivo se lo dio cuando se destapó el informe de Sue Gray. El documento de unas 60 páginas, incluía algunas fotos de las fiestas, hablaba de fiestas con "altercados", "vómitos" y "borracheras". La investigación señalaba directamente al primer ministro y a otros altos cargos y pedía que se asumieran responsabilidades.

En su discurso de dimisión Johnson se mostró digno imitador de su amigo el ex-presidente Trump, pues resaltó lo que consideraba logros de su Administración. “Estoy inmensamente orgulloso de los logros de este Gobierno, desde lograr el BREXIT hasta fortalecer nuestras relaciones con el continente durante más de medio siglo. Recuperar el poder para que este país haga sus propias leyes en el Parlamento, ayudarnos entre todos a superar la pandemia, ofrecer el lanzamiento de vacunas más rápido en Europa, la salida más rápida del confinamiento y, en los últimos meses, liderar a Occidente en la lucha contra Putin en su agresión contra Ucrania”. De esos supuestos logros el único es el Brexit pues la campaña contra el COVID no triunfó y el supuesto liderazgo contra Putin está en manos del presidente americano Biden.

El político de 58 años se negaba a irse y se aferraba a su puesto, pero su permanencia era insostenible. El pasado 7 de julio aumentaron a 60 las dimisiones entre ministros y legisladores miembros de su Partido.Y tuvo que dimitir. Pero remarcando que dejaba hecho “el mejor trabajo del mundo”, aunque señaló que “nadie es remotamente indispensable”.

Las críticas al discurso de Boris Johnson

Tras su intervención televisada desde Downing Street, algunos críticos del todavía primer ministro reprocharon que Johnson hiciera responsable de su salida a la voluntad de los parlamentarios conservadores y no a los escándalos que golpearon su imagen.

“Repugnante, carente de humildad, tiros al partido parlamentario, solo muestra que teníamos razón”, dijo uno de los

legisladores citados por ‘The Guardian’. Los pronunciamientos en la escena política dentro y fuera de Reino Unido no se hicieron esperar. Una de las primeras en hacerlo fue la ministra británica de Relaciones Exteriores, Liz Truss, que en medio de la cascada de renuncias dijo que ella no dimitía. Y fue la candidata elegida por los ‘tories’ para sustituir al premier. 

 

 

LIZ TRUSS
LIZ TRUSS

(Caricatura de la dura Liz Truss como boxeadora)

 

Liz Truss, peleando contra los moderados de su Partido como una boxeadora, afirmó entonces que Johnson “ha tomado la decisión correcta. El Gobierno bajo el liderazgo de Johnson tuvo muchos logros, entregar el Brexit, las vacunas (contra el Covid-19) y respaldar a Ucrania. Ahora necesitamos calma y unidad y seguir gobernando mientras se encuentra un nuevo líder”, expresó a través de su cuenta de Twitter. Es decir, la misma melodía adormecedora y triunfalista de Johnson. 

LIZ TRUSS: ELEGIDA Y DIMITIDA EN UNOS 40 DÍAS

Elegida, tras asegurar la disminución de impuestos (para los ricos), acometió una serie de medidas que provocaron una caida financiera y política, teniendo que cesar a su ministro de máxima confianza, Kwasi Kwarteng. Los padres Kwarteng eran de Ghana.Tras la elección de Boris Johnson como primer ministro en julio de 2019, Kwarteng fue ascendido a ministro de Estado de Negocios, Energía y Crecimiento Limpio, asistiendo al Gabinete como parte del cargo. Es decir, seguía la línea Johnson-Truss fielmente.

KWASI KWARTENG
KWASI KWARTENG

Hay que recordar que el pasado 23 de septiembre Kwasi Kwarteng presentó de forma triunfalista un mini-presupuesto que no tenía previsión de ingresos ni de gastos con una bajada de impuestos – la mayor en 50 años -de 43.000 millones de libras (unos 58.000 millones de euros). Lo más polémico de su corte neoliberal fue el bajar del 25% al 19% el impuesto de sociedades y abolir el máximo del 45% a los contribuyentes más ricos en el de la renta. Supuestamente eso dejaría dinero en las manos capaces de ricos y empresarios animándoles a la inversión con un supuesto beneficio para la economía y el empleo.

TRUSS TATCHER
TRUSS TATCHER

Es decir, la vuelta al neoliberalismo de la Thatcher, pero olvidando que la Thatcher predicaba la reducción del gasto. Y que la Gran Bretaña, integrada entonces en la Unión Europea, aunque con gesto torcido, tenía un peso político que desde el Brexit ha perdido.

La teoría es una cosa y la realidad es otra. Es sabido que la solvencia financiera se consigue sólo después de mucho tiempo, pero que se puede destruir en un minuto.

Los accionistas no se creyeron las profecías de la Truss y de Kwarteng y los intereses de la deuda británica subieron, la libra esterlina cayó a la altura del dolar, cundió el pánico y el Banco de Inglaterra tuvo que intervenir para sostener la libra comprando deuda inglesa y protegiendo así a los fondos de pensiones que en ella confiaban.

Según explican los expertos, el Banco de Inglaterra para evitar el desastre tuvo que inyectar dinero a la economía lo que era contraindicado debido a la inflacion que subía los tipos de interés. El FMI emitió un dictamen, no solicitado, que calificaba el plan de fiscalmente irresponsables y el Banco de Inglaterra anunció que su intervención terminaría el viernes siguiente.

Dicho viernes la Truss cesa a Kwarteng y lo sustituye con Jeremy Hunt, así salva la señora neoliberal conservadora su propia cabeza, pero por poco tiempo ya que ha tenido que dimitir.

JEREMY HUNT
JEREMY HUNT

Jeremy Hunt, nuevo ministro de Economía, no dejó pasar ni siquiera 24 horas de su nombramiento para anunciar que tendrá que tomar «decisiones difíciles sobre el gasto público, que no podrá aumentarse como queríamos», y que «la reducción de impuestos no será tan alta como la gente esperaba y algunos tendrán que aumentar». Intenta así calmar la reacción de los mercados de capitales en los próximos días. Y al parecer con relativo éxito.

Pero si a nivel de los accionistas y los mercados la libra se estabiliza, a nivel político el desprestigio conservador puede suponer una avance del Partido Laborista.

El Brexit produjo una momentánea exaltación nacionalista y del conservador moderado que sería Cameron (Aznar dictaminó desde España que había pecado mortalmente con dos referendums, el de Escocia y el Brexit), se dió paso a una Theresa May que también dimitió para aparecer a bombo y platillo el demagogo Boris Jonson.

CAMERON MAY
CAMERON MAY

El salir de la Unión Europea generó inestabilidad en Europa, pero más agudamente en Inglaterra. En la economía capitalista no parece que un país mediano pueda gastar mucho más de lo que recauda sin que los mercados le sancionen. Y el castigo de los mercados, repiten los expertos de economía capitalista, conduce al fracaso político recordándoselo a Feijoo por su cantata sobre los impuestos y al presidente Sánchez por los gastos.

Si al caos que vemos en Inglaterra añadimos la Guerra de tirios y troyanos desatada en la Unión Europea por las sanciones contra Rusia y la negativa a comprar gas mientras los precios suben en todos los niveles y también la inclinación a la derecha nacionalista y racista en toda la Europa que se coloca al lado de un Zelensky con consecuencias económicas y políticas graves, si al caos británico añadimos el caos que ya campea por la Unión Europea se puede hablar de un caos Euro-británico, mientras el Gran Hermano que parece haber recuperado el liderazgo aunque no del todo la hegemonía, se frota las manos al otro lado del Atlántico.

UE UK
UE UK

* En La casa de mi tía por gentileza e Emilio Díaz Miranda *

EMILIO DÍAZ MIRANDA
EMILIO DÍAZ MIRANDA
MANCHETA AGOSTO 22