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viernes, 19 de abril de 2024 07:36h.

Droga -> Penurias -> Tres guardias civiles  - por Nicolás Guerra Aguiar

 

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DROGA

Droga-> Penurias-> Tres guardias civiles 

Nicolás Guerra Aguiar  

 

La cosa, estimado lector, es tan clara, nítida y obvia que no admite discusión alguna. Ni tan siquiera reparos: las redes que trafican con drogas por el sur de Andalucía pagan bien, extraordinariamente bien a sus “colaboradores”, casi todos jóvenes (el consumismo de marcas auténticas cuesta su dinerito, ¡si lo sabe el Diablo…!). 

VILLA NARCO
VILLA NARCO

  La estructura “empresarial” es tremendamente atractiva para quienes a tales edades aman el riesgo y nada tienen que perder, extraviada incluso la elemental condición humana... Y si no hay detenciones, la cosa sale “delcarajoparriba”. Pero si fueran detenidos sin delitos de sangre, la cárcel acumula méritos para volver a la empresa y quizás ascender en la cadena de mandos.  Y ahí acaba el mezquino razonamiento de la muchachada.  

NARCOS PRESOS
NARCOS PRESOS

  Así, por ejemplo,  un “punto” (comunica dónde están las Fuerzas de Seguridad una noche de desembarcos) puede ser un menor de catorce años (ajeno, pues, a enjuiciamientos): obtiene mil euros por su servicio; los transportistas (furgones, coches…) andan por los veinte mil si la mercancía es abundante; quienes se limitan a descargar los fardos reciben dos mil euros por su trabajo; los dueños de “guarderías” andan por los cincuenta mil; los acompañantes a bordo desde el punto de origen (norte de África) perciben ochenta mil. Y como tales sofisticadas embarcaciones exigen experimentados pilotos, estos ingresan en torno a los cien mil euros.   

Captura de pantalla 2024-02-23 230430

  Estas “empresas” poseen lanchas que se desplazan casi a la velocidad de la luz, muy estabilizadas y con cascos capaces de soportar los fortísimos embates de la mar. Y así son: algunas llevan cuatro motores con una potencia de trescientos caballos cada uno.  Comparadas con un Fórmula uno (en torno a los mil c.v.) pueden sobrepasar su potencia. E incluso aproximarse a la desarrollada por un tanque Leopard, arma destructiva definida como “una de las más temibles y versátiles del campo de batalla moderno”. 

LANCHA NARCO
LANCHA NARCO

  Y arremeten con el máximo de violencia contra neumáticas con guardias civiles, sus enemigos (cito textualmente), si por enemigo entendemos al más débil en ese momento: quien expone su vida por dos mil cien euros mensuales y, en el cumplimiento de su compromiso profesional, intenta impedir la llegada de la “mercancía” a tierra. Sí, es la zódiac frente a monstruos marinos, chalanas frente a auténticos destructores…  

    Y por más que nos rasguemos las vestiduras todo este milmillonario negocio es un golosísimo atractivo para miles de jóvenes embriagados por el dinero fácil y, como rebote, para lograr el disfrute de placeres materiales (coches, motos, móviles estratosféricos, caprichos para la pibilla...). Con solo tres “servicios” al mes cualquier pollillo dieciochoañero puede disponer de unos cuantos miles de euros... libres de impuestos.

COCHES MOTOS LUJO

  Así, ¿quién les puede negar el derecho a soñar una juventud exactamente igual a la de otros miles de sus mismas edades aparentemente enfocados a estabilidades profesionales? ¿Acaso su conciencia? (¡Pero si algunos no saben distinguir el bien del mal!) ¿Quizás su educación? (¿Dónde la mamaron?) ¿Valdrían, tal vez, planteamientos éticos, de responsabilidad social ante el daño que el consumo de esa droga desembarcada puede producir en miles de paisanos? A la vista está: ¡incluso algunos hasta aplaudieron el abordaje a la zódiac de los guardias civiles, deshumanización suprema…!

 Yo he visto en extrarradios andaluces, extremeños (dos guardias civiles nos recomendaron alejarnos de la zona), canarios, marroquís... la miseria en su estado más puro (permítanme la ironía, porfa). Jóvenes a quienes la realidad social aleja de  empresas, fábricas, emporios del poder económico. Y a veces (¡ditoseadiós!) víctimas de elementales mentalidades para justificar sus delitos: “Si nada saben hacer…”. Algunos, también es verdad, rechazan la llamada de un aceitunero para la recogida o para descargar un camión cargado de bloques: “¡Un trabajo de perros por veinte euros y tantas horas, ni de coña! Para eso están los moros y negritos!”. 

  Es decir: son potenciales candidatos a actuar como vigilantes, cargadores, transportistas o incluso -perdida la elemental condición humana- a eliminar a contrincantes. Y lo hacen sin el mínimo sentimiento que nos diferencia del otro mundo animal, el de los llamados irracionales. Siembran dolores, sufrimientos, tragedias; rompen vidas de inocentes, destruyen armonías familiares… desde la más absoluta insensibilidad. (¿Tienen algo que ver, pregunto insistentemente, las instituciones públicas con la proliferación de tales personajes?)

  Pero no son solo ellos. Las drogas suelen llegar de África. Montar la infraestructura de una organización que maneja tantos millones no debe ser tarea fácil. Y mucho menos salir desde puertos marroquís ante aparentes impunidades, ausencia de controles policiales, desaparecida vigilancia de la Marina… Hay, tras ellos, una impresionante estructura que también paga con esplendidez en la frontera africana. Y la corrupción, ya se sabe, es una característica definitoria de aquel país. Y a veces de este: nos enteramos cuando algún alto mando o de a pie son detenidos tras meticulosas investigaciones. Esto es así, forma parte de la idiosincrasia del ser humano. 

NARCO DINERO
NARCO DINERO

  Así pues, será imposible acabar con el narcotráfico mientras el  mundo gire de la manera actual. Pero tal circunstancia no puede justificar el abandono en el cual se encuentran las Fuerzas de Seguridad especialmente dedicadas a reprimir tal actividad.  Hoy, mi recuerdo va para ellas. Porque entre órdenes de superiores quizás muy osadas y obsoleto material más propio para paseos con mares como platos, en el último acto violento perdieron la vida dos guardias civiles y otro permanece hospitalizado. 

  Pero si las órdenes hubieran sido otras (“Una retirada a tiempo es una victoria”), y si los gobiernos del PP y del PSOE-Sumar hubieran cumplido con su obligatoria responsabilidad desde tiempos atrás, quizás otro gallo cantaría. Silencio también de las comisiones correspondientes del Congreso, el Senado… ¿Ningún pater patriae,  ‘padre de la patria’ (350 + 208), conocía la triste soledad de medios y efectivos de las Fuerzas de Seguridad hasta la tragedia?

  Y ahora, con muchos años de retraso, continuadas pero fracasadas advertencias de quienes viven día a día la realidad del Estrecho y la tragedia doblemente mortal, el Ministerio del Interior contrata la compra de tres patrulleras a la altura de las necesidades... y con lanzagranadas. El Gobierno invierte siete millones y medio de euros, importe de las tres. Pero uno compara y encuentra ciertas incongruencias: el Senado es un organismo aparentemente inservible, una institución para agradecimientos y premios al servicio de los partidos. Su presupuesto anterior fue de casi ¡sesenta y cinco millones de euros! 

 (Por cierto: ninguna vicepresidenta ni el presidente del Gobierno hicieron acto de presencia en el velatorio.) 

* Gracias a Nicolás Guerra Aguiar

NICOLÁS GUERRA AGUIAR
NICOLÁS GUERRA AGUIAR
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