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martes, 16 de abril de 2024 13:10h.

Impresiones saharauis - por Rafael Álvarez Gil

 

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Antonio Aguado, coherente veterano militante socialista, señala este artículo

Impresiones saharauis

Rafael Álvarez Gil

TELDE ACTUALIDAD

 

 

No todos los días se tiene acceso tan inmediato y cercano a las fuentes. Este viernes tuve ocasión de reunirme con Abdulah Arabi, delegado del Frente Polisario en España. Se halla en la isla con motivo de una conferencia que ofreció el jueves en el patio del Cabildo de Gran Canaria, espacio cultural y de inquietudes sociopolíticas y vocaciones solidarias ya consolidado. El encuentro se produce en la cafetería de un hotel de la capital, ambos somos puntuales a la cita.

Abdulah Arabi se muestra convencido de que hay pulso, de que Marruecos está inquieto. De hecho, en las islas la presencia del servicio espionaje de Rabat no se da por descartada, y debe ser importante. La entrega de simpatía del pueblo canario a los vecinos saharauis es portentosa. Y Rabat quiere tenerlo bajo control, máxime hoy que pretende arrebatarle a Pedro Sánchez el control del espacio aéreo del Sáhara Occidental que se realiza desde Canarias.

La situación es otra a la anterior a la pandemia. La reanudación de la guerra entre el Frente Polisario y Marruecos tras la crisis del paso fronterizo de Guerguerat (una transgresión marroquí contra el alto el fuego que desata el conflicto nuevamente) en 2020, hace que la causa saharaui goce de una expectación mediática (para bien y para mal) en Canarias y en el conjunto del Estado que no ha tenido en décadas. A saber, desde que España abandonase corriendo y mal la colonia; sin haber hecho las tareas que le correspondía como potencia colonizadora al calor del marco legal de la ONU.

A apenas unos 100 kilómetros mal contados desde nuestra tierra, se está produciendo una guerra de intensidad intermedia. No son escaramuzas. Tampoco una guerra de guerrillas clásica con episodios aislados en el tiempo. No hay grandes batallas, es verdad. Pero sí varias veces al día se produce un intercambio de fuego cruzado. De momento, el muro construido en su día por Rabat protege a un ejército marroquí de reclutamiento; muchos de ellos no entienden que hacen ahí, jugándose la vida, la moral escasea en contraste con los miembros del Frente Polisario, más entregados a la causa (su causa) de liberación que sienten propia.

El Frente Polisario cuenta ahora mismo con alrededor de 40.000 efectivos. Las estructuras gubernamentales de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en Tinduf (Argelia) es el cuartel general donde se despliegan tácticas y logísticas. Argelia apoya de cerca, el armamento está ahí. Aunque este asimismo viene de otras procedencias en las que, al parecer, el Frente Polisario se mueve por sí mismo. Las relaciones entre la RASD y Argelia son entre dos Estados iguales; al margen del enorme respaldo histórico que Argel ofrece al pueblo saharaui.

No hay perspectiva de fin inmediato de la guerra. Abdulah Arabi es consciente. Se presenta como una carrera de fondo. Solo es viable la celebración de un referéndum de autodeterminación (al amparo de la ONU) en el que el pueblo saharaui pueda decidir libremente su futuro. Una consulta en la que quepan todas las opciones, también la autonomía que concibe Marruecos a lo que denomina sus provincias del sur. ¿Por qué entonces los temores de Rabat? ¿Intuyen que lo pierden a todas luces? Mientras tanto, el conflicto bélico prosigue; y muy cerca de Canarias.

* Gracias a Rafael Álvarez Gil y TELDE ACTUALIDAD y a la colaboración de Antonio Aguado

https://teldeactualidad.com/art/159826/impresiones-saharauis

RAFAEL ÁLVAREZ GIL
RAFAEL ÁLVAREZ GIL
TELDE ACTUALIDAD La casa de mi tía republica por el alto interés del contenido, bajo las Normas de Uso Justo de la UE
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