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sábado, 02 de marzo de 2024 09:51h.

Márchese, señor Morales, márchese - por Ricardo González-Roca Fonteneau

 

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Márchese, señor Morales, márchese 

Ricardo González-Roca Fonteneau

GRUPO CANARIO DE OPINIÓN

 

Lo sabe bien el señor Morales pero se lo vamos a recordar : 

“Quien ha formado parte de la creación continuada de un problema, no puede pretender convertirse ahora en la solución al mismo.” 

Su intención salvadora nace viciada de raíz.

Recientemente publica un artículo, el señor Morales, en el que manifiesta su soberana precaución. (Lo de soberana es digno de analisis pues no sabemos si coincide con sus mantras de soberanías alimentaria y energética inexistentes,vistas sus ineficaces políticas pues el Cabildo no tiene competencias en dichas materias, no obstante tendrá que aclarar algún día su empeño). 

Lo cierto es don Antonio anda tremendamente preocupado por la superpoblación existente en nuestro País Canario. No se había dado cuenta, estaba entretenido persiguiendo huellas de carbono. 

Ahora siente la imperiosa necesidad de encontrar una solución alternativa a los efectos dañinos que está ocasionando a nuestro territorio y calidad de vida.

Siente, también, profunda y soberana angustia, con bastante retardo -todo sea dicho- porque vislumbra el empobrecimiento de la población local, el asfixiante encarecimiento de la vivienda para los isleños y las isleñas, la sobrecarga que padece la sanidad y la educación. 

Ahora, don Antonio se nos agobia porque le preocupa la generación de residuos por la insostenibilidad de este modelo económico que él y los suyos, han impulsado con sorna socarrona cual catedráticos sabelotodo que no midieron las consecuencias de sus experimentos y caprichos con esta tierra nuestra, para ahora descubrir que la superpoblación es la causante de buena parte de nuestros problemas estructurales. 

Don Antonio nos dice con gran retardo que hay que cambiar el modelo por el que tanto él como su partido NC han apostado durante años y que nos aboca a una pobreza crónica sin vuelta atrás. 

Salvo que se le hable a la sociedad civil canaria con seriedad, firmeza y determinación para indicarle cuál es el camino a seguir para solventar este desaguisado, poco recorrido le damos a su queja, en voz alta, carente de valor añadido, con más tintes de plañidera que de político capacitado. Pues otros muchos venimos desde hace años alertando del desastre que se avecinaba con el tiempo y no dudó en mofarse de las advertencias. 

Don Antonio utiliza su discurso en los medios para hacer un alegato inevitable a su apuesta por las energías renovables que impulsa con tanto ahínco, como si Canarias fuese la responsable de las emisiones de CO2 a nivel mundial. 

Es la excusa perfecta para volver a incidir y vendernos su proyecto de Ecoisla, para tener la excusa de ponernos a los pies de los caballos de las empresas foráneas interesadas en el negocio pero no en la calidad de vida de quienes habitan el territorio insular. 

Esa es una idea que le obsesiona, su particular estrella de Belén que le guía, y acaba por llenar el territorio insular de molinos eólicos,de parques de placas fotovoltaicas por doquier, torretas eléctricas tierra adentro y por costa. Hasta llega a empeñarse en construir a toda costa una central hidroeléctrica que destroza el Barranco de Arguineguín. 

Todo ello para que REE se enriquezca a costa de expoliar nuestro territorio, como si de una gran fábrica de producción energética se tratara al hablar de Gran Canaria y del resto de nuestro territorio archipelágico sii le dejaran. Se convertiría en el mejor asesor del Consejo de Administración del sector energético. 

Pero seamos realistas, Morales no duerme pensando en combatir la huella de carbono. Es su particular obsesión. Cuando pasea por la Isla solo ve huellas de carbono por todas partes. Le persiguen de día y de noche. Sin embargo es curioso que después de tantos años viviendo de la cosa pública, no haya visto nuunca grancanarios y grancanarias pasándolas canutas según confirman cada día los datos que se publican, año tras año. 

No, Morales no duerme porque sueña con el tren de hidrógeno verde que circunvale la isla como nuevo atractivo turístico y medio de transporte sostenible, aunque ello implique tener que expropiar millones de metros cuadrados de terrenos de cultivo. Todos cogeremos el tren para dar un paseo circular de la mano de Teodoro, su valedor y salvador en esta legislatura. 

Morales no duerme, no, porque sueña con su particular obra faraónica de Chira Soria. Esa que dejara su personal huella de traición, que no de carbono, al territorio escaso que tenemos. 

No duerme, no, porque sueña con molinos eólicos, frente a nuestras costas. Molinos que nos permitan disfrutar de amaneceres entre aspas girando al horizonte y que no cuentan que no son reciclables.

No duerme, no, porque quiere ser el mayor productor de energía para salvar el mundo o las cuentas de resultado de empresas ajenas. No es que Canarias lo necesite pero sí el modelo que dice que hay que cambiar. 

Es lo que tiene la incoherencia del sacerdocio mal entendido, que se cae en la trampa de darle más importancia a atender las necesidades y prioridades de los de fuera que las de quienes se tiene a la vera.

Morales no duerme, no, porque sueña con implantar más de mil camas hoteleras en el norte de Gran Canaria, distribuidas entre Sardina del Norte, en las costas frente a las playas de Gáldar y otro buen puñado en Agaete.

Su lema es el Norte tiene derecho a vivir del turismo. Veremos de nuevo las consecuencias de predicar incongruencias. 

Morales no duerme porque sueña con más turistas recorriendo el Norte de Teodoro. Se lo debe porque sus votos le han valido la Presidencia. 

Morales no duerme, no, porque sueña con tres mil seiscientas camas hoteleras en la Aldea de San Nicolás y con una nueva central hidroeléctrica, en dicho entorno, que abastezca un crecimiento insostenible y depredador. 

Pero es su sueño, la gran obra que nos quiere legar para que en el futuro le demos las gracias y que lo recordemos como un adelantado a su tiempo. El hombre que generó empleo verde (seguimos sin saber qué tipo de empleo es verde), en lugar del hombre que hipotecó nuestro escaso territorio y riquezas naturales a favor de empresas foráneas para beneficio ajeno.

Ya lo dijo Martín Luther - I have got a dream. 

Lo malo es que el sueño de Morales nos está costando un disgusto serio y daños irreparables. Resulta curioso que, en su exposición, el señor Morales nos hable de la necesidad de cuidar el territorio ¿no les parece? 

Pero no nos dejemos engañar de nuevo, Morales no es de los que pierda el sueño fácilmente.

No, Morales no lo ha perdido durante los años de gobierno en el Ayuntamiento de Agüimes y ahora en el Cabildo, porque suponemos que durante tantos años en la vida pública, habrá leído los datos e informes que se han ido publicando, anualmente, respecto de la situación y ha sido conocedor del empobrecimiento de la población local. 

No ha perdido el sueño mientras sabía que la necesidad de vivienda pública VPO era y es un grave problema en Canarias y no ha sido capaz de alcanzar acuerdo alguno con el Gobcan y Ayuntamientos insulares para impulsar el acceso a la vivienda. Podemos decir sin temor a errar que esos no eran sus sueños.     

Tampoco ha perdido el sueño porque la sanidad estaba colapsada, ni la educación afectada, ni los servicios dañados por los excesos de la permisividad y apuesta particular de él y los suyos. 

No, nos engañemos que no ha perdido el sueño. Morales ha dormido muy bien estos años, muy tranquilo. No ha necesitado medicación para el insomnio, mientras conocía los datos de pobreza y exclusión social de casi ochocientas mil personas isleñas afectadas, mientras él seguía persiguiendo su malentendida Ecoisla. 

Porque sus sueños han sido y son otros que nada han tenido que ver con políticas eficaces para mejorar la calidad de vida de nuestra gente. Nunca fueron de su interés. 

Ahora llega para decirnos, en su artículo reflexivo, que hay que buscar solución a la superpoblación. 

Que hay que buscar una solución alternativa porque, de repente, despierta del letargo, crónico e iluso, de quien ha vivido en  mundo de ensueño. Donde su personal empeño era combatir la huella de carbono mientras tanto , no ha hecho nada por frenar el hambre, la escasa formación de los isleños/as, mejora del empleo facilitar el acceso a viviendas. 

Ahora la realidad que aflora con informes de la UE respecto al desplome económico de Canarias dentro de las RUP, con la continuada disminución de la renta per cápita, el informe Arope sobre pobreza, la emigración canaria en los últimos años que supera los cien mil isleños/as, la venta de viviendas a extranjeros que bate récords, los salarios precarios, la competencia laboral de quienes vienen a ocupar los pocos empleos que de generan… Todas esas circunstancias que han afectado gravemente a los canarios y las canarias,  le devuelven a  la cruda realidad para despertar y ver la verdadera realidad de Canarias. Esa que está al fondo, a la derecha, en el desván oscuro del olvido, que trata de sobrevivir como puede y le dejan.

Es triste decirlo, pero es que su legado, el de Nueva Canarias, junto a los del PSOE, CC- PNC, PP, AHI, AM... ha sido y es un legado para llorar. 

Nos dejan ustedes en una situación al borde de un colapso, a punto de explotar en sus narices.

Evidentemente, eso le asusta ahora porque sabe muy bien que le pasará factura política, aunque quiera postularse como salvador de la propia catástrofe creada por la incapacidad de mirar de frente a los problemas reales. 

Mientras tanto, usted y los suyos se han jactado de victorias ficticias. Ahora que ve amenazado su sueño particular que quedará en un bluf, sepa usted que el sueño de gran parte de la población canaria se ha convertido en pesadilla diaria para llegar a fin de mes y tener una  vida digna.

Llegados a este punto solo cabe decir, Márchese señor Morales, márchese. 

Le repito que quien ha contribuido a crear este problema no puede pretender ser solución al mismo. 

La solución le asusta, no se atreve a mencionarla o lo que es peor, no saben cómo sacarnos del agujero en el que ustedes nos han metido desde hace años. 

Pues bien, llegados a este punto, vamos a ayudarle y empujarle un poco, señor Morales, para decirle a la sociedad canaria, cuál es el origen de la superpoblación en Canarias:

La Plena Integración de Canarias en la UE. ¿Porqué? 

Porque sus libertades son de obligado cumplimiento y algunas de ellas son:

La libertad de establecimiento, la libre circulación de personas, la libre circulación de trabajadores, la libre prestación de servicios, libre circulación de capitales… 

Incluimos también que somos Espacio Schengen, frontera atlántica de la UE.

Formar parte de pleno derecho en la UE nos impide actuar para resolver el problema en cuestión,  señor Morales. 

Para frenar la superpoblación que llega vía aérea y marítima porque somos territorio de la UE, podemos decirle a la sociedad canaria que el origen del problema que hoy padecemos, es el modelo de relación que mantenemos con la UE. 

No es nuevo, ustedes los políticos que llevan años viviendo de esto ya lo sabían, pero nos han ido engañando, año tras año, hasta que ya las mentiras no se soportan pues el tiempo quita y da razones.

Estudie, señor Morales, porque quizás no sea suficiente nadar en la ambigüedad de decir que hace falta solución para no tener el valor de hablar de ella. 

Hay que mirar a la cara a la sociedad civil canaria y decirle que el cambio de modelo pasa irremediablemente por relacionarnos con la UE como PTU - País y Territorio de Ultramar. 

Es la única vía que tenemos hoy para poder ganar cuotas de soberanía de verdad y no ficticia, tal como a usted le gusta vender.

Es probable que usted, ni lo sepa, ni haya oído hablar de una opción que figura en el Tratado Fundacional de la UE, busque en la parte IV, señor Morales. 

Nuestro País Canario necesita poder gobernarse y legislar aquí, por y para la población local, en función de nuestras necesidades y no basada en los intereses ajenos. 

Necesitamos políticos valientes que luchen de verdad por nuestros intereses y no por los ajenos. 

Usted no cumple ese perfil aunque hoy sea presidente, por última vez.

Dado que no sabe,o no contesta, o se asusta o carece de las virtudes necesarias para hablar con honestidad a la sociedad canaria, lo mejor que puede hacer es: Marcharse señor Morales. Márchese ya. Antes de que sea tarde para nuestro Archipiélago, sus sueños queden hecho añicos y lo peor, que los nuestros, el derecho a una vida digna, queden en una quimera por la incompetencia manifiesta de quienes rigen el destino de nuestra Nación Canaria.

Ricardo González Roca Fonteneau

Grupo Canario de Opinión

* Gracias a Ricardo González Roca Fonteneau

RICARDO GONZÁLEZ-ROCA
RICARDO GONZÁLEZ-ROCA
GRUPO CANARIO DE OPINIÓN

 

mancheta oct 23 2
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