MORIR EN EL HIERRO: El cayuco volcado en El Hierro: niñas y mujeres muertas, un bebé desaparecido y el silencio cómplice de Europa - por Antonella Aliotti

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MORIR EN EL HIERRO: El cayuco volcado en El Hierro: niñas y mujeres muertas, un bebé desaparecido y el silencio cómplice de Europa 

Antonella Aliotti 

Feminista Radical y Antirracista

 Defensora de la Casa Común

 Activista de DDHH y Sociales 

Una lancha, un grito, cuerpos flotando.

 RTVC

El mar, otra vez, lo ha tragado todo. Hoy, 28 de mayo de 2025, frente al muelle de La Restinga, en El Hierro, un cayuco con más de 160 personas ha volcado justo al llegar. Ocho cuerpos han sido recuperados: mujeres, niñas. Un bebé sigue desaparecido.

En la orilla, gritos. Dentro del agua, desesperación. En los titulares, números.

Pero no son números. Son personas. Niñas. Mujeres. Bebés. Madres exhaustas que cruzaron el océano huyendo del hambre, del conflicto, del expolio. Huyendo del polvo que deja la bota europea tras siglos de saqueo. Lo que Europa roba con sus tratados de pesca, sus empresas extractivas y sus guerras silenciosas, lo paga África con sangre, con infancia ahogada, con mujeres muertas.

¿Por qué vienen? Porque les obligamos a irse.

Mauritania, Senegal, Mali. Rutas rotas, tierras expropiadas, comunidades condenadas al colapso. La crisis climática —que no provocaron— arrasa sus medios de vida. Y Europa, mientras tanto, levanta muros y externaliza fronteras. A Marruecos, a Mauritania, a Turquía. Pagamos para que las balas se disparen antes de que toquen nuestras costas. Y cuando llegan, los dejamos morir delante de nuestros ojos.

Canarias no es ajena. También duele aquí…pero ¿a todos?

Mientras el Archipiélago se convierte en la frontera más caliente de Europa, también crece la hostilidad. En las calles de Tenerife, de Gran Canaria, de Lanzarote… se grita “inmigrantes fuera”, como si esas niñas muertas esta mañana fueran culpables de algo. Como si sus cuerpos no valieran lo mismo que los nuestros.

¿Y qué hace el Gobierno canario? ¿Y el español? ¿Y la Unión Europea? Mirar hacia otro lado. Las ONG están desbordadas, las plazas saturadas, los menores hacinados. Y aún así, hay espacio para el turismo, para el lujo, para los hoteles vacíos. Pero no para salvar una vida.

Esto también es violencia del capitalismo patriarcal blanco.

Porque son mujeres las que huyen solas con sus hijos. Porque son niñas las que se ahogan sin nombre. Porque son madres las que paren y luego entierran. Y porque son todos seres humanos sin otra vía de escape. Esto es un genocidio  transfronterizo. Esto es racismo estructural. Esto es violencia institucionalizada por un sistema que jerarquiza quién merece vivir y quién puede morir flotando a pocos metros de la orilla.

No es un accidente. Es una política.

Los cayucos no vuelcan solos. Los cuerpos no aparecen muertos por casualidad. Las fronteras no son naturales. Son fabricadas, son elegidas, son mantenidas con dinero público. Y con nuestro silencio.

¡Basta ya!

No queremos más niñas muertas. No queremos más bebés desaparecidos. No queremos seguir contando cadáveres mientras se habla de “crisis migratoria” como si fuera un desastre natural y no una consecuencia directa del colonialismo, del racismo, del capitalismo depredador.

 

¡Basta ya de muertes!

¡Basta ya de fronteras asesinas!

¡Basta ya de mirar hacia otro lado!

ANTONELLA ALIOTTI