Oda al clamor de las calles - Jacinto Ortega del Rosario

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Oda al clamor de las calles

Jacinto Ortega del Rosario

Oh voz colectiva,
rugido que nace en la garganta de muchos,
cuando el dolor de otros pueblos
golpea el pecho como tambor de guerra justa.

España despierta,
sus plazas, sus universidades, sus avenidas,
se tiñen de pancartas y colores,
de manos alzadas que dibujan
la palabra dignidad en el aire.

No es solo protesta,
es memoria viva,
eco de luchas que ayer
desafiaron dictaduras y silencios,
hoy levantadas de nuevo
contra la injusticia que desangra Palestina.

La multitud avanza,
no lleva armas, lleva gritos,
lleva canciones, lleva pasos firmes
que retumban más que los cañones.
Cada consigna es un puente,
cada aplauso, un refugio.

¡Qué poder el de las calles unidas!
Allí donde el miedo se disuelve,
allí donde un estudiante,
una madre, un obrero,
se funden en un mismo río
que no pide permiso para fluir.

Y aunque el poder intente callar,
aunque el silencio se imponga en los despachos,
la protesta arde como antorcha insumisa,
iluminando la noche
para que el mundo recuerde
que callar es ser cómplice
y que gritar juntos es un acto de esperanza.

Oh protesta social,
semilla que crece en la tierra común,
recordándonos que la justicia
no se mendiga:
se conquista al caminar
codo a codo,
corazón con corazón.

 

 Gracias a JACINTO ORTEGA DEL ROSARIO

Jacinto Ortega del Rosario, Exconcejal de Cohesión Social  Igualdad y Juventud del ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.