Buscar
miércoles, 05 de octubre de 2022 10:08h.

Si a Pedro Sánchez, pero con más y mejor compañía - por Antonio Aguado Suárez

Pedro Sánchez se hizo con el liderazgo del PSOE, cuando éste estaba “de capa caída”, como se ha demostrado por los resultados electorales obtenidos en las elecciones generales de 2011: 7.003.511 votos, el 28,76% y 110 diputados, comparados con las elecciones anteriores de 2008: 11.289.335 votos, el 43,87% y 169 diputados.

Si a Pedro Sánchez, pero con más y mejor compañía - por Antonio Aguado Suárez *

Pedro Sánchez se hizo con el liderazgo del PSOE, cuando éste estaba “de capa caída”, como se ha demostrado por los resultados electorales obtenidos en las elecciones generales de 2011: 7.003.511 votos, el 28,76% y 110 diputados, comparados con las elecciones anteriores de 2008: 11.289.335 votos, el 43,87% y 169 diputados.

Ya como secretario general, elegido en primarias en junio de 2014 y candidato a las pasadas elecciones generales del 20 de diciembre, a la presidencia del gobierno, tuvo que soportar junto a la militancia socialista, el peor resultado electoral del PSOE desde el advenimiento de la democracia: 5.530.693 votos el 22,01 % y 90 diputados.

Tardaron poco los jerarcas socialistas en reprocharle y hacerle responsable de la obtención de éste resultado, eso si, sin analizar la irrupción a ese nivel de dos nuevas fuerzas políticas, Ciudadanos y Podemos que restaba al PSOE, votos por la derecha y sobre todo por su izquierda. Interesadamente no se han hecho autocritica acerca de la existencia de Podemos, ya que eso implicaría tener que reconocer que ha sido, como consecuencia de muchos valores y principios socialistas perdidos, por la nefasta gestión que han desarrollado al frente del Partido.

Son los mismos jerarcas, la gran baronesa y algunos barones regionales, quienes han venido presionando a Pedro Sánchez, en una primera instancia, para que se produjera la “gran coalición” entre el PP, PSOE y Ciudadanos. Afortunadamente Pedro Sánchez se quitó esa gran presión que le ejercían, proponiendo en el Comité Federal, (que no le quedó más remedio y tuvo que aceptar), la consulta a las afiliadas y afiliados del pacto o acuerdo que llevaría  al Congreso de los Diputados, para someterse a la investidura como presidente del gobierno.

La mencionada consulta se hizo sin mencionar a Ciudadanos y de forma ambigua: “El PSOE ha alcanzado y propuesto acuerdos con distintas fuerzas políticas para apoyar la investidura de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno. ¿Respaldas estos acuerdos para conformar un gobierno progresista y reformista?. La participación de las afiliadas y afiliados fue de 96.062, el 51,68 % del censo, obteniendo el si 74.146 votos, el 78,94 %.

La composición actual del Congreso de los Diputados, si no se hace realidad la “gran coalición”, fomentada desde el PP y Ciudadanos y con el apoyo de los grandes dirigentes del PSOE y que afortunadamente Pedro Sánchez desmontó en el Comité Federal, negándose a pactar con el Partido Popular, obligaba a explorar y buscar otras formulas de apoyos, para poder superar la investidura y configurar gobierno.

En el transcurso de las negociaciones se ha podido comprobar el rechazo de todos los grupos políticos al Partido Popular, debido a sus posiciones intransigentes y absolutistas practicadas en el transcurso de la legislatura, salvo la de Ciudadanos, que ha pretendido y seguro que seguirá pretendiendo, contar dentro de sus planes con el PP. Por eso no se comprende como el PSOE ha escogido como “compañero de viaje” a Ciudadanos. Es difícil entender que ha estado y está pasando para que esto se haya producido, al menos, que Pedro Sánchez haya transigido a las presiones que desde diversos frentes, ha estado y está siendo sometido, entre ellas, y de las más importantes, las provenientes de sus propios compañeros jerarcas y dirigentes del Partido Socialista.

En la campaña electoral y ahora para la investidura y formación del gobierno, todos los partidos políticos han entrado en contradicciones, descalificaciones y acusaciones. Entre tantas, Pedro Sánchez dirigiéndose a Pablo Iglesias le dijo: nuestros militantes y simpatizantes no entenderían, que no nos pusiéramos de acuerdo para configurar un gobierno de cambio y progreso, que envíe al PP y a Mariano Rajoy a la oposición”.

El documento suscrito con Ciudadanos, en muchos de sus apartados sociales (no así tanto los económicos), perfectamente los podría suscribir Podemos y con ésta fuerza política, sería posible profundizar en otros acuerdos que fueron propuestas electorales de gran impacto y calado ideológico y social, expuestas con rotundidad por Pedro Sánchez, como las derogaciones de la Reforma Laboral, Ley Wert (LOMCE) y la Ley de Seguridad Ciudadana (bien llamada, Ley Mordaza). Como así mismo, volver a modificar el articulo 135 de la Constitución, para que se puedan blindar los servicios sociales.

Después del debate de éste miércoles para la investidura y si no corrige el PSOE sus posiciones con acercamientos hacía Podemos, Compromis e I.U-Unidad Popular, que conjuntamente suman 161 diputados, con la particularidad, de que éstas organizaciones políticas pueden servir de puente para que en momentos determinados se sumen otras. Lo que viene exponiendo Pedro Sánchez, de que esa formula suma 161 diputados y no llega a una mayoría suficiente, pero mucho menos (40) aporta Ciudadanos que con los del PSOE (90), se aleja más de la deseada mayoría que haga posible la gobernabilidad. Por lo tanto, tendremos que ir a unas nuevas elecciones, que con toda probabilidad no será la solución ya que no cambiará sustancialmente la composición actual del Congreso de los Diputados.

“Sus señorías” tendrán que acostumbrarse a convivir con una nueva situación política, que tenga en cuenta la diversidad y pluralidad de las cámaras. Lo que se evidencia viendo el debate de investidura, es la existencia tan necesaria de aires frescos y nuevos. Jóvenes que con sus propios sellos más abiertos y aperturistas y formas más cercanas a las ciudadanas y ciudadanos, han llegado para renovar y regenerar la vida política de España.

 

*En La casa de mi tía por gentileza de Antonio Aguado Suárez