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sábado, 13 de abril de 2024 03:40h.

sólo es un primer paso

La unidad popular tras las elecciones generales del 23 de julio - por Arturo Borges Álamo

 

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FRENTE POPULAR
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La unidad popular tras las elecciones generales del 23 de julio - por Arturo Borges Álamo *

 

El rechazo del electorado a las posiciones abiertamente fascistas de Vox hunde la estrategia del PP de contar con su apoyo para ganar el Gobierno de España.

El PP gana las elecciones al experimentar un crecimiento importante pero como Vox pierde 19 de sus 52 escaños no les da la suma para lograr el Gobierno de coalición al que ambas fuerzas aspiraban. Por otro lado, al PSOE le sale bien, una vez más, la táctica del “voto útil” agitando el espantajo del fascismo de Vox y presentándose como la fuerza más solvente para neutralizarlo en tanto que fórmula original a ser votada preferiblemente antes que a su “fotocopia”, es decir, Sumar.

En cuanto a Sumar, en la estela de sus antecesores del “espacio de confluencia” continúa la tendencia de retroceso elección tras elección, desde 2016. Pasó de 71 escaños a 42 en las primeras elecciones de 2019; a 38 en las segundas del mismo año, y ahora a 31 diputados en 2023. A ello ha contribuido el papel de comparsa en el Gobierno de coalición, por parte de las fuerzas integradas en Sumar, respecto al  PSOE que gracias a su estrategia de “voto útil” ha logrado conjurar en parte la factura que la población decepcionada le pasa sobre todo a Sumar, como parte de dicho gobierno de la que más se esperaba.

Desde Hojas de Debate hemos denunciado de manera reiterada que la entrada en el gobierno junto con el PSOE, un partido neoliberal y pro-imperialista, imposibilitaba realizar políticas progresistas reales e importantes en favor de la clase trabajadora y capas populares imponiéndose la tibieza socialdemócrata y liberal frente a la contundencia clasista. Sumar, supone continuar insistiendo en una alianza política y electoral cuyo contenido y formato sigue experimentando un rechazo cada vez mayor en todos los procesos electorales de los últimos años porque la clase obrera y las capas populares les dan la espalda.

También hemos apuntado en el pasado que el fracaso de la política reformista del Gobierno de coalición, dados sus incumplimientos y manifiesta insuficiencia de sus actuaciones, era la antesala del ascenso de las fuerzas reaccionarias debido a la desilusión y apatía que de forma creciente se genera entre las masas populares. Aunque paradójicamente la retórica reformista gira en torno a evitar este escenario, en realidad, ellos mismos allanan el camino a la extrema derecha, solo ha habido que ver como las calles han estado cada vez más en manos de la reacción, no existiendo una contundente respuesta para contrarrestar dicha situación. El espacio político que los reformistas abandonan en la clase obrera y en las capas populares, lo acaba ocupando el fascismo.

Sin duda, que PP y Vox no lograran la mayoría absoluta ha sido una magnífica noticia, pero sólo es un primer paso. Al fascismo hay que derrotarlo, recuperar una democracia plena con el protagonismo popular y esto sólo es posible mediante una sistemática movilización social para la defensa de la democracia, inseparablemente unida al conjunto de los intereses de la mayoría social y especialmente, de modo urgente, con la lucha por la paz.

Con el antifascismo no basta, el rechazo al fascismo requiere efectivamente de mucha convicción y determinación en la defensa de los derechos y libertades democráticas pero, necesariamente además, de una actividad política y social que cuestione los poderes fácticos que lo promueven y sostienen, defendiendo también con firmeza las reivindicaciones más urgentes de la clase trabajadora y de las capas populares.

Para ello, como militante comunista, considero que la lucha antifascista debe ir  hoy en día plenamente enmarcada en la única alternativa válida, que hemos aprobado en nuestros congresos y que la Dirección del PCE debe potenciar, la de construir un espacio político de unidad popular en torno a la ruptura democrática, recuperación de la República a través del protagonismo popular y la movilización de masas, la recuperación del sindicalismo de clase y combativo, el más amplio e intenso rechazo a todas las políticas neoliberales y la defensa consecuente de los intereses inmediatos y estratégicos de la clase trabajadora y capas populares, a lo que habría que añadir, finalmente, la puesta en marcha de un proceso de reunificación de todas y todos los comunistas que ponga a disposición del conjunto de nuestro pueblo un PCE del siglo XXI, recuperado como poderoso instrumento organizativo de protección contra las embestidas del capital y, al mismo tiempo, de alternativa política para avanzar hacia el socialismo.

* Gracias a Arturo Borges Álamo. Publicado originalmente en HOJAS DE DEBATE

https://hojasdebate.es/opinion/unidad-popular-elecciones-generales-23-julio/

ARTURO BORGES ÁLAMO
ARTURO BORGES ÁLAMO
HOJAS DE DEBATE

 

mancheta junio 23